sábado, 26 de febrero de 2011

En que piensan los Niños y Jovenes del Siglo XXI - Parte I

Si bien este es un tema que puede llevar meses de investigación, semanas de preparación y muchas horas de trabajo para tratar de resumirse en dos páginas - y sin ser un experto en el tema - me puse a pensar lo distinto que éramos nosotros como niños y de cómo actuábamos cuando pequeños al compararnos con lo que hacen y piensan los jóvenes del siglo XXI (en especial los nuestros). Ya muchos hemos recibido mails que nos indican que nos hemos puesto un poco viejos al darnos cuenta de que para nuestros hijos el hombre siempre ha ido a la luna, los discos LP nunca existieron y ellos solo han visto los CDs, no saben lo que es una TV en blanco y negro y lo que era levantarse para darle vuelta a la perilla (para ver tan solo 4 o 5 canales) o que hayamos tenido que esperar minutos para tener el tono que nos permitiera discar el teléfono de otra persona (o que el número de teléfono de mi abuelo en Maracaibo solo tenía 5 dígitos).

No; todo eso ha cambiado y de qué manera. El hombre ha ido a la luna varias veces y al espacio más de unas 50 veces, además de haber vivido en él por más de 6 meses en varias ocasiones construyendo la estación espacial; los CDs ya van en vía de extinción con la aparición del i-Pod, los MP3 y la música por Internet; la televisión es satelital y tenemos acceso a mas de 100 canales con un solo control, sin hablar de las bibliotecas de películas que pueden ser alquiladas o compradas bajo el Apple TV o NetFlix; hoy podemos hablar con alguien del otro lado del mundo en solo cuestión de segundos y nuestros hijos conocen mucho más que nosotros sobre las tecnologías de BlackBerry o el i-Phone sin hablar ni siquiera del i-Pad y todas las nuevas aplicaciones que cada día van siendo desarrolladas. En resumen, nuestros hijos han estado rodeados de eventos, desarrollos tecnológicos, noticiosos e informativos y expuestos a un contacto con sus padres, amigos y abuelos muchísimo más amplio que el que tuvimos nosotros cuando niños y jóvenes, lo que puede sugerir que su manera de pensar, de comportarse y su manera de ver el futuro ya de entrada es diferente, con elementos distintos, individuales y con características que no solo a veces nosotros mismos no entendemos (o buscaremos excusas para no hacerlo) pero que inclusive no conoceremos.

La verdad es que hay muchos más estudios sobre estos temas de los que uno se imagina. Estudios relacionados con el alto o bajo rendimiento desempeño académico del alumno, su inclinación a materias y eventualmente careras que anteriormente nos hubieran parecido un  poco extremas o inapropiadas, orientaciones deportivas que en ocasiones anteriores no nos hubieran parecido apropiadas, o conductas diferentes que hoy en día clasifican o califican el tipo de comportamiento del niño. Por ejemplo hay niños Indigo, hay niños que se acepta que sean más introvertidos que otros o aquellos con inteligencia realmente excepcional se les identifica y orienta desde pequeños. Antes todos éramos inquietos; hoy todos están catalogados y hay procesos de enseñanza o terapias para algunas de estas diferenciaciones.

Pero volvamos al inicio. ¿Qué piensan nuestros hijos? Para esto me base en estudios de importantes universidades en Inglaterra y los Estados Unidos, en estudios independientes y en encuestas a niños y jóvenes entre 9 y 22 años, en 17 países. Y lo que he encontrado es realmente interesante. El resultado principal es que quitando las matices y los avances tecnológicos que mencione anteriormente, las diferencias culturales de los países y las diferencias socio-económicas que los rodean, estos jóvenes y niños piensan en su mayoría de una manera independiente, pero con los mismos valores y los mismos principios que les hemos transmitido sus padres a lo largo de sus vidas.

La Dra. Debbie Tipton, en septiembre del 2000 escribió un artículo titulado How Your Children Learn and Think donde planteaba que los niños están en el “negocio de aprender” y en el cual ellos archivan todo lo que les pasa de una manera lógica (Debbie Tipton. Lesson Tutor.com. Teaching/Learning Styles /Pedagogy). Más adelante la Sra. Tipton decía que los niños son un montón de ideas y pensamientos que deben ser “orientados y guiados por sus padres” pero hasta cierto punto bajo el entendimiento de que ellos son personas independientes. En un estudio realizado por los profesores Jandy Jeppson y Judith Myers de la Universidad de Purdue (Jandy Jeppson with Judith A. Myers-Walls and Dee Love How Children Think and Learn . Purdue University) señalan que en el proceso de interacción entre padres e hijos no solo se dicen palabras o se hacen juegos a manera de enseñanza directa en los primeros años del niño, sino que luego se intercambian ideas mientras los niños descubren nuevas maneras de aprender. Esto sucede a medida que crecen y adquieren nuevas experiencias que les permiten poder obtener nuevos mecanismos de aprendizaje en los cuales si los padres están presentes juegan un factor fundamental en su desarrollo y logran apoyar su manera de pensar.
 
En la segunda parte la semana que viene seguiré explorando este tema tan interesante.
 
Seguiremos motivando. LV

sábado, 5 de febrero de 2011

Educación Continua

Desde hace algún tiempo hemos escuchado acerca de lo importante que es mantenerse actualizado, no solo en nuestros campos de estudio y trabajo sino en temas de cultura y gerencia como historia y arte o liderazgo y tecnología, entre otros. La primera vez que le oí a Zig Ziglar hablar del tema de Automovil University fue en el año 2003 en un seminario de liderazgo y me llamó la atención cómo él describía que debíamos usar la cantidad de horas que pasamos todos los días en el carro, metro o cualquier medio de transporte para mantenernos al día, además de los ratos que le debemos dedicar a la lectura. El señor Ziglar mencionaba la importancia de escuchar CD’s o audio que nos permitieran aprender o mejorar continuamente nuestros conocimientos.

En días pasados pude ver un video que si bien las estadísticas que indica no las he corroborado, puede que tengan cierta validez. Entre los datos que mencionaba este video están los siguientes: (a) cinco de los 10 trabajos más solicitados en el 2010 no existían en el 2004; (b) las universidades están preparando gran parte de su alumnado para trabajos que posiblemente no existen y para resolver problemas que aún no se han generado; (c) la aceleración que la Internet le ha dado al uso de la tecnología ha sido asombroso: mientras que en el 2006 se registraron 2,7 billones de búsquedas en Google, en el 2008 se registraron 31 billones aproximadamente. Asimismo vemos cómo la mayor cantidad de personas que tienen acceso a la nueva tecnología ha permitido un aumento muy significativo en el número de usuarios que las mismas tienen hoy en día. En este sentido, la cantidad de años que le tomó a nuevos inventos alcanzar una audiencia de 50 millones de personas fue la siguiente: radio 38 años; TV 13 años; Internet 4 años; i-Pod 3 años; y Facebook 2 años. La cantidad de información disponible, la nueva tecnología generada, los nuevos avances creados en cada una de las disciplinas en las cuales nos desenvolvemos, hace necesario mantenernos al día y conocer cada vez más acerca de las nuevas tendencias e innovaciones que se van creando y generando en las áreas que manejamos. Se estima que la cantidad de información técnica se duplicará cada año durante esta década; esto indica que casi la mitad de la información recibida por un estudiante en su primer año de carrera de la universidad estará prácticamente obsoleta para la fecha en que el estudiante se llegue a graduar. Para contrarrestar todo esto, entonces, debemos estudiar y seguir aprendiendo continuamente, bien sea por nuestros propios medios, nuestros propios mecanismos, a través de cursos o universidades o a través de las posibilidades que ofrezcan las empresas en las cuales trabajemos.

Todos tenemos la responsabilidad de ser excelentes profesionales, dedicados a nuestro trabajo, con objetivos claros y medibles, con metas precisas y tratando de que los resultados de nuestras acciones generen los resultados positivos que se esperan tanto para la empresa o industria donde trabajemos como para nuestro entorno familiar. Ahora bien, ¿cómo hacer esto ante tanta competencia, tantos cambios tecnológicos, nuevos desarrollos gerenciales o cambios en cómo se producen los diversos productos que se generan o los servicios que se prestan hoy en día? La única manera es manteniéndonos a la vanguardia de la información, actualizados en los temas que manejamos y aprendiendo continuamente. Sé que no es fácil hacerlo pues todos vamos en contra del reloj, bien sea porque pasamos de 10 a 12 horas en el trabajo o unas dos horas adicionales en el tráfico. Pero siempre hay un espacio para hacerlo.

Con esta finalidad se han desarrollado una serie de iniciativas para la enseñanza de manera continua. Libros que además de poder leerlos físicamente, podemos descargarlos on-line vía los e-readers, los podemos escuchar en CD’s en su versión original o resumidos, o bien obtenerlos mediante otros mecanismos; hay seminarios o conferencias que las podemos ver en DVD o en la Web; existen programas educativos que están disponibles de muchas maneras en la actualidad y una cantidad de nuevas alternativas. Sin embargo de todas estas posibilidades, quisiera comentar acerca de dos que han sido grandes innovaciones en estos últimos años.

En primer lugar tenemos el gran desarrollo de programas que a través de la Web han desarrollado las universidades a nivel mundial. Hoy en día cualquier persona puede tomar cursos en Internet, desde clases o seminarios muy puntuales de pocas horas en temas o materias muy específicos, pasando por diplomados o certificados en diversas áreas hasta tener la posibilidad de obtener diversos títulos de postgrado o Master’s en diversas carreras como mercadeo, administración y otros. Grupos de universidades inclusive se han unido (The University Alliance es uno de ellos) y desarrollado nuevos mecanismos de interacción en donde se pueden ver clases en vivo, tener sesiones de video con el profesor, sesiones de chats con los alumnos de todas partes del mundo y tener acceso vía Web a las diversas clases del certificado. Luego los exámenes se toman en la misma página de la universidad vía Internet, a la disponibilidad del horario del estudiante, siempre y cuando se haga antes de una fecha determinada y mientras en algunos casos solo se exige el obtener una nota mínima, en otros casos el estudiante tiene que enviar trabajos de investigación a la universidad, a través de la misma Intranet. Se estima que para el 2009 solo en los Estados Unidos unos 5 millones de estudiantes hicieron estudios vía la Web (17% de crecimiento vs. el 2008) y se espera que esta cifra siga creciendo con aumentos significativos en los próximos años.

El segundo caso ha sido el gran desarrollo que ha tenido el tema de la educación corporativa. Si bien desde hace décadas las empresas enseñaban idiomas o daban cursos básicos en materias técnica (soldadura, electricidad) o administrativa (contabilidad, informática), hoy en día este tema ha tenido un desarrollo sin precedentes, inclusive casos donde las empresas han creado sus propios programas de desarrollo corporativo o sus propias universidades. La finalidad detrás de todo esto es generar empleados leales y en las áreas en que las empresas más lo necesitan. Recientemente un artículo publicado en la revista Newsweek indicaba que “… en esta economía global, las empresas tienen éxito o fracasan dependiendo de la capacidad intelectual de sus trabajadores”. Para ello las empresas se han venido preparando, ampliando el espectro y la base de lo que enseñan mientras le dan un nuevo sentido de urgencia e importancia al tema educativo y al entrenamiento de sus empleados. Se estima que el segmento de Institutos Corporativos es el segmento educativo de mayor crecimiento en la actualidad, formando a unas cinco millones de personas a fines del 2010. Ya en muchas grandes empresas éste es un estándar para seguir mejorando. Empresas como Petrobras, McDonald’s, Disney, GE y Siemens tienen institutos no solo locales sino en algunos casos internacionalmente, desde Nueva Deli hasta Beijing, ya que estas empresas deben desarrollar un talento humano que se pueda desenvolver globalmente. En pocas palabras, estas universidades corporativas están tratando de acortar la brecha entre la educación formal y los nuevos requerimientos de las industrias en donde operan.

En resumen, sólo con obtener un título universitario o un post grado ya no basta. Hoy en día con la gran cantidad de información y los avances que se generan continuamente, es importante que todos estemos actualizados; más aún, es indispensable que los recién graduados o que los que están todavía en las universidades se den cuenta de ello. Las nuevas tecnologías, los nuevos estilos de gerencia, el dinamismo de una empresa global y los nuevos esquemas de liderazgo, educación, conocimiento y talento implicarán nuevos retos constantes para cada uno de nosotros.

Seguiremos motivando.