lunes, 30 de diciembre de 2013

Mi mensaje de fin de año - 2013

Durante el año 2013 casi 21.000 personas leyeron las páginas de este Blog, algo que nunca había pasado. Son personas únicas que quieren seguir mejorando en sus vidas personales y profesionales. Todos somos únicos y eso es lo que nos hace especiales, cada uno a su manera.

Cada vez que tengo el chance de compartir mis ideas me siento muy afortunado al poder comentar lo que pienso con tantas otras personas, cada una con su manera de pensar o su forma de actuar. Con niveles de motivación diferentes o con actitudes muy variadas. Y lo importante al llegar al final del año, es agradecer a todos la oportunidad que me siguen brindando.

Más de mil personas me escucharon este año en los talleres, seminarios o conferencias que tuve la oportunidad de dar, otro logro muy importante en este nuevo camino que me he trazado. Muchas más leyeron mis escritos, los capítulos que escribí para libros internacionales o quienes pudieron adquirir mis propios libros, el último de ellos siendo mi primera entrada a la era digital. Cada vez son más quienes me llaman o contactan porque quieren mejorar algún aspecto de su estilo de gerencia, su liderazgo o porque quieren motivar a sus colaboradores. Todos queremos y debemos mejorar de una forma continua y ayudar a los demás a hacerlo es algo realmente grandioso.

Y lo mejor de todo es que producto de la venta de los libros en los que participé en el mercado norteamericano en el 2013, a lo largo del año pude contribuir a tres fundaciones sin fines de lucro que tratan de mejorar las condiciones de vida de muchas personas: Entrepreneur International Foundation, para fomentar el emprendimiento en áreas remotas del planeta; Unstoppable Foundation, para ayudar a construir un mejor poblado en la región de Massai Mara, en Kenia y además, contribuí con la reconstrucción de un orfanatorio llamado Mi Casa Hogar en una zona muy pobre en el nor-oeste de México. Todo esto mientras en la familia ayudábamos a un par de organizaciones aquí en Venezuela.

Les dejo un video con mi mensaje de fin de año que espero les agrade a todos ustedes: http://www.youtube.com/watch?v=KS6WFMVaKrU
 

Mi profundo agradecimiento por su solidaridad con estos proyectos, por su apoyo en lo que hago y sobe todo, porque ya muchos de ustedes, mis lectores, se me acercan, me escriben (lvgarciag@gmail.com ) o me contactan por otras vías (@lvgarciag) para decirme que se sienten más positivos - a pesar de la circunstancia - y que eso les ha generado nuevas ideas, nuevos sueños y nuevas metas que algunos ya comenzaron a implementar mientras que otros han van fijando sus metas para el 2014.

Les deseo que sigan adelante, no se detengan y aumenten más los éxitos para el 2014.

Reciban un gran saludo, 

Luis Vicente

domingo, 22 de diciembre de 2013

Buscando Oportunidades

Buscando Oportunidades es una frase que hemos escuchado varias veces a lo largo de nuestras vidas. Algunos la dicen cuando comienzan un nuevo empleo, cuando emprenden una nueva tarea o un nuevo proyecto, cuando deciden trabajar por su cuenta o hasta cuando han decidido buscar mejores o diferentes condiciones en otras latitudes. Pero a la final, veo un común denominador en todas y cada una de estas ocasiones: la persona está buscando algo diferente que le permita estar mejor de lo que ha logrado estar hasta ese momento. ¿Se va a dar?; ¿lograremos las condiciones para que esto ocurra?; ¿lo lograremos en el plazo que nos hemos planteado para ello? Estas son las preguntas claves que nos hacemos una vez emprendemos esta nueva búsqueda que tantos hemos hecho a lo largo de nuestras vidas.

Una oportunidad, según el Diccionario de la Real Academia Española, se define como “la coyuntura o conveniencia de tiempo o lugar” (http://lema.rae.es/drae/). Es decir, buscamos un cambio que nos permita aprovechar una nueva coyuntura (llámese trabajo, ubicación, idea, alcance, etc.) en un tiempo y lugar diferentes al que habíamos tenido anteriormente. Y es que una nueva oportunidad nos permite realizar cosas de una manera que no habíamos podido ver o hacer antes, como por ejemplo, darle un nuevo enfoque a algo que habíamos hecho de manera diferente, aprovechar una nueva habilidad que hemos desarrollado, poner en práctica nuevos conocimientos, darnos a conocer en un nuevo ambiente de trabajo o en algunos casos, hasta iniciar una nueva carrera para adaptarnos a los nuevos cambios tecnológicos o a las nuevas necesidades del mercado laboral en un momento en particular. 

Y ahora nos preguntamos, ¿cuál es el fin común de todos los buscamos nuevas oportunidades? Estamos deseando que la confluencia de un tiempo nuevo y un espacio diferente permitan desarrollarnos de una mejor manera, para expresarnos, para darnos a conocer, para enseñar lo que sabemos, para establecer una nueva tarea a través de los nuevos objetivos que nos hayamos planteado y a la final, para tratar de obtener algún tipo de beneficio. Y ese nuevo beneficio se puede traducir en mejoras en el ámbito personal y laboral que posiblemente antes no las veíamos, no las entendíamos y no sabíamos que posiblemente estaban a nuestro alcance. Y si ese o esos beneficios logran ayudar a otros, habremos utilizado aún mejor estas posibilidades. 

Las oportunidades surgen en ciertos momentos y en diferentes etapas de nuestra vida y en este tenemos que entender que una oportunidad debe aprovecharse, ya que si no lo hacemos nosotros alguien más lo hará: un mejor sueldo, un nuevo trabajo, un mejor cargo, un nuevo proyecto, un traslado a otra ciudad, una nueva empresa, una nueva compra o tantas otras cosas que alguien diferente a nosotros seguramente la tomará si nosotros no lo hacemos. No es que estemos continuamente buscando oportunidades pues una vez hayamos encontrado lo que queremos – en ese momento y tiempo determinados – debemos esforzarnos para dar allí lo mejor de cada uno de nosotros. No es que tampoco busquemos oportunidades constantemente pues necesitamos desarrollar lo que hemos decidido hacer, lo cual toma tiempo, requiere de un plan, de una ejecución y de buscar un fin o esa meta planteada. Es por ello que debemos estar en la búsqueda de las oportunidades hasta que demos con la que más se asemeje a lo que nosotros queremos, buscamos y deseamos en ese momento en particular.  

Las oportunidades son también aquellas cosas, actividades o proyectos que decidimos emprender en ciertos momentos. Cuando lo decidimos hacer, estamos obligados en cierta forma a aprender, investigar y conocer las mejores maneras, formas y prácticas que existan para llevarlas a cabo. Es importante que nos demos cuenta que no siempre vamos a conocer lo que significa el reto u oportunidad que vamos a tener en frente de nosotros. Digo reto en este caso pues esa oportunidad es algo que debemos llevar a cabo y en momentos nos podría parecer como una tarea bastante difícil y es por ello que debemos saber lo que vamos a hacer: entender lo que se requiere de nosotros, prepararnos, definir un plan con objetivos y, que en el proceso, lleguemos a ser personas más preparadas, conscientes de lo que tenemos que hacer, personas más eficientes y con la meta de llevar adelante esa nueva oportunidad que tenemos de la mejor manera posible.

Algunos dicen que las oportunidades nos pasan de largo; otros indican que se pierden. Para mí, las oportunidades que no aprovechemos nosotros serán aprovechadas por otras personas. Por ello estamos ante la imperiosa necesidad de estar en un continuo aprendizaje, en una continua adaptación, mejoramiento y crecimiento de nuestros conocimientos, aptitudes y habilidades y vemos como la gente exitosa es aquella que está siempre a la vanguardia de los cambios, de los nuevos acontecimientos y a veces hasta anticipándose a lo que viene o puede venir en el futuro. 

En enero del año 2004, la NASA exitosamente hizo aterrizar en el planeta Marte un robot (rover) explorador llamado, de manera muy especial, el Rover Opportunity. Esta iba a ser una misión de exploración del Planeta Rojo de solo tres meses. Pues casi 10 años después, el robot Opportunity sigue enviando datos de dicho planeta al centro de investigaciones de la NASA, habiendo recorrido más de 35 Km y no los solo 600 metros que era lo planificado. Y esto para los científicos de la NASA ha sido re-comenzar esta misión una y otra vez; u
na nueva oportunidad de seguir aprendiendo.
Pues reiniciemos nuestra manera de ser y nuestra carrera profesional continuamente, identifiquemos las oportunidades que se nos presentan, preparémonos para cuando estas oportunidades nos toquen la puerta y hagámoslo siempre aprendiendo, mejorando, conociendo más y atreviéndonos a hacer siempre las cosas de la mejor manera posible.


Seguiremos motivando! Luis Vicente Garcia
@lvgarcia.com

domingo, 8 de diciembre de 2013

La Meta es el Camino

Hace pocos días una gran amiga y profesora me dijo que yo tendría que ver algo con el Camino a Santiago. Algunos habrán hecho ese recorrido que desde su punto más lejano sale desde Francia y luego de aproximadamente 800 km y los 30 días de caminata termina en la catedral de Santiago de Compostela. Si bien no he tenido la oportunidad de hacer el Camino a Santiago, si tengo muchos años hablando de temas que para mucha gente parecieran temas poco significantes o que inclusive no deberían ser tratados con la importancia que algunos les damos. Entre estos temas estamos hablando de liderazgo, actitud positiva, motivación y éxito; y todos ellos e relacionan con comenzar un nuevo camino, el de cambiar y hacer las cosas de una forma mejor y más efectiva. Para otros, ha sido comenzar un nuevo camino profesional.

En ocasiones me refiero a una frase que no sólo me gusta mucho sino que además la utilizó en mis presentaciones o conferencias. La frase dice textualmente “Success is a Journey, not a destination.” Si quisiéramos traducir esta frase a nuestro idioma podríamos decir que el ‘éxito es un viaje, no es el destino’; y es que a lo largo de nuestras vidas, tanto desde el punto de vista personal como el profesional, todo viaje nos lleva por distintos caminos e inclusive no lleva hacia algunas aventuras que ni siquiera hubiéramos pensamos con anterioridad; y mientras todo eso ocurre, no hemos llegado a nuestro destino.

El mismo día que mi amiga profesora me dijo que tendría que ver con algo relacionado al Camino a Santiago, me regalaron un ejemplar de un periódico que mensualmente hace una de las cámaras sectoriales que funciona aquí en Venezuela. En las últimas páginas de esa publicación encontré un corto artículo titulado “Buen Camino de Santiago” de Astrid Lander. En el mismo la autora nos describe parte de la travesía que pasa por iglesias romanas, monasterios, bosques y campiñas, con vistas a montañas nevadas hasta que se llega al nivel del mar. A lo largo de este camino, según relata la autora, hay escritos que uno puede leer o leyendas que se pueden escuchar como una que dice que caminando se atraviesa por ‘donde se cruza el camino del viento con el de las estrellas’. El camino a Santiago de Compostela no sólo es el recorrido más largo de Europa, sino que las personas que lo realizan lo hacen de manera muy diferentes, ya que uno puede ser una persona sola o lo puede hacer en grupo; y además lo hacen deportistas, gente que sólo va de paseo, artistas que se quieren inspirar, así como todos aquellos que quieren hacerlo desde una perspectiva más espiritual.

Para mí, en lo personal, alcanzar el éxito o las metas que nos hemos trazado se inicia con una decisión muy personal, la de tomar acción; eso luego nos lleva a dar un primer paso, ese primer paso que no importa si se da un jueves por la tarde, o en una mañana lluviosa o soleada, porque lo importante es hacerlo; es decidir a dar ese primer paso e iniciar la acción. Como dice un viejo proverbio chino ‘un viaje de 1000 millas comienza como un primer paso’. Y tenemos que ver el viaje o el camino como eso que se inició, por lo cual vamos creciendo y aprendiendo, a través del cual encontramos experiencias fáciles o difíciles pero que de una u otra forma nos enseñan a entender y a interpretar lo que nos va sucediendo durante el recorrido; en cierta medida nos moldea en lo que llegamos a ser. Aquellos que recuerden todavía las últimas semanas cuando el equipo Cumbres llegó a la cima del monte Everest, se nos relataba de ese lado del planeta que en una conversación que tuvieron sus integrantes con un monje tibetano - lo cual es parte de la tradición - antes de emprender ese viaje, una de las frases que más les impactó y que el monje les dijo fue que la meta es el camino. Esa frase no sólo lo dijeron en la entrevista que les hicieron por radio vía satélite, sino que también la publicaron luego en el bello libro que hicieron sobre ese viaje, esa aventura. A veces no nos damos cuenta que la verdadera meta es mantenernos en el camino, ya que pensamos o actuamos sobre muchas otras cosas que a la larga nos pueden desviar del mismo. Inclusive no nos damos cuenta de que si bien la meta debe seguir siendo la misma, las estrategias para alcanzarla deben ajustarse, las acciones deben a veces reenfocarse y debemos detenernos inclusive a veces, para repensar cómo la vamos a alcanzar. Pero lo más importante aquí y siempre es mantenernos por el camino que hayamos decidido emprender, pues ese es el camino que nos va a llevar a la meta cual éxito que queremos alcanzar.

Desde un punto de vista diferente, ese camino es la vida a través del cual vamos creciendo, aprendiendo y teniendo todas aquellas experiencias que luego llamamos nuestra propia vida; y es importante recordar que debemos ir dejando huellas a lo largo de ese camino. A veces iremos muy tranquilos o a veces preocupados; en momentos sabremos hacia dónde vamos pero a veces tendremos temor o dudas acerca de lo que estamos haciendo. Y en algunas ocasiones quizás hasta no vamos a entender lo que sucede a nuestro alrededor. Pero una cosa sí es cierta: si estamos seguros de lo que queremos, si nos ponemos metas, si reconocemos donde estamos y definimos como queremos llegar a ese lugar que hemos definido como aquel que vamos a alcanzar, siempre y cuando nos mantengamos en el camino correcto le vamos a llegar. Porque aquí el esfuerzo, la dedicación y el mantenernos en el rumbo correcto eventualmente nos van a llevar al éxito y alcanzar las metas que nos hayamos trazado. En pocas palabras caminando por el camino correcto y sobre todo disfrutando el viaje mientras lo hacemos, vamos a llegar hasta el destino que queremos y que hemos definido cada uno de nosotros. No será fácil, pero si nos lo proponemos lo vamos a lograr.

Todo viaje, todo camino, todo proceso de aprendizaje es una evolución. El artículo antes señalado indica que el poeta griego Kavafis escribió: ‘lo que importa es el camino en sí, no importa a donde llegues, sino el recorrido mismo’. A muchos si les importará el destino; a otros les importará más el nivel (físico, intelectual, espiritual, etc.) que han alcanzado; a unos pocos les interesará hacer ese viaje con una mente abierta, lista para aprender de los errores o equivocaciones, para aprender de las experiencias y para llegar a tener el conocimiento que los lleve por el camino correcto de sus viajes y de sus vidas. Para mí, lo más importante es darnos cuenta del aprendizaje y las experiencias que vivimos en el camino, las cuales nos mejorarán como personas y como profesionales en cada una de nuestras áreas.

Por ello siempre recuerden que cuando decimos que el éxito es un viaje y no un destino, también podríamos estar diciendo que es nuestra propia vida la que es un viaje y no sólo un destino; y cuando lo hagan no sólo disfruten el viaje, sino compártanlo con sus familias y sus amigos, con extraños y desconocidos, porque compartiendo nuestra vida y compartiendo nuestras metas, siempre lograremos alcanzar nuevos éxitos.

En pocas palabras, ‘la meta, es el camino’.
Seguiremos motivando.

lunes, 2 de diciembre de 2013

My Christmas Holiday (llegó la Navidad)


Hoy es un día muy especial para muchos, ya que estamos iniciando el mes de diciembre y con él nos llega una de las épocas más bonitas del año, la época de navidad. Son muchas las cosas que se celebran en Navidad, entre fiestas, hallacas y pan de jamón, recordando con gran cariño a quienes ya no están con nosotros y agradecidos por todos los que nos rodean, por las oportunidades que hemos tenido y comenzamos a planificar para el año que viene. Muchas tradiciones comienzan a verse en ésta linda época  e inclusive nuestros hijos tienen que hacer trabajos sobre ellas para sus escuelas o sobre lo que es para ellos la navidad.

Les dejo abajo un trabajo que acaba de hacer mi hijo menor (me reservo su  nombre) pero que de igual manera quiero compartir con ustedes.

Felicidades. LV
My Christmas holiday.

I love Christmas and specially with my family because we start celebrating Christmas on November 15th when we put and decorate the Christmas tree, which takes us all the weekend because my dad puts more than 300 lights and we all put almost 250 ornaments. December is a busy month: we open the Advent Calendar on the first, we make “hallacas” and a very delicious “pan de jamon”, we decorate the house, we celebrate my grandpa´s and grandma´s birthdays, we play the secret friend game and then on the 24th we open all the presents, we play with sparklers and cebollitas and see how the fireworks light up the Caracas sky. Usually for New Year we go to an evening mass, and we celebrate the New Year with confetti, fireworks, food, drinks, and enjoy the music and dance until early in the morning. Then, to finish our Christmas Holiday, we celebrate la ‘Paradura del Niño’ in the last week of January, a tradition in western Venezuela that is celebrated in Los Andes. This tradition takes the little baby Jesus to the different houses in the town and people receive the blessings for the rest of the year.

And this is why I love the Christmas Holiday.