sábado, 23 de abril de 2016

Celebrando el Día Mundial de la Tierra en el 2016

Hay fechas emblemáticas por hechos de la historia; hay días importantes por su gran significado. Al llegar este año una nueva celebración global del Día Mundial de la Tierra debemos darnos cuenta de la responsabilidad que todos tenemos en lograr alcanzar nuevas y retadoras metas que nos van a ayudar a tener un planeta más sostenible. Este es un día, por encima de todas las cosas,  que debemos dedicar a conmemorar no solo a nuestro bello planeta sino a crear consciencia de la importancia que todos tenemos en su conservación. 

El lema para la celebración del 2016 es “Let’s get planting” o “vamos a plantar”. Y este lema tiene hoy un gran significado ante los enormes cambios climáticos que han venido ocurriendo durante las últimas décadas. Plantar ha sido algo que en ciertos países no solo ha cambiado la imagen de los campos y las ciudades sino que ha logrado convertir desiertos en zonas fértiles. Y es que a lo largo de los años ciudades de concreto han comenzado a ver el significado y la importancia de comenzar, de nuevo, a incluir zonas verdes, con árboles, matas, frutas y flores en ciertas áreas para cambiar el ambiente, e inclusive la dinámica de la ciudad. Una gran meta es lograr plantar a nivel mundial más de 7.8 millones de árboles en los próximos años. ¿Ya plantaste el tuyo?

Además, este año el Día Mundial de la Tierra tiene dos significados adicionales de transcendental importancia. En primer lugar, una gran cantidad de acciones están enmarcadas en uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles introducidos por la ONU en 2015; en segundo lugar, la firma del emblemático Acuerdo de Paris sobre el Clima. Y es importante detenernos un breve momento para entenderlos.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas, fueron aprobados por todos sus países miembros en reunión plenaria de la Asamblea General en septiembre 2015. Con ellos, se busca adoptar un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos. Esto debemos verlo como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible para cada persona y por cada ser viviente en nuestro mundo. Cada objetivo tiene metas y acciones específicas que deben alcanzarse en los próximos 15 años. Lo importante es que para alcanzar estas metas, todo el mundo tiene que hacer su parte: los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y personas como nosotros. En otras palabras, debemos aceptar nuestra responsabilidad en este tema tan importante.

Por su parte, el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático es hoy por hoy el acuerdo de la ONU firmado por una mayor cantidad de países a nivel mundial. Es por ello que este día mundial de la tierra, 175 países se dieron cita en la sede de la ONU para firmar el mayor acuerdo, multisectorial, enfocado no solo en reducir los cambios que afectan nuestro ambiente  sino principalmente dirigiendo acciones para reducir las emisiones de carbono para ser alcanzados entre los años 2030 y 2050; y deberá ser adoptado y ratificado por los sistemas legales de cada uno de los países firmantes de dicho acuerdo.
 
Muchas actividades nos orientan a darnos cuenta de la importancia y significado del clima, del medio ambiente y sobre todo de la importancia y responsabilidad que tenemos todos y cada uno de nosotros en lo que pueda estar, inclusive, más allá de nuestro alcance para proteger nuestros recursos naturales. Por ello, temas de recolección, reciclaje, ahorro, uso consciente de los recursos, reducción de las emisiones de carbono, plantar árboles y tantas otras ideas son tan solo algunas de las acciones e iniciativas que como ciudadanos del mundo, estudiantes, profesionales y empresa privada debemos llevar de manera activa y decidida. Hagamos de este Día Mundial de la Tierra algo que definitivamente nos permita crear un medio ambiente sostenible.

Luis Vicente García
@lvgarciag



jueves, 14 de abril de 2016

Todos los días con una Visión Positiva

Estudiar sigue siendo luego de tantos años una experiencia inolvidable. Al hacerlo con un grupo de nuevos amigos tan fabulosos las experiencias y vivencias van siendo cada vez mejores; y cuando el tema es apasionante, bueno pues la combinación de satisfacción total es ya algo increíble.

Sabemos que compartir significa mucho más que el simple hecho de decir algo o dar algo, sobre todo sin esperar algo a cambio. Compartir por ende con un nuevo grupo de amigos, profesionales todos además de excelentes personas es algo que nos debe llenar de alegría. Y el hacerlo estudiando algo tan novedoso e interesante como lo es  la Psicología Positiva se transforma en algo enriquecedor.

Luego de dos intensos e interesantes trimestres, esta semana un nuevo grupo de amigos terminamos el Diplomado en Psicología Positiva en la Universidad Metropolitana de Caracas. Para los que todavía no conocen del tema, además de invitarlos a conocer un poco más de él, les puedo decir que es esa nueva aproximación a lo que debe ser, al enfoque positivo de la vida. Es el entender que el estudio de la mente humana se debe realizar no solo como era anteriormente, para curar enfermedades mentales, sino además, en el momento en que la mente está sana y quizás en su mejor momento.

La Psicología Positiva, por ende, es "la rama de la Psicología que estudia las bases del bienestar psicológico y de la felicidad, así como de las fortalezas y las virtudes humanas." 

Eso nos llevó por un viaje de seis meses que se inició con un estudio de la filosofía griega, pasando por los grandes filósofos de la historia, para llegar a entender las síes principales virtudes universales de la humanidad. El adentrarnos en temas como las fortalezas de carácter, los hábitos saludables, la visión optimista de la vida, conociendo que sí, a pesar de todo nos damos cuenta que nuestra vida debe estar enfocada en ese balance entre lo personal y lo profesional, entre lo positivo y lo real, conociendo que en cada encuentro podemos crear un encuentro mágico y positivo viéndonos que vamos a envejecer con nuestros seres queridos. Pero al final, es que cada uno de nosotros se da cuenta que nos convertimos en algo más que lo que éramos inicialmente, algo que transmite una nueva energía, muy positiva por cierto.

Es por ello que ya formalmente este nuevo grupo de graduandos del Diplomado nos convertimos en "Promotores de Bienestar". Un término para muchos desconocido pero que para quienes ya lo conocemos, es algo que puede marcar la diferencia, no solo en nosotros sino en todos a quienes conocemos. Es nuestra manera de influir, de dar algo positivo, de enfocarnos en lo bello de la vida (por supuesto nada fácil en nuestro entorno actual, pero es allí precisamente donde crecemos, donde cambiamos, donde aportamos con esa nueva gran actitud).

A este maravilloso grupo de nuevos amigos y a los excelentes profesores de @Cendeco y la Escuela de Psicología de la Universidad Metropolitana, les doy las gracias por haberme permitido (y habernos en conjunto) crecer, de una manera más positiva, optimista, clara y diferente. Así hacemos una pequeña diferencia que puede llegar a tener un gran impacto.

Felicidades a todos mis compañeros, nuevos promotores de bienestar!

Y, como siempre, seguiremos motivando

Luis Vicente Gracia

domingo, 3 de abril de 2016

No Me Quiero Acostumbrar!

De verdad lo debo decir de nuevo: ¡no me quiero acostumbrar!

En un mundo que avanza mucho más rápido de lo que pensamos y sabemos, en el que las innovaciones en la ciencia y la tecnología van a una velocidad como nunca en la historia había ocurrido, no me quiero acostumbrar a que en mi país vayamos también con una velocidad asombrosa pero con el rumbo equivocado.

En un país donde deberíamos estar hablando de crecimiento, productividad, rendimiento y bienestar, no me puedo acostumbrar a que el único tema de conversación sean las colas, la escasez, la inflación y la inseguridad.

Siendo parte de un continente en el cual - con sus tropiezos de la historia - los países que lo conforman mantienen en su mayoría un espíritu democrático, no me quiero acostumbrar a que se nos impongan a la fuerza un pensamiento y una ideología que son contrarias al progreso y desarrollo en los que la mayoría de los países están enfocados.

No me quiero acostumbrar a vivir bajo un sistema de controles incontrolables, que fomentan la corrupción y el cierre de empresas y que han detenido la creación de una economía dinámica y productiva y, sobre todo, sin visión para el futuro.

No me quiero acostumbrar a vivir en un país en el cual, en vez de colaboración, se haya creado una cultura de separación y enemistad entre sus habitantes.

No me quiero acostumbrar a estar en una sociedad donde ya hay miedo de hablar y opinar, donde nos limitamos a salir por la inseguridad, donde nos cortan el agua y la luz y, peor aún, la esperanza. Yo de verdad no me puedo acostumbrar.

Y tampoco me puedo acostumbrar a que se nos diga qué y cuándo consumir, qué y cuándo producir, qué y cuándo estudiar y trabajar y hablar, o peor aún, cómo quiero yo en lo personal y en lo profesional ver mi futuro, el de mi familia, el de mi sociedad.

No; no lo quiero y no lo acepto.
No lo puedo aceptar.

Mi futuro es mío y lo decido yo.
Y es que el futuro es tuyo y de nadie más.

Tú, yo y todos juntos, por ende, somos quienes debemos definir lo que en realidad queremos, cómo vemos nuestro futuro y somos quienes debemos tomar siempre las mejores decisiones; somos quienes debemos actuar. Nadie más. No podemos vivir la vida de otros y menos de quienes nos imponen una ideología que no solo no funciona sino que nos lleva a un precipicio y una eventual catástrofe. Ese no es el país que merecemos; eso si, ´debemos trabajar muy fuerte y con seriedad y gran esfuerzo para alcanzar el país que nos merecemos.

Tu futuro depende de ti; de nadie más. Y como no me quiero ir de mi país, por eso y por mucho más es hora de decir, 'no me quiero acostumbrar'.

Luis Vicente Garcia Giliberti