martes, 27 de diciembre de 2011

Epoca de Cambios

Hace unos días en un seminario, luego de escuchar a los ponentes le comenté a un compañero que tenía al lado: o cambiamos o nos cambian. Eso me dio ideas para escribir este artículo pues nos encontramos continuamente en una época de cambios con lo que pudiéramos decir, o cambiamos o cambiamos! No tenemos otra opción. El mundo está cambiando; la tecnología y las sociedades (en lugares como consecuencia de la anterior) están cambiando rápidamente; y el mundo en general está cambiando a veces demasiado rápido. La información nos llega de todas partes del mundo en el mismo instante en que ocurre, ya sea vía televisión, internet, twitter o por cualquier otro método. Tenemos el internet a nuestra disposición las 24 horas al día en la palma de nuestra mano y con ella toda la información que queramos. Pero hoy en día los niños y jóvenes no leen, los adultos no queremos cambiar nuestra actitud, los gobiernos (locales y nacionales) se empeñan en hacer las cosas de la misma manera en cómo la venían haciendo anteriormente, no dándose cuenta que la población ya es distinta, está creciendo en número, en movilidad, en necesidades de distracción, en recursos para mejores y tecnológicamente más avanzadas universidades y con la necesidad de generar más empleo necesario para las nuevas generaciones.

Tenemos que cambiar para producir los alimentos y ropa necesarios para los 7.000 millones de habitantes que según la National Geographic ya habitamos el planeta tierra desde el 2011. Esto, sin contar el problema que nos viene trayendo el cambio climático, las sequías en Africa o América Latina y las inundaciones en otras partes del planeta, además de la falta de agua potable, la tala de los bosques, en especial las del Amazonas y que causan daños que van a ser incontrolables por el hombre. Son cambios que no son medibles en este momento, pero que traerán graves consecuencias si no se estudian y analizan con sumo cuidado.

Muchas veces hemos escuchado la frase que dice que “lo único constante es el cambio”. Esto quiere decir que nos debemos adaptar a él. El cambio es algo normal que nos sucede a todos. A veces lo vemos en nosotros mismos ya que tenemos días buenos y días no tan buenos, días donde estamos de buen humor y días donde las cosas no nos salen del todo bien. Pero son días que al final debemos poder lo mejor de nosotros como todos los días ya que nuestra familia, nuestro trabajo, la empresa donde trabajamos, nuestra comunidad y al final como parte de un país que nos necesita, dependen de ello. En estos días escuché a alguien que dijo que todos somos como una pequeña gota en el mar, pero que qué diferente sería el mar sin esa pequeña gota que somos nosotros. El cambio lo vemos también en las empresas en donde trabajamos. Las empresas cambian y evolucionan, muchas veces más rápido de lo que nos podemos adaptar a éstos. Vienen recortes de gastos y lo primero que sucede es recorte de personal. Luego vienen los cambios en las plataformas tecnológicas que muchos no entienden al principio y los cambios en procesos y operaciones; cambios todos que modifican la forma en que trabajamos y que nos obligan continuamente a adaptarnos a las nuevas tendencias.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Abriendo las puertas de las Oportunidades

Hay una historia según la cual, Frank Sinatra tuvo su gran oportunidad cuando trabajaba como mesonero (camarero en algunos países). Un día vio en el restaurante a uno de los grandes nombres que manejaba la industria de la música en aquella época. Pues Frank hizo lo increíble: limpió una mesa al lado del señor, se subió a ella y cantó! Sabía que por eso lo botarían del restaurante donde trabajaba, pero ¿cuántas veces se le abriría la puerta de la oportunidad de este modo? Como sabemos, el resto es historia.
Nunca se sabe cuando la puerta de la oportunidad se va a abrir para nosotros de par en par. Para algunos, la gran oportunidad llega temprano en la vida y para otros puede llegar más tarde. Pero para que todos tengan éxito, tarde o temprano, existe una similitud fundamental: Ellos estaban listos. Y como siempre sucede, por cada uno de los que están listos, había miles más que no lo estaban.
Una vez me preguntaron si creía en la suerte. Mi respuesta fue que la suerte es tener la preparación y los estudios adecuados para estar en el lugar indicado en el momento que exista una oportunidad. Eso en realidad no es suerte sino una coincidencia de tres factores fundamentales:
1.- Estar preparado: haber estudiado, haberse preparado, mantenerse actualizado, tener los conocimientos necesarios para siempre enfrentar nuevos retos profesionales y establecernos nuevas metas, es decir, no conformarnos con lo que tenemos;

2.- Estar en el lugar indicado: si uno tiene la preparación, la voluntad, la actitud y el deseo necesarios para crecer, a lo largo de su carrera irá creciendo en la empresa donde trabaje. Si es en una empresa corporativa irá escalando posiciones y teniendo más responsabilidades. Si es en su propia empresa o una empresa familiar, irá haciendo que la empresa sea cada vez más grande y probablemente exitosa.

3-  Estar presente en el momento indicado: cuando llega la necesidad de promover a alguien a un cargo superior o a un nuevo cargo, ¿en quién se van a fijar? Nadie se va a fijar en la persona que llega tarde o que hace su trabajo a medias. La directiva de la empresa se fijará siempre en aquella o aquellas personas que demuestran dedicación, que demuestran compromiso, que promueven ideas, que son líderes natos y no impuestos, que tratan bien a los demás, que son verdaderos profesionales. Ellos son quienes serán tomados en cuenta para los futuros ascensos, para los traslados a otras responsabilidades, a puestos de mayor envergadura.

martes, 6 de diciembre de 2011

La Actitud lo es TODO!!

Varios de ustedes o quienes me conocen en realidad saben que llevo mucho tiempo hablando, conversando y escribiendo sobre temas relacionados con siempre mantener una actitud totalmente positiva. Es normal que uno tenga uno de esos días medio complicados, pero para salir de ellos hay siempre que tener una buena actitud. Hoy, leyendo artículos que he recibido en meses pasados me topé con un escrito que puede orientarnos en la dirección correcta. Espero les agrade su lectura.

Attitude Is Everything by Jim Rohn

The process of human change begins within us. We all have tremendous potential. We all desire good results from our efforts. Most of us are willing to work hard and to pay the price that success and happiness demand. Each of us has the ability to put our unique human potential into action and to acquire a desired result. But the one thing that determines the level of our potential produces the intensity of our activity and predicts the quality of the result we receive, is our attitude.
Attitude determines how much of the future we are allowed to see. It decides the size of our dreams and influences our determination when we are faced with new challenges. No other person on earth has dominion over our attitude. People can affect our attitude by teaching us poor thinking habits or unintentionally misinforming us or providing us with negative sources of influence, but no one can control our attitude unless we voluntarily surrender that control.
No one else “makes us angry.” We make ourselves angry when we surrender control of our attitude. What someone else may have done is irrelevant. We choose, not they. They merely put our attitude to a test. If we select a volatile attitude by becoming hostile, angry, jealous or suspicious, then we have failed the test. If we condemn ourselves by believing that we are unworthy, then again, we have failed the test.

If we care at all about ourselves, then we must accept full responsibility for our own feelings. We must learn to guard against those feelings that have the capacity to lead our attitude down the wrong path and to strengthen those feelings that can lead us confidently into a better future.

If we want to receive the rewards the future holds in trust for us, then we must exercise the most important choice given to us as members of the human race by maintaining total dominion over our attitude. Our attitude is an asset, a treasure of great value, which must be protected accordingly. Beware of the vandals and thieves among us who would injure our positive attitude or seek to steal it away.

Having the right attitude is one of the basics that success requires. The combination of a sound personal philosophy and a positive attitude about ourselves and the world around us gives us an inner strength and a firm resolve that influences all the other areas of our existence.

Seguiremos motivando.  LV