sábado, 24 de septiembre de 2011

Comenzando una Nueva Vida

De vez en cuando nos pasan cosas maravillosas; de vez en cuando suceden cosas que no comprendemos o no podemos explicar; de vez en cuando tenemos la oportunidad de iniciar una vida nueva. Eso lo podemos hacer en realidad todos los días pero de verdad cómo nos cuesta desprendernos de lo que llevamos encima, de las buenas o malas costumbres, de levantarnos tarde y salir apurados, de ser antipáticos o poco agradables, de ser poco conversadores, o “ser” o “hacer” una gran cantidad de cosas, quizás sin darnos cuenta, que a veces no nos permiten disfrutar la vida en pleno. Por otro lado tampoco nos damos cuenta todos los días de lo maravilloso que tenemos a nuestro alrededor. Un mundo lleno de cosas bellas en su naturaleza, un mundo lleno de gente buena, un mundo lleno de toda clase de cosas que si nos damos cuenta nos permitirían pasar nuestro tiempo en la tierra – no importa cuánto tiempo sea – mucho más alegres, más tranquilos, menos angustiados y disfrutando mucho mas a quienes tenemos a nuestro alrededor, de lo que tenemos y sin quejarnos de lo que no tenemos.
 
En definitiva, solo tenemos que darnos cuenta que tenemos todo para comenzar una vida nueva todos los días o un solo día decidirnos iniciar lo que en realidad queremos; ese día diremos que sí y tomaremos las acciones necesarias para Comenzar una Nueva Vida. Eso lo hacemos al graduarnos de la universidad, al casarnos, al tener hijos o al decidir irnos a otra ciudad o a otro país.
 
Todos conocemos gente que se ha ido a vivir a otros países y al año los vemos en dos situaciones: vemos a los que estando allá siguen angustiados por lo que pasa aquí, por los que estamos aquí, por lo que dejaron atrás, por lo que no tienen. Los otros, por el contrario, disfrutan lo que si tienen (aunque a veces sea realmente poco) pero disfrutan la libertad, el cambio, la paz, el paisaje, las salidas a otros lugares, el simple paseo por la calle y recibir la brisa en la cara, en fin, decidieron cambiar y si bien si les haremos falta los que dejaron y lo que dejaron atrás, decidieron iniciar una vida nueva, una vida diferente, de una manera distinta.
 
No sé si han visto la similitud de este tema con uno de los temas sobre los cuales ya he escrito en el pasado y que es el tema de la “actitud”. Es que todo tiene que ver con ello. Una actitud positiva arregla pues, no todo, pero ayuda a que las cosas pasen de una manera más fluida, menos angustiantes, o menos impulsivas para algunos. Uno en realidad puede ser quien quiera cuando se va fuera del país a una ciudad totalmente desconocida: puedes ser quien quieras y como quieras. Pero allí entrarán tus valores y tus principios y de eso dependerá como te desenvolverás en la comunidad en la que entres. Pero volviendo al tema, la actitud determina cómo nos definimos y cómo orientamos nuestro comportamiento y nuestro proceder ante esta nueva situación de estar en un nuevo lugar. En realidad no es nada fácil, sea la razón que sea que nos haya obligado a eso, pero tomando los pasos necesarios para organizarnos, para hacerlo bien, para superar todos los obstáculos, uno debe asegurarse que todo estará seguro y de que saldrá bien.
 
Todo cambia; un bebe se convierte en un niño y luego en un adulto; una oruga en una bella mariposa; una semilla en un frondoso árbol. Todos pasan por períodos de crecimiento, de dolor, de estiramiento, de cambio. Pero muy pocas veces ellos tienen la oportunidad de Comenzar una Nueva Vida. Esa oportunidad la tenemos muy pocos y hay que aprovecharla. Hay que tener más tiempo para nosotros mismos, hay que disfrutar los alrededores, los hijos y los nietos, difundir el conocimiento que hemos adquirido a lo largo de todos estos años y a la final vivir una vida plena.
 
Lao Tzu, filósofo Chino quien se cree fue el fundador del Taoísmo (400 AC), dijo lo siguiente:
 

“When I let go of what I am, I become what I might be.” ~Lao Tzu
 
¿Qué podríamos llegar a ser si nos lo proponemos?; ¿Si lo queremos de verdad? Eso solo lo sabemos cada uno de nosotros internamente y debemos buscarlo profundamente. Para que una vida nueva sea exitosa debemos producir resultados; estos deben ser consistentes y deben ser a largo plazo. Además hay algo muy importante y es que no podemos arrancar desde donde no estamos. Esa vida nueva no puede arrancar de un punto donde no vivimos o en una situación donde no nos encontramos, ya que va a arrancar en esa misma instancia de nuestras vidas en la que nos encontramos hoy en día. Si es verdad que estaremos en otras ciudades o en otros países pero emocionalmente estaremos en la misma situación en la que estábamos el día antes de tomar el avión, el carro o el transporte con el que nos fuimos. Es decir, seremos los mismos y quienes debemos cambiar somos nosotros. Eso es lo importante de todo esto. Quienes debemos cambiar hacia esta nueva vida somos nosotros mismos, no lo va a hacer más nadie; ninguna persona nos lo va a pedir; nadie nos lo va a solicitar o a exigir y si no lo hacemos cada uno de nosotros, seguiremos dentro de uno o cinco años con las mismas preocupaciones y situaciones que antes.

En cambio, si decidimos cambiar, sí, si decidimos cambiar, si decidimos iniciar esa nueva vida, nuestra vida habrá cambiado para siempre. Un cambio positivo, una actitud positiva, una mejora en todos los sentidos. Eso si tiene sentido, ¿no? A veces serán pequeños cambios, otras veces serán cambios más significativos; depende de nuestra complejidad, de nuestra actitud y de nuestros propósitos. Pero qué bonito tener la oportunidad de tener el chance de iniciar o comenzar una nueva vida, aquí o allá, hoy o mañana, no importa dónde o en qué etapa de nuestras vidas; lo importante es hacerlo, con plan o sin plan (aunque preferiblemente con uno), pero hacerlo, tomando las acciones necesarias, haciendo lo correcto y sobre todo, siendo felices haciéndolo cada vez mejor. Ojalá muchos de nosotros tengamos esa oportunidad de iniciar una nueva vida, ya sea en nuevas ciudades, en nuevos países o en nuestras propias casas y hogares. Lo importante es hacerlo. Pues hagámoslo.

Seguiremos Motivando. LVGG

lunes, 5 de septiembre de 2011

El Arte de Descubrir

Alguna vez en nuestras vidas – o varias veces en ciertos casos – todos sentimos la necesidad de curiosear cuando éramos niños, investigar cuando éramos jóvenes o de descubrir cosas a lo largo de nuestras vidas. ¿A qué viene todo esto? A que si queremos y si nos lo proponemos, todos los días podemos descubrir, encontrar, conocer y disfrutar de cosas nuevas, de temas o artistas nuevos, de investigaciones posiblemente por iniciarse o quizás, de encontrarnos con sucesos del pasado que dieron paso a descubrimientos ya famosos o que permitieron el uso cotidiano de los utensilios o los aparatos electrónicos que utilizamos todos los días.

Como saben a veces recurro al Diccionario de la Real Academia Española pues la definición de una palabra es algo muy importante y en este sentido la palabra descubrir, que si bien puede tener varios significados, tiene uno muy apropiado a este contexto en el que se define como “hallar lo que estaba ignorado o escondido”[1]. Ese acto de hallar lo desconocido es lo que ha llevado a grandes y pequeños descubridores a tomar las acciones necesarias y los pasos requeridos para ir en la búsqueda de lo nuevo, de lo que no se conoce en ese momento o de lo que está por descubrirse. Imagínense el deseo tan grande de tantos hombres que a lo largo de los años y décadas quisieron alcanzar el techo de la tierra y llegar a la cima del Everest, en el Himalaya. Expediciones desde 1924 están en los records pero no fue sino hasta el 29 de mayo de 1953 cuando Edmund Hillary de Nueva Zelandia alcanzó lo que se pensaba inalcanzable. Previamente otras expediciones habían alcanzado el Polo Norte y el Polo Sur. Por otro lado, ¿quién podría pensar que todavía en el 2011 se siguen encontrando estrellas y planetas lejanos nunca antes vistos y desconocidos? El telescopio Hubble encontró una fusión (o más bien choque) de estrellas en enero 2010, que llamaron P/2010A2, a la que científicos han visto como la posibilidad de que eso haya sido similar a lo que ocurrió en la tierra hace miles de años que eliminó a los dinosaurios. Un estudiante de fotografía saliendo de su clase en la universidad de Kent State (Ohio) vio como estudiantes eran atacados por militares cuando estudiantes de las universidades norteamericanas protestaron en contra de enviar tropas a Cambodia y en instantes sacó su cámara y tomó una fotografía de lo que estaba sucediendo. Ese estudiante, John Paul Filo ganó el premio Pulitzer del año 1970 por haber reaccionado de inmediato al haber tomado esa foto. No fue un descubrimiento, fue una curiosidad que le valió la fama.

El descubrir lo vemos todos los días. Viendo televisión uno ve cómo las mariposas Monarca se preparan para tomar su vuelo y hacer uno de las más largas migraciones en la naturaleza. Los pájaros vuelan cientos o miles de kilómetros para buscar comida o refugio. ¿Quién lo descubrió?; o ¿Quién descubrió la lupa o quien inventa los materiales que hacen que los edificios sean más altos y grandes cada vez?; ¿cuántas carreras profesionales se podían estudiar en una universidad en los años 70 y cuántas se pueden estudiar hoy en día? Solo para su información, según el College Board en los Estados Unidos hay más de 100 carreras que se pueden estudiar en colegios comunitarios o universidades en este momento. ¿Han visto a un niño la primera vez que le dan una lupa?; ¿O saben quien fue Pierre de Fermat? (Hint: fue junto con René Descartes uno de los principales matemáticos de la primera mitad del siglo XVII; fue cofundador de la teoría de probabilidades junto con Blaise Pascal, descubrió el principio fundamental de la geometría analítica, aunque es más conocido por sus aportaciones a la teoría de números en especial por el conocido como último teorema de Fermat, que preocupó a los matemáticos durante aproximadamente 350 años, hasta que fue demostrado en 1995 por Andrew Wiles).

Equipped with his five senses, man explores the universe around him and calls the adventure Science. Edwin Powell Hubble