sábado, 21 de junio de 2014

Motivando a los Graduandos!

Dependiendo de los países en donde vivamos, las épocas de graduaciones universitarias van cambiando y así conocemos a gente (hijos, sobrinos, amigos) quienes se van graduado a lo largo de todo el año. Para ellos va este artículo de felicitaciones.

En nuestras vidas tenemos la posibilidad de asistir a un gran número de eventos que van acorde a las edades que tenemos. Cuando niños íbamos a piñatas, comuniones y a las fiestas de nuestros amigos. Luego a nuestras graduaciones y a nuestros matrimonios y también a las de nuestros amigos. Pues resulta que un tiempo más tarde la historia se repite, ya no con nosotros sino con la siguiente generación. Y así vemos que por varios años vamos a bautizos, piñatas, comuniones y confirmaciones hasta que nos llega el momento muy feliz de asistir a las graduaciones de nuestros hijos, sobrinos y las de los hijos de nuestros amigos y conocidos.

En esta oportunidad quiero comentar con el tema de las Graduaciones, tema al cual le he dedicado comentarios y artículos durante los últimos años. Y es que una graduación es un momento muy importante y especial en la vida de cualquier persona. Ya varios tenemos hijos y sobrinos que han salido del colegio, han entrado a las universidades y algunos hasta ya tienen algunos años trabajando o están haciendo estudios de post-grado, cosa que a todos nos debe llenar de alegría. Para mí que siempre insisto en continuar con nuestra educación y continuar con nuestro aprendizaje, esto es algo que me inspira a seguir siendo cada vez mejor.

Muchas etapas en nuestras vidas pueden ser muy retadoras; y muchas de ellas, a la vez, pueden presentar grandes oportunidades. De una u otra manera, ello sucede para que podamos seguir creciendo, mejorando, aprendiendo, innovando y motivando a los demás. Si están bien aprovechados, estos momentos también son especiales momentos de alegría, orgullo y felicidad.

Creo que hay tres etapas en la vida de una persona que reúnen estas características, a saber:

·         la primera, cuando uno se gradúa de su colegio donde estuvo tantos años de convivencia con sus amigos de la infancia y donde ya escogió la carrera universitaria (o el área de interés) que lo guiará para el resto de su vida;
·         la segunda, cuando ya uno escoge su pareja de vida, con quien realizará sus grandes sueños y traerá a este mundo a sus hijos y con quien compartirá el resto de su vida; y,
·         la tercera, el momento, luego de varios años de vida profesional, donde uno ya consigue el trabajo, la empresa o el negocio con el cual se identifica plenamente y al cual - si así lo decide - dedicará el resto de sus años profesionales para lograr la prosperidad y el bienestar de su familia y de su patrimonio.

En los últimos años hemos visto la proliferación de nuevos post-grados, diplomados, certificaciones y Maestrías sobre temas y carreras que no se habían pensado anteriormente. Y ello permite que aunque uno haya estudiado una carrera específica, luego de identificar lo que quiere hacer y a lo que se quiere dedicar, continúe con un nuevo aprendizaje que le aumente sus conocimientos.

Muchas palabras de felicitaciones se han escrito a todos los jóvenes (y no tan jóvenes) que se van graduando continuamente. Hace un par de años escribía que al hacerlo, “… los jóvenes dan un paso hacia adelante en su futuro”. Todos debemos siempre ir hacia adelante basado en un gran empuje y esfuerzo personal. Nuevas etapas en la vida de todos comienzan a venir y se presentan oportunidades que anteriormente no hubiéramos tenido al no haber estado preparado para ellas; lo que de una manera significa que no estábamos ni siquiera preparados para identificar esas oportunidades.

Eso es lo que nos da la educción: un mejor futuro, que vendrá acompañado de nuevos retos, nuevas posibilidades y mayor crecimiento. Es definir lo que queremos hacer y cómo lo vamos a alcanzar; es trabajar duramente en nuestras metas para conseguir el éxito con el que hemos soñado; es prepararnos y prepararnos más y mejor de manera continua.

En el año 2011 escribí un corto artículo en este mismo Blog titulado el helecho y el bambú. Es hasta ahora uno de los artículos más leídos en el Blog y ha sido citado por varios desde entonces. Una historia que nos hace reflexionar y que pueden leer en el siguiente link:


Se trata de no renunciar y no darse por vencido sino más bien sembrar las raíces para aprender de las experiencias que se nos van presentando en el caminar de nuestras vidas.
Felicitaciones a todos quienes a lo largo de los años han seguido estudiando y a quienes con gran esfuerzo y dedicación se han graduado de todo aquello que los hará mejores profesionales y sobre todo, mejores personas.

Mucho Éxito! Luis Vicente Garcia