viernes, 17 de octubre de 2014

Motivando los Sueños!

A lo largo de estos años hemos escrito acerca de motivación y actitud, de inspiración y de ideas; hoy vamos a ver lo que significa ir juntando todo eso y lograr motivar nuestros sueños.

Todos tenemos sueños, pequeños o grandes, personales o profesionales, familiares o de otros temas como viajes o los estudios de nuestros hijos. Lo cierto es que independientemente de qué o sobre qué sean nuestros sueños, siempre tenemos la posibilidad de hacer algo para alcanzarlos. Y, para hacerlo, debemos detenernos a pensar en esos sueños y sobre todo, pensar en lo que queremos en realidad. Muchos tuvimos sueños de pequeños; otros ya cuando jóvenes. Algunos seguimos teniendo sueños ya cumplidos los 50 años. Y, ¿porque no? A principios de este año conocí a un señor que vive en Canadá y que acababa de cumplir sus 70 años y quien ya tiene su plan personal para sus próximos 25 años.

Muchas veces no sabemos dónde nos encontramos y en este caso no me refiero a nuestra ubicación física sino más bien a nuestro ser interior combinado con lo que queremos alcanzar. Vemos a otros tener éxito o tener una vida mucho más completa (dependiendo de cómo lo queramos medir) o más cosas yendo a su favor, mientras que la gran mayoría va por un largo transitar, día tras día para lograr ganarse la vida o mantener su ritmo de gastos. Es aquí donde uno se tiene que detener para pensar y preguntarse ¿por qué todo parece ser tan complicado.

La gran diferencia entre ambos grupos, los que tienen una vida mucho más llena y aquellos que se les pasa su vida luchando, día tras día, radica en dos cosas:

1.       Las decisiones que cada uno de nosotros hagamos con respecto a nuestras vidas;
2.       El compromiso que cada uno de nosotros se hace consigo mismo y que nos permiten llegar a ese nivel deseado, a alcanzar esos sueños que tenemos.

Las respuestas no son ni fáciles de dar, ni de entender, ni de explicar. Los cambios tampoco lo son. Pero una de las cosas más importantes que todos debemos hacer es, detenernos y pensar dónde estamos, qué es lo que estamos haciendo – bien o mal – y sobre todo, ver en qué áreas de nuestras vidas podemos mejorar, independientemente del punto de nuestra vida donde nos encontremos en ese momento. Y luego de ello, debemos entender cuál nuestra actitud hacia nuestra situación real y cuáles son los sueños que tenemos con respecto a nuestro futuro, el de nuestra familia, el de nuestros hijos o de quienes nos rodean.

Preguntémonos, ¿que son los sueños? El Diccionario de la Real Academia Española los define como “Cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse” (subrayado mío). El famoso filósofo empresarial Jim Rohn dijo en un momento que “Los Sueños son una proyección del tipo de vida que tú quieres tener”. Todos soñamos, despiertos o dormidos; los sueños que tenemos despiertos, los que tenemos acerca de nuestra vida y de nuestro futuro son sueños que nos pueden dar fuerzas, energías, pasos a realizar y estrategias a seguir. Son sueños que en definitiva nos pueden orientar hacia nuevos horizontes.

Estos sueños nos permitirán entrar en nuevos lugares, alcanzar nuevas metas, darnos nuevas fuerzas. Es, en otras palabras, darnos cuenta de lo que somos, de las capacidades y habilidades que tenemos, de entender lo que realmente podemos hacer y alcanzar. Es muy fácil renunciar y muchos lo han experimentado. Anteriormente dije una vez que si vemos a nuestro futuro como algo borroso, tendremos una vida algo borrosa y viceversa; o, si por el contrario vemos a nuestro futuro como algo bien definido, lleno de nuestros deseos, seguros de lo que queremos, con nuestras metas y nuestros sueños llenos de nuestras ideas y planes de cómo los queremos lograr, nuestras vidas tendrán metas y sueños más claros. He allí la diferencia. Debemos tener metas claras para tener sueños claros y lograr una vida mejor.

Así como un corredor o un nadador ve la meta (muchas veces de manera mental) desde que sale con el disparo de salida y mientras va en la carrera, ese corredor o un nadador que llega en primer lugar se ve ganador desde el principio y se ha preparado para ello. La preparación lo es todo, inclusive en ver nuestros sueños hechos realidad.

Para que realmente puedas alcanzar tus sueños y hacer que todos tus planes futuros te empujen hacia adelante, éstos sueños deben estar totalmente claros, definidos y, además, debes sentirlos y vivirlos. El trayecto no será fácil y habrán muchos obstáculos en el camino, más de los que te imaginas; pero prepárate para ellos, anticípalos. Eso es lo que te servirá llevar adelante tus sueños y es lo que hará que tus sueños se hagan realidad. Ve la meta desde tus propios sueños. Sé un soñador, un visionario, alguien que se ve en un futuro mejor y quien anticipa ese futuro. Y vive tus sueños desde hoy mismo.

Decídete desde ya a Motivar tus sueños, ya que ellos te motivarán a ti!!!

Seguiremos Motivando. Luis Vicente Garcia.