martes, 1 de agosto de 2017

Nuestra Venezuela, desde otra perspectiva.

Hoy debemos comenzar a ver las cosas de una manera diferente; por eso los invito a hablar y a ver a Venezuela desde otra perspectiva. Sí, a hablar y a conversar con nosotros mismos e inclusive, a detenernos aunque sea un instante, para pensar en lo que estamos pasando.

Pareciera como si el país estuviera de luto, uno colectivo, uno muy largo que comenzó quizás hace ya muchos años. No lo sé, pero si hay una sensación rara, extraña, de derrota, de ira, de desánimo, de sufrimiento, de desaliento y de hundimiento colectivo. Hoy nos sentimos tristes y desesperanzados, como personas y como sociedad. Pero debemos estar seguros de algo y es que todo lo que nos ha traído hasta acá es lo que necesitábamos que sucediera. Quizás en este preciso instante no lo vemos así o no lo queremos ver así. Pero ha sido un largo trayecto, con obstáculos, con dificultades incrementales, pero si todavía estamos aquí es por algo; es porque nos hemos venido preparando para enfrentar los retos que tenemos por delante.

En su famoso libro El Arte de la Guerra, Sun Tzu nos da una frase que dice “aparenta ser débil cuando seas fuerte y fuerte cuando seas débil”. Cierto que hoy nos sentimos débiles, muy débiles; pero sabemos que somos fuertes y que saldremos de esto mucho mejor en el conjunto. Es sólo algo que necesitamos todos para poder continuar. Y eso que nos ha traído hasta acá es hoy un cúmulo de aprendizajes y de experiencias que nos permiten, por ende, ver y hablar desde una nueva perspectiva.

Las peleas y las batallas - como sabemos - no son ni simples ni pequeñas, más bien son complejas, difíciles, avasalladoras y siempre demasiado largas. Pero tanto las batallas grandes como las pequeñas son las que importan; todas importan. Y todos nosotros, tú y yo y todos, con nuestro cuerpo y nuestra mente, con la lógica, las emociones y los sentimientos personales y sociales, estaremos en mejor forma una vez que esto termine, porque todo importa. Pero debemos prepararnos para seguir adelante. Estos van a ser nuevos tiempos para pensar y reflexionar; un tiempo de lograr y alcanzar pero con inteligencia y perseverancia, e intentándolo a través de nuevos caminos. Y por ello la meta del país debe ser la de alcanzar una nueva posición, una que esté llena de esperanza, de seguridad, libertad y justicia.

Hay un bello poema atribuido a Gandhi que habla de seguir construyendo, seguir iluminando y seguir sembrando; ese poema comienza con la siguiente frase: “voy a seguir creyendo, aun cuando la gente pierda la esperanza”. Por ello a pesar de lo malo, lo oscuro, lo complejo y lo difícil, si lo vemos desde otro ángulo y lo hablamos desde otra perspectiva, quizás entonces, y solo quizás, podremos entender que lo importante somos nosotros, que lo importante es nuestra sociedad, que lo importante es el futuro del país y que en el camino, a pesar de las dificultades, debemos seguir siempre adelante con más esperanza y con más optimismo; solo así lo veremos desde otra perspectiva.

Seguiremos Motivando. Luis Vicente García.