lunes, 13 de diciembre de 2010

Escribiendo desde Las Nubes

Escribiendo desde las nubes: Qué sensación tan extraña; qué sensación tan diferente. ¿Qué es escribir desde las nubes? Para mí es en una sola frase: darnos cuenta de las cosas. Permítanme explicarme...

¿Cuántas veces no vamos por el mismo camino a casa sin darnos cuenta de los lugares por donde pasamos o cuantas veces estamos en un jardín donde ni siquiera vemos las flores o las plantas que hay en él?

Acabo de estar en Chile y en Argentina. Están saliendo de la Primavera; no hay basura en la calle sino kioscos donde venden mas de 30 variedades de flores de todo tipo y colores. Acabo de leer una noticia de que la nieve se anticipó en Europa y mientras hay gente que lo ve de forma negativa, los jóvenes dicen que hay mas tiempo para esquiar. Ver lo que tenemos y disfrutar lo que tenemos es en pocas palabras sentirnos libres para definir lo que queremos, para escoger nuestro camino, para oler lo que nos gusta y para escribir cuando pensemos. Escribiendo desde las Nubes. Darnos cuenta de lo que tenemos, pero hacerlo hoy, para luego es tarde.

Pasear por el campo, algo que ya no se hace y nuestros hijos son totalmente electrónicos y no han tenido (o han tenido poco) contacto con la naturaleza. Disfrutar de un día soleado en vez de quejarnos del calor o ver a lluvia caer y "alimentar" a la naturaleza (bueno, no con la furia con la que causa destrozos como recientemente). Ver la niebla, pero entendiendo lo que es y caminar libremente por las calles sin miedo, disfrutando de un paseo tranquilo y ameno, viendo y observando por donde caminamos y lo que tenemos a nuestro alrededor.

Escribiendo desde las nubes. Algo así como ver las nubes desde 10 mil metros de altura cuando se vuela de una ciudad a otra. Verlas desde arriba o verlas desde abajo, pero al fin verlas, es en realidad eso, darnos cuenta de que tenemos mucho a nuestro alrededor que podemos disfrutar y aprovechar solo si nos damos cuenta de que lo tenemos. Pues démonos cuenta de todo lo que tenemos, todo lo que nos rodea, todo lo que podemos apreciar para realmente disfrutarlo y así disfrutar la vida plenamente.  Volé desde Santiago de Chile hasta Buenos Aires. Por primera vez crucé la Cordillera de Los Andes a 10.000 metros de altura. Mientras me decía qué maravilla de naturaleza, el señor de al lado sentado justamente en la ventana me decía "es otra montaña más". Pues no lo es. Es la vida que pasa por delante de nosotros sin que nos demos cuenta. Veámosla, disfrutémosla, usémosla para algo beneficioso, para sacarle provecho, para disfrutar lo que tenemos a nuestro alrededor.

Escribamos desde las nubes y sigamos motivando.