martes, 21 de julio de 2015

Por qué la Motivación Positiva funciona.

A lo largo de nuestras vidas vamos viendo las cosas con una perspectiva diferente: nos damos cuenta de lo que vale y lo que no vale. Hay gran cantidad de eventos que vamos viendo y nos damos cuenta de lo que funciona y de lo que no funciona; pero no toda la gente lo hace. Y es que en estos días en una conversación con mi hijo mayor me di cuenta que lo que más se refuerza es lo negativo.

Él me comentaba que en el primer día de clases, uno de sus profesores se dedicó el tiempo completo de la clase a hablar de lo malo, incumplidos, desordenados y desinteresados que eran los estudiantes hoy día. Y si bien no le quiero quitar la poca razón que pudiese tener ese profesor, esa no es la manera como se debe comenzar una clase, sea de un trimestre, un semestre o un año; sea de colegio o de universidad. Eso es lo que se llama: motivación negativa.  ¿Y por qué sucede eso?

Lo primero que hay que resaltar es que la motivación negativa no funciona. ¿Cuántas veces vemos a nuestros hijos cabizbajos o molestos porque los regañaron en una clase indebidamente o porque los hicieron nadar o correr más de la cuenta en su práctica deportiva? Eso genera desgano y desmotivación. ¿Será que eso es lo que se quiere lograr? Uno de los secretos mejor guardados se revela cuando hablamos, le damos clases o entrenamos a niños pequeños. Varios hemos tenido la oportunidad de ver como en juegos de niños de 5 a 8 años, solo se recuerdan de lo último que les dijo el entrenador. El entrenador les puede haber hablado de estrategia, o decir que jugaran en equipo; pero si lo último fue, por ejemplo, ‘salgan a patear duro’, eso es precisamente lo que van a hacer. Olvidémonos de anotar carrera o de meter goles; solo patearán.

En segundo lugar, la motivación negativa solo reprime. Si estamos en práctica de Judo o de Baseball, muy probablemente nos señalen no lo bien que jugamos sino lo mal que lo hacemos. Si bien las prácticas son para mejorar, el enfoque de las mismas es lo que generara un resultado positivo. El año pasado tuve la oportunidad de escuchar una conferencia sobre el tema de practicar continuamente. Y nos decían que lo válido no es solo practicar, sino hacerlo de manera perfecta.

Eso es lo que debemos buscar con una motivación positiva: la idea de mejorar de manera continua, de hacer las cosas de una mejor forma y de motivar a los demás. Eso nos debe llevar a hacer las cosas en positivo y no en negativo, a dar el buen ejemplo con lo que hacemos; a darles la bienvenida a los estudiantes al inicio de sus semestres y a la vez motivarlos mucho al comenzar sus clases; de la misma manera en que debemos motivar a nuestros empleados y miembros de nuestros equipos de trabajo.

Trabajemos en motivar a los demás continuamente para que podamos crear un ambiente de trabajo, de clases y en nuestras familias que esté lleno de energía positiva.

Seguiremos motivando!
Luis Vicente Garcia