miércoles, 2 de septiembre de 2015

Y la Aventura Continua: CANAIMA!

Un viaje energizante, enriquecedor, diferente; un viaje en parte a algo desconocido pero que a uno lo llena de una nueva visión, de ganas de cambiar y de hacer cosas diferentes; de aprender, estudiar, mejorar; en fin, una gran aventura.

Así puedo definir yo mi viaje de cuatro días a la selva tropical en el sur este de Venezuela, a un lugar maravilloso llamado Canaima. Para quienes no lo conocen, es un lugar paradisíaco, una vez llamado 'el mundo perdido'. Especiales documentales (BBC, National Geographic, Nature Conservation), libros como el increíble Entrañas del Mundo Perdido de Charles Brewer Carias, cuentos, historias y hasta películas (Up de Pixar-Disney o el inicio increíble de la película Dinosaurios – también de Disney) han sido escritos, realizados o basados en este lugar que no tiene descripción sino para quien lo visita. Es un lugar Mágico!

Atravesar cataratas de 100-120 metros de largo – por detrás donde vemos el agua caer delante de nosotros; pasear por la laguna de Canaima viendo algo realmente espectacular; ver como de solo pequeñísimas corrientes de agua (que están por todas partes) se van formando pequeños riachuelos que se unen entre sí y con miles de otros para ir formando caños, ríos pequeños que se van uniendo en lo que luego termina siendo los ríos Caroní y Orinoco. Frente a nosotros el río Carrao, cuyo color es de una profundidad inimaginable; su sabor lleno de las purezas mismas de sus riquezas que salen de las hojas milenarias de esa bella Selva Tropical; y a todo eso los Indios Pemones, quienes habitan esas tierras nos dicen: que esa es agua que purifica.

Cruzando ríos y cascadas, viendo lo vasto de esa selva inmensa, entendiendo que las cosas simples y más complejas de la naturaleza hay que disfrutarlas; entendiendo que el cuido y la conservación de la naturaleza es trabajo de todos; escuchando los diferentes sonidos del viento y de los animales o viendo una planta que quizás tenga cientos de años. En verdad quizás si fuimos a un mundo perdido; un mundo salvaje y especial que conserva su naturaleza maravillosa; un mundo en el que el tiempo se detiene y te dice ‘disfruta el momento’.

Caminar, pasear, reflexionar, observar o tan solo sentarse a ver ese horizonte que termina en espectaculares Tepuyes, es en una sola palabra pura ENERGÍA! Sí, energía al nivel máximo que podemos experimentar.    

Y al regresar con un nuevo espíritu renovado o más bien repotenciado es que puedo decir, que la aventura continua!

Seguiremos MOTIVANDO. 
Luis Vicente Garcia
@lvgarciag