sábado, 3 de diciembre de 2016

Lecciones de un Árbol Caído!

En numerosas ocasiones hemos visto o escuchado acerca de un árbol caído; lo que sucede es que muy pocas veces, por no decir nunca, se nos cayó encima de nosotros. Y es que así había sido hasta la noche de este viernes cuando literalmente el árbol nos cayó encima. Bueno, encima de tres carros uno de los cuales fue el nuestro.

Apenas cayó el árbol, hubo un sonido estruendoso. Alguien se asomó a ver qué había sido, si por casualidad un carro que chocó a otro o algo parecido. En definitiva, creo que hay muchas lecciones de lo que significa la caída de un árbol o en el tratar de entender por qué cayó encima de nosotros o de algo de nuestra propiedad. Por supuesto más de uno decía que podíamos hacer bancos para sentarnos, usar el tronco para hacer esculturas o para encender una fogata. Pero más allá de eso, creo que el que un árbol se haya caído sobre nuestro carro nos deja tres lecciones impo
rtantes:

Los vecinos nos ayudamos todos. Uno salió primero y el otro inmediatamente después. Hubo quizás un grito de desespero pero cuando salieron todos vieron lo ocurrido: se había caído una Ceiba de más de medio siglo de vida y unos 12 metros de longitud y cayó sobre tres carros, los cuales quedaron algo impactados o quizás inservibles. Cuando digo que los vecinos se ayudan es porque inmediatamente comenzaron a averiguar de quien era o en que casa estaban sus dueños, si nadie había salido herido o si había alguna necesidad. Lo que surgió fue ese espíritu de colaboración que se hace presente en los momentos difíciles;

Debemos estar preparados para todo. A los pocos minutos llega la policía quien ante semejante escena decide llamar a los que sí saben del tema, es decir a los bomberos. Y ellos a su vez llaman a protección civil.  Imaginamos a los bomberos apagando fuegos; esta vez fue un trabajo coordinado de unas 15 personas para ir, poco a poco, con hachas, machetes y sierras eléctricas, ir cortando esa inmensidad de árbol para ir despejando las ramas y partes para una vez entrados al tronco, poder ir abriendo paso para poder abrir paso por la calle y eventualmente poder retirar los vehículos, dos de ellos en grúas. Aquí vemos que inclusive las emergencias requieren preparación.

Todo depende de nosotros. En situaciones difíciles vemos la raíz de las personas; algunas tranquilas, otras preocupadas, unas que exageran los problemas y otros que buscan soluciones; pero al final lo importante es la actitud con la que enfrentemos las situaciones. Podemos ver problemas y riesgos y no saber cómo reaccionar; es allí cuando nos debemos enfocar en ver cómo podemos ser parte de la solución y no del problema. Y nuestra actitud personal definirá ese
transitar en nuestras vidas y la manera en que de una manera más positiva podamos enfrentar esas difíciles situaciones.

Todo nos da una oportunidad para aprender, inclusive un árbol que se nos cayó encima. Si nos damos cuenta que la ayuda que entre todos demos, entendiendo la importancia de planificar y prevenir y tener siempre una actitud positiva serán elementos que nos permitirán en todo momento ver lo bueno que podrán tener estas situaciones difíciles que nos toquen, lo que podemos aprender de ellas y por encima de todo,  aunque pase lo que pase, nos toca siempre seguir adelante.

Seguiremos motivando


Luis Vicente García