sábado, 9 de abril de 2011

Motivando el Hábito de la Lectura - Parte I

Desde pequeños hemos aprendido muchas cosas, algunas de las cuales nos han ayudado a crecer, ser buenos deportistas o inclusive a definir lo que somos en el futuro. Otras actividades nos ayudan a aprender sobre diversos temas, como los relacionados con lo que estudiamos o lo que trabajamos; sino, nos enseñan sobre cultura, historia, arte, idiomas y tantas otras cosas que nos damos cuenta de que podemos aprender siempre un poco más. En este sentido desarrollamos - sobre todo desde pequeños o jóvenes - ciertos hábitos que nos permiten enfocarnos y dirigir algunas de las actividades que realizamos hacia temas más productivos desde diferentes puntos de vista. Es por ello que debemos preguntarnos ¿cuáles son los hábitos que logramos desarrollar desde pequeños y que de una u otra manera nos han acompañado durante toda nuestra vida? Uno de ellos en algunos casos es el Hábito de la Lectura, sobre lo cual dedico mi artículo de hoy.

Hace algunos años en una panadería me encontré al párroco de mi Iglesia quien se fijó lo que llevaba en la mano y al notar que era un libro me felicitó por leer “en ésta época en la que nadie lee”. Y pensar que eso fue a mediados de los años 70. ¿qué pudiéramos pensar nosotros de los niños o jóvenes que – sin querer criticarlos ni mucho menos sino más bien hacerles ver lo que pueden lograr – hoy en día se la pasan jugando video juegos, escuchando los MP3s o cosas un poco más tecnológicas que lo que nos tocó a algunos de nosotros?. Obviamente no podemos negar el gran avance que ha tenido toda esta innovación tecnológica y debemos entender que en unos cuantos años, libros y revistas se leerán exclusivamente en línea (así que mejor vamos aprendiendo).

Solo pensemos una cosa, ¿qué pudiésemos encontrar en las casas de Ralph Waldo Emerson, Thomas Jefferson, Albert Enstein, Benjamin Franklin, Rómulo Gallegos o Arturo Uslar Pietri entre tantos ilustres personajes de la historia? Muy seguramente encontraríamos grandes bibliotecas, unas más ordenadas que otras, pero todas llenas de libros, de todos los tamaños, formas, colores y en varios idiomas, en temas tan variados como desde biología hasta arte, pasando por historia y cuentos de la antigüedad. En una entrevista, Albert Einstein dijo que “la educación es lo que queda luego de que se te ha olvidado todo lo que has aprendido”. Es decir, la educación es lo que tienes en tu mente y eso viene de tus experiencias, de tu aprendizaje y del hábito que hayas desarrollado de la lectura.

En algún momento nos damos cuenta de lo maravilloso que es leer, dejándonos transportar en ese mundo de historias, aventuras, viajes por el tiempo, hacia el pasado o el futuro, viajes que nos transportan a lugares inexistentes o en los que pensamos inexplicables. Libros que nos hacen sentir, sufrir, nos aceleran el corazón o hasta nos hacen llorar y hasta sin darnos cuenta, nos regresan de vuelta. En este sentido, Henry Ford dijo que "The only real security that a man will have in this world is a reserve of knowledge, experience and ability" Es algo como el deporte, que una vez se consigue y nos interesa de verdad no se pierde y lo hacemos por siempre y allí vemos a hombres y mujeres, desde jóvenes hasta personas de más de  80 años, todavía caminando, paseando a la mascota o al nieto o inclusive paseando en bicicleta. De la misma manera vemos a alguna persona leyendo, antes en el libro, ahora en el e-reader o en el i-Pad, pero leyendo a la final, buscando y persiguiendo las buenas historias y los buenos artículos que se pueden obtener en la WEB. Es todo un cambio pensar que un pequeño aparato como el i-Pad puedo cargar hasta 200 libros a la misma vez.

Todo es cuestión de aprendizaje y leer más es parte de ello, solo hoy que identificarlo de una manera debida, Cuando hemos pasado el tenemos que rebajar y el tenemos que enamorarnos, justo allí nos damos cuenta que tenemos leer; y por supuesto que debe ser así, pues un buen o excelente libro puede ser elegante, refinado, satisfactorio, te puede enseñar cosas que inclusive te pueden abrir y ampliar tus horizontes, te pueden llevar más allá de tu vida diaria y allí tu mente puede crear caracteres tan vivos y contundentes que ni tú mismo crees o que puedes llegar a pesar que verdaderamente los conoces. Hay un dicho en las universidades inglesas que dice que A True Book can be Vivid.

 Para cerrar esta primera parte los dejo con una frase muy interesante de S.I. Hayakawa:
“It is not true we have only one life to love, if we can read, we can live as many lives and as many kinds of lives as we wish.”

En la próxima parte les indicaré algunas ideas de cómo lograr mejorar éste importante hábito de la lectura.

Seguiremos motivando. LVGG