martes, 9 de octubre de 2012

Como no deteriorar el Intelecto

Tengo la costumbre de suscribirme a páginas Web de autores que envían frases que no siempre nos llaman la atención, pero que a veces, solo por coincidencia, en una misma semana, me han llegado tres frases que me obligan a tener que escribir algo sobre el tema, frases que además, quisiera compartir con ustedes: 

  • La primera frase es de Leonardo Da Vinci, quien ya antes del año 1500 dijo “así como el hierro se oxida por no usarlo, también la inacción deteriora el intelecto”.
  • La otra frase que leí de Jim Rohn decía que “rara vez una buena idea te interrumpe”.
  • La tercera frase es de Walt Disney, que es más conocida y que hoy me llegó en un artículo sobre el nuevo museo sobre la vida de Walt Disney que abrieron recientemente en San Francisco. Esa frase dice lo siguiente: “If you can dream it, you can do it”.
¿Qué tienen de común estas tres frases o tantas otras que uno puede ver, leer o escuchar a diario? Nos obligan, si de verdad, nos obligan a despertar nuestra mente, a abrir nuestras ideas, a como dijera Da Vinci, a des-oxidar nuestro intelecto.

Todos los días estamos presentes ante una grandísima cantidad de información, de temas, de momentos en los que tenemos que actuar o decidir, de momentos para trabajar y esforzarnos y luego de momentos para disfrutar y en cada uno de ellos tenemos diferentes vivencias, maneras distintas de ver las cosas, de sentir, de aprender. Sin embargo, no nos damos cuenta que así como debemos ejercitar nuestro cuerpo y nuestros músculos, teniendo razones desde físicas hasta de motivos de salud, de la misma manera debemos ejercitar nuestra mente, nuestro intelecto.

Hay muchas maneras para hacerlo y muchas de ellas son muy fáciles de hacer y quizás las hacemos muy frecuentemente o sin darnos cuenta. Lo importante aquí, sin embargo, es darnos cuenta que si necesitamos hacer ejercicios para mantener nuestra mente en forma, al día, con los nuevos avances, con lo mejor que podamos hacer diariamente. Hay muchos consejos que escuchamos o que leemos, como por ejemplo, hacer sumas y restas, jugar Sudoku, leer revistas a la vez que leemos libros de cualquier género. Un buen ejemplo es hacer ejercicios de memoria. Hoy en día con los teléfonos inteligentes ya ni siquiera recordamos los números de teléfono o las fechas de cumpleaños de nuestros familiares y amigos cercanos. Todo se lo dejamos a las agendas electrónicas, a los calendarios de nuestros teléfonos o a algún instrumento digital que nos recuerde de ello. Ahora bien, ¿por qué no hacemos un esfuerzo para recuperar nuestra memoria en todos los sentidos? Algunas personas recomiendan que al finalizar el día hagamos un recuento de lo que hicimos, de nuestras actividades. ¿No les pasa a veces que ni siquiera recordamos lo que almorzamos ese día? La verdad sea dicha, eso es inaceptable!!!

Nuestro cerebro es el centro de nuestro sistema nervioso. Comanda todas nuestras actividades, desde las que permiten movilizarnos, hasta las que permiten defendernos de ataques inmunológicos. Controla todos los órganos del cuerpo humano y como tal, es quien nos dice si estamos cansados o tenemos hambre, si nos queremos distraer o si debemos hacer otro tipo de actividades. Pero es también la parte de nuestro cuerpo en donde está nuestra memoria, esa gran base de datos, con una capacidad de almacenamiento y procesamiento casi que ilimitada, pero que nosotros mismos limitamos, restringimos y no desarrollamos.

Según aprendimos desde pequeños, el lado izquierdo del cerebro controla el lado derecho de nuestro cuerpo y viceversa; lo que vemos por el lado izquierdo de las retinas de nuestros ojos va al lado izquierdo de nuestro cerebro y lo que vemos por el lado derecho de nuestras retinas va al lado derecho de nuestro cerebro. En pocas palabras, todo lo que vemos, hacemos o vivimos cada día alimenta de manera visual nuestro cerebro y de maneras diferentes. En muchos respectos, los dos lados de nuestro cerebro son simétricamente iguales. Pero cada lado controla algo diferente. El lado izquierdo, por ejemplo, controla nuestra habilidad para hablar, mientras que el lado derecho controla parte de nuestras habilidades de espacio y equilibrio, entre otras. Sin embargo, gran parte de nuestro entendimiento y de nuestra comprensión viene dada por la interacción de ambos lados del cerebro. Todos tenemos en él entre 80 y 120 mil millones de neuronas, una capacidad impresionante. Pero lamentablemente siempre hemos escuchado que la mayoría de las personas solamente utilizan el 10% o 20% de la capacidad de su cerebro (esto se le atribuye a dos profesores de Harvard cerca del año 1890). No es que usemos solo el 10% o 20% del tamaño del cerebro como muchos piensan, es que usamos solo el 20% de su capacidad de procesar y generar ideas e información. Este supuesto no ha podido ser demostrado, mas sin embargo sabemos de personas que han logrado incrementar su intelecto, mejorar su memoria, tener una gran creatividad y retentiva y todo eso lo han logrado mediante entrenamiento y estudios a través de los cuales estas personas han podido aumentar su inteligencia.

Es verdad que se conoce poco acerca del funcionamiento de las células y neuronas que forman el cerebro, o cómo interactúan en él las diferentes partes que lo componen. Lo que sí sabemos es que podemos hacer actividades e iniciar aprendizajes para mejorar su funcionamiento: preguntemos continuamente; investiguemos; leamos todos los días; ejercitemos la memoria; hagamos ejercicios físicos; tengamos una buena dieta incluyendo nutrientes para nuestro cerebro; manejemos un vocabulario excelente, aprendiendo palabras nuevas todos los días; aprendamos otro idioma; busquemos un nuevo hobby o tengamos discusiones entretenidas. Estas son solo algunas de las cosas que podemos hacer para mejorar nuestro intelecto.

Hay muchos libros ya sobre el tema que los invito a buscar y leer, pero sobre todo, entendamos que somos lo inteligente que queremos ser, tenemos la memoria que queremos tener y desarrollamos nuestro cerebro al igual que las demás partes de nuestro cuerpo. Y solo alcanzaremos mejorar la capacidad de nuestro cerebro si nos lo proponemos cada uno de nosotros todos los días de ahora en adelante. Los invito a hacerlo.
 
Seguiremos motivando. LV