sábado, 20 de octubre de 2012

OMAR VIZQUEL: una gran carrera en el baseball

La semana pasada terminó una temporada más del béisbol de grandes ligas y con ella, una gran cantidad de hazañas que recordar, como por ejemplo el no-hit no-run de Johan Santana, el juego perfecto de Félix Hernandez (tan solo el número 23 de la historia), la carrera hasta el último día de las tres divisiones en la Liga Americana para definir su ganador, la histórica hazaña de Miguel Cabrera en convertirse en el primer bateador en alcanzar la triple corona (mayor promedio, cantidad de impulsadas y homeruns) en 45 años y tantos otros eventos que sucedieron, casi que uno detrás del otro, que nos mantuvieron al hilo más de una noche y que nos preparan este año para unos excelentes play-offs y Serie Mundial. Entre todos estos acontecimientos, hay que destacar el gran logro - que todos aquí también estuvimos siguiendo paso a paso - de Miguel Cabrera quien logró números como muy pocos jugadores han logrado en una sola temporada: 330 de promedio de bateo (.429 en el último mes), 139 impulsadas y 44 jonrones (además de 205 hits -No.1- que no entran en este premio). Si logra ser el MVP de la Liga Americana está por verse (los premios se otorgan luego de la Serie Mundial), pero realmente fue una extraordinaria campaña.
Pero al terminar la temporada también sucedió algo que nos debe llenar de orgullo a todos: Omar Vizquel terminó una de las carreras más espectaculares de jugador venezolano en la gran carpa. Luego de 24 años como jugador profesional, algo que raramente se ve hoy en día, jugando para seis equipos diferentes durante esa trayectoria, Omar Vizquel puede llegar a convertirse en el segundo venezolano en pertenecer a un verdadero grupo selecto de jugadores, pues en todos los aspectos posibles, tiene los números y la trayectoria para llegar a ser miembro del Salón de la Fama (Hall of Fame – HOF) en Cooperstown, NY. En el béisbol y más en especial el de las grandes ligas, los números de un jugador - sus estadísticas individuales - son lo más importante y los números de Vizquel así lo demuestran[1]:

·        Se retira con el segundo record de más juegos jugados en la posición de short-stop con 2.877 (solo lo supera Carl Ripken con 3.001 juegos); y quedó en la posición No. 12 de la historia con un total de 2.968 juegos jugados;

·        Tiene 1.445 carreras anotadas y 951 carreras impulsadas, Nos. 8 y 18 de la historia, respectivamente entre los jugadores del short stop;

·        Conectó 2.877 hits, más que cualquier otro jugador venezolano (Luis Aparicio tuvo 2.677) quedando en la posición No. 40 de todos los tiempos y quedó como el No. 5 en la lista de short-stops con mayor cantidad de hits en la historia;

·        Es el short-stop con menor cantidad de errores en una temporada individual (3) y tan solo cometió 183 errores en toda su carrera (en comparación, por ejemplo, Aparicio tuvo 366 y Ozzie Smith 281 - ambos son miembros del HOF);

·        Es el líder de todos los tiempos en doble-plays iniciados por un short-stop;

·        Tiene un porcentaje de fildeo de .985, también el mayor entre los jugadores en su posición en la historia de las grandes ligas.
 
Y los reconocimientos así lo demuestran, con 11 Guantes de Oro (9 de ellos de manera consecutiva), apareció en tres ocasiones en el Juego de las Estrellas y jugó en dos Series Mundiales (1995 y 1997). Fue electo en el 2007 miembro del Salón de la Fama del Hispanic Heritage Baseball Museum. Ha recibido además los premios Hutch Award en 1996 (otorgado al jugador que "best exemplifies the fighting spirit and competitive desire" y que lo ha convertido hasta hoy en día en el único jugador extranjero en ganarlo) y el Willie Mac Award en el 2006 (otorgado al jugador de los Gigantes de San Francisco que mejor demuestra el liderazgo y la constancia en el juego). Se retira siendo reconocido como uno de los mejores short-stops de la historia, el jugador de mayor edad en estar activo en esta temporada y en agosto pasado se convirtió en el jugador de mayor edad en jugar en la posición de short-stop. Vizquel debutó en el año 1989, lo que lo convierte además en tan solo uno de los 29 peloteros en la historia que jugaron en cuatro décadas diferentes y es uno de los cuatro jugadores quienes han conectado jonrones en cuatro décadas diferentes (los otros son Ted Williams, Willie McCovey y Ricky Henderson).
 
Un gran jugador todavía a los 45 años, cuando ya muchos tienen más de una década sin jugar. Y todo esto viene de una serie de elementos y habilidades que hacen de Vizquel un ejemplo a seguir: entrenamiento, excelente condición física, tenacidad, capacidad de adaptarse aún al juego diferente de los jugadores más jóvenes, preparación, constancia, rendimiento al máximo, esfuerzo y tantas otras cosas que nos enseñó con su trayectoria, sus brillantes jugadas y con su actitud siempre de seguir adelante. Demostró no solo una gran habilidad en el campo sino una gran elegancia en el día a día de sus jugadas. Muchos artículos en periódicos lo daban por terminado en los años 2006 o 2008, pero siguió jugando y dando la pelea. Un jugador de edad, para los estándares del juego, pero que supo mantenerse en forma (física y mentalmente), quien que es un jugador con grandes conocimientos, que lidera y orienta a sus compañeros, que sigue en la pelea como cualquier rookie lo haría en su primer año, quien enseña continuamente, quien siempre fue pieza clave para los managers para quienes jugó y que dio lo mejor de sí mismo día tras día, en un total de 2.977 juegos (No. 40 en la historia). Estas son algunas de las demostraciones de alguien que siempre siguió adelante, siempre esforzándose, siempre dando lo mejor posible.
 
Es esa combinación de factores lo que hace de una persona alguien ejemplar, un líder para algunos o un héroe para otros, alguien a quien seguir, alguien que logra motivar, alguien de quien podemos y debemos aprender. Ese ha sido Omar Vizquel a través de los años. Algunos lo vimos jugar solo aquí en Venezuela; otros habrán tenido la gran suerte de haberlo visto jugar en un juego de las grandes ligas o cuando fue capitán del equipo que representó a Venezuela en el Clásico Mundial de Beisbol que se jugó en los Estados Unidos. Pero para todos, verlo en el campo directamente o a través de la TV fue algo que se nos grabó en la memoria.
Si bien el nombre de Omar Vizquel nunca podrá ser comparado con el de jugadores de la talla de Ruth, Williams, Ripken y otros (personalmente creo que en parte se debe por haber jugado en tantos equipos a lo largo de su carrera), el ver su trayectoria y sus números si lo colocarán hoy y siempre como uno de los mejores peloteros y sobre todo uno de los short-stops de mayor excelencia en la historia de las Grandes Ligas. Ahora esperaremos con ansias el transcurso de estos próximos cinco años (tiempo mínimo de espera) hasta que seguramente un frío mes de enero nos enteremos de su inclusión en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas.
 
De pequeñas cosas o eventos en la vida se crean las grandes historias. Gracias Omar por ser tan excelente ejemplo para todos nosotros y un gran orgullo para todos los venezolanos.



[1] Fuentes: MLB y artículos aparecidos en el New York Times y en el Chicago Tribune.