martes, 19 de febrero de 2013

Características de Trabajo en Equipo

Comencemos con la definición. Un EQUIPO es un “Grupo de personas organizado para una investigación o servicio determinado[1]. De él se requieren una serie de características  que le permitan funcionar de una manera coordinada, activa, uniforme y con el mismo fin. Asimismo podemos identificar lo que significa trabajo en equipo: “… implica compromiso; no es sólo la estrategia y el procedimiento que la empresa lleva a cabo para alcanzar metas comunes. También es necesario que exista liderazgo, armonía, responsabilidad, creatividad, voluntad, organización y cooperación entre cada uno de los miembros.”[2]

Una gran cantidad de empresas a nivel mundial, han venido trabajando año tras año en formar excelente ejecutivos, líderes y profesionales en todas las ramas de sus negocios. Y para ello, el trabajo en equipo, su formación, sus roles y responsabilidades, la aparición de un líder nato (o en ciertos casos personas asignadas para tal fin), han sido ejemplo de cómo en todas las empresas, desde las familiares hasta las grandes corporaciones, el trabajo en equipo es demostración de que la suma de los talentos individuales es mayor y genera mucho más ideas que una persona trabajando sola.

Esto por supuesto no significa solo que los trabajadores tienen cada uno sus funciones específicas que deben cumplir, sino que todos participamos, como miembros de un equipo, en la búsqueda de nuevos y variados objetivos, así como nuevos planes y funciones. En este breve escrito les hago un llamado para que investiguemos y sepamos algo más sobre lo que significa el trabajo en equipo. Un ex ejecutivo de IBM nos da una serie de elementos en donde nos menciona según su parecer, cuales son las 12 características más comunes de un equipo. Ellas son las siguientes:

1.    Tener un propósito claro, donde los objetivos de la misión y visión y las tareas del equipo han sido definidos y aceptadas;

2.    Que haya un plan de acción aceptado por todos;

3.    Que exista un cierto clima de informalidad, que tienda a ser informal cómodo y relajado, sin tensiones evidentes de signos de aburrimiento y con cierta diversión como parte de la vida diaria;

4.    Participación: que haya una gran cantidad de discusión y ánimo en participar escuchando, cuestionando, parafraseando y resumiendo las nuevas ideas;

5.    Desacuerdo civilizado: que haya desacuerdo pero donde el equipo se sienta cómodo y no muestra ningún signo de conflicto;

6.    Decisión de consenso para las decisiones importantes: la meta es llegar a un consenso mediante la discusión abierta de las ideas;

7.    compromisos fáciles: donde la comunicación abierta se sienta libre y se pueden expresar los sentimientos sobre las tareas, así como la operación de los mismo grupos;

8.    Roles y asignaciones de trabajo definidas: que haya expectativas claras sobre los roles de cada miembro del equipo cuando la acción se ejecuta, se adquieren y llevan a cabo las tareas comprometidas;

9.    Liderazgo compartido: lo que lleva a un liderazgo formal, a un líder. Hay una  “Función de cambio de vez en cuando”, dependiendo de las circunstancias, las necesidades del grupo y las habilidades de los jugadores. Hay modelos de líderes formales con una conducta apropiada y esto ayuda a establecer normas y un funcionamiento positivo;

10. Relaciones exteriores: que dan tiempo al desarrollo de clave fuera de las relaciones normales del equipo, donde hay una fluida movilización de recursos y existe la credibilidad para la construcción de relaciones con importantes partes interesadas y otras partes de la organización;

11. Estilo del equipo: tiene un amplio espectro en los tipos de jugadores del equipo, incluyendo los trabajadores que destacaron en el enfoque de las tareas, en la fijación de objetivos;

12. Auto-evaluación periódica: ya que el equipo y su líder deben haber examinado cómo está funcionando el equipo y donde el líder debe estar monitoreando y comunicando su avance.

Un equipo puede estar formado por pocas o varias personas, no hay reglas correctas o incorrectas, pero hay tres factores que debemos tener en mente para lograr un buen funcionamiento.

  1. En primer lugar, no hay un mejor tamaño definido para todas las situaciones;
  2. segundo, lo que la gente quiere normalmente es tener más recursos para posiblemente hacer un trabajo más eficiente; y,
  3. tercero, todos los líderes deben entender que equipos más grandes requiere la supervisión de más cantidad de personas, lo que implica más habilidades en el esfuerzo en el manejo de dicho equipo.
Es muy normal que equipos tengan de 3 a 30 miembros, aunque la mayoría tienen entre 5 y 15 personas. Lo importante es entender aquí que ningún modelo es preciso o correcto en el manejo de los equipos. Aquí dependerá mucho del liderazgo ejercido, aunque podrán existir momentos en los que no haya ningún líder designado; en estas situaciones, puede haber un líder elegido por el equipo o puede que tenga un líder formal asignado por la dirección de la empresa. El líder del equipo debe ser normalmente la persona que sea técnicamente más competente en su profesionalismo y en el manejo de su propio equipo, teniendo en cuenta las relaciones personales entre sus miembros y el resto de la empresa.

Un buen líder debe siempre obtener lo mejor de sus equipos.