sábado, 2 de octubre de 2010

Direccion y Exito: LIDERAZGO

El Exito. El Liderzago. La Actitud. La Motivacion. Muchas de estas palabras y sus significados son temas de los cuales ya hemos escrito y seguiremos escribiendo en este foro. Sin embargo, en esta ocasión les presento un artículo escrito por nuestro amigo Luis Hernandez titulado Dirección y Exito : Liderzago. De la misma manera invito a mis amigos, a quienes leen este blog y a quienes nos Motivamos y queremos Motivar a los demás, a que escriban sus ideas y me las envíen para publicarlas y así poder tener un intercambio bien interesante de ideas y pensamientos positivos y motivantes.
Seguiremos Motivando.
LVGG


"Cuando nos referimos a líderes, el primer pensamiento que nos llega es indiscutiblemente “un modelo a quien seguir”, bien sea en nuestro trabajo, en nuestra familia, incluso hasta en nuestras actividades complementarias que realizamos en nuestras vidas; por ejemplo: El que practica el futbol siempre nombrará a Pelé, Ronaldo, Messi o cualquier futbolista que le parezca su favorito para el momento, así como el tenista nombrará a Nadal, a Federer, Sampras o también cualquier jugador que le sirva de inspiración para la práctica del deporte, es decir, alguien que los motive. Igual ocurre en nuestra familia, los Jefes de Familia también buscamos ser inspiración y lideres para los nuestros.

Así pues les hablo en esta oportunidad de un personaje que marcó pauta en la estrategia de conquista y organización militar en sus inicios entre los años 356-323 A.C; además de ser este tipo de temas unos de mis hobbies favoritos; les hablaré de un líder nato maravilloso en su actuación y pensamiento, ALEJANDRO MAGNO.

(Alejandro III) Rey de Macedonia (Pella, Macedonia, 356 - Babilonia, 323 a. C.). Sucedió muy joven a su padre, Filipo II, asesinado en el 336 a. C. Éste le había preparado para reinar, proporcionándole una experiencia militar y encomendando a Aristoteles su formación intelectual. Alejandro Magno dedicó los primeros años de su reinado a imponer su autoridad sobre los pueblos sometidos a Macedonia, que habían aprovechado la muerte de Filipo para rebelarse. Y enseguida - en el 334 - lanzó a su ejército contra el poderoso y extenso Imperio Persa, continuando así la empresa que su padre había iniciado poco antes de morir: una guerra de venganza de los griegos -bajo el liderazgo de Macedonia- contra los persas.

Alejandro Magno se nos presenta como un líder que a pesar de su corta edad nunca vio los retos propuestos como inalcanzables, fue un luchador implacable, perseguidor de objetivos, insistente y decidido, pero sobre cualquier cosa Alejandro logró comprender los ideales, comportamientos e ideas de quienes a su lado combatían y lo seguían. De esta manera Alejandro podía Motivar a sus tropas y hacerlas que lo siguieran en las peores condiciones físicas y de temporal adverso para cualquier batalla y también cuidarse de las traiciones y de quienes cerca de él también lo odiaban. De esta manera UN LÍDER CONOCE A SU EQUIPO DE TRABAJO PARA LOGRAR LLEVARLO AL OBJETIVO FINAL.

Es bien sabido que Alejandro sembró muchas Alejandrías y ganó innumerables batallas, pero sin duda la proeza más famosa de Alejandro Magno fue la conquista de Persia, que todo el mundo conoce. Sin embargo, casi nadie conoce la mayor y más difícil campaña militar, la marcha a través del desierto de Gedrosia, que culminó con un auténtico momento estelar de liderazgo. Esta travesía a través del desierto fue la prueba más dura que tuvo que sufrir el ejército, ya que de los 40.000 hombres que siguieron a Alejandro Magno a través del desierto, apenas salieron 15.000 hombres inseguros, y anímicamente rotos entraron en Kermán. Con esto se nos plantea una pregunta muy importante, ¿cuáles eran las razones de Alejandro Magno para esta empresa? La respuesta puede parecer sencilla, ya que las causas fueron el ansia de poder y la sed de gloria; causas que han llevado a la gloria y al fracaso a una gran cantidad de personas a lo largo de toda la historia y que aún siguen estando presentes, aunque de manera camuflada, mientras que en tiempos de Alejandro Magno estaban a la luz, y se hacían de manera abierta.

Para resumir un poco, en esta campaña llena de decepción entre los soldados, desánimo, frustración, desesperación, desgaste físico, y súmenle cualquier cantidad de contras para culminar con éxito esta batalla, Alejandro, el invencible, el conquistador de Persia, el hijo de los dioses, había sido derrotado por la lluvia y por sus propios soldados.

Lo sucedido, requería poner a prueba el ejército de nuevo, su obediencia, su capacidad y su voluntad para combatir. Alejandro quería comprobar si esta desobediencia, había sido algo aislado o el inicio del desmoronamiento y desaparición de la moral y disciplina de sus tropas, y quería hacerlo porque no estaba dispuesto a que se apagara su sed de conquista. Persia no estaba conquistada del todo, cualquier ataque futuro, con unas tropas insubordinadas, podría convertirse en un arriesgado todo por el todo. Así es como la prueba de poder y autoridad, vino a dar en una ambición de gloria. El desierto de Gedrosia, pareció ser el marco apropiado de pruebas, mil veces más tendrían que sufrir los soldados. Éstos fueron los motivos que llevaron a Alejandro a lanzarse a la campaña más peligrosa contra los persas, la travesía de Gedrosia.

Las circunstancias fueron peores está vez, lluvia, hambre, sed y mortandad. Así pues que la casta Alejandro demostró sus dotes de liderazgo, su ejemplar comportamiento personal y sus grandes cualidades innatas para la escenificación de sí mismo, es decir, su talento, junto con su gesto sencillo capaz de crear un formidable mito motivador. Alejandro Magno sabía por su instinto de líder nato que para las tropas no es sólo decisivo lo que se hace, sino que es más importante cómo influye en ellas lo que se hace. La acción heroica es una cosa, pero el gesto dramático del héroe es otra todavía más Esto último sucedió cierto día en que la tropa se arrastraba bajo el calor infernal, un soldado, aparece delante de Alejandro con un casco lleno de agua fresca, y un gesto majestuoso de acatamiento este soldado ofrece el agua a su rey. Alejandro espera a que los circunstantes se percaten del hecho y movidos por la curiosidad, se acerquen. En este momento todos pueden ver lo que hace, y coge el casco y derrama despacio el agua, ante los ojos atónitos de los presentes, y dice únicamente estas palabras: “demasiado para uno solo, demasiado poco para todos.” Este hecho se divulgó por toda la tropa, Alejandro había renunciado libremente al agua, se dan cuenta de que sufre igual que los demás. Este pensamiento levantó el ánimo de la tropa. Por supuesto esta escena no fue casual, sino que Alejandro la representó de una manera consciente para subir el ánimo a su tropa y para demostrarles que él no exigía nada a nadie que ni él mismo estuviera dispuesto a sobrellevar, y lo hizo públicamente porque sabía que todo comportamiento ejemplar que quiere poner de manifiesto una imagen de valor y motivar ha de ser vivido de forma visible.

Alejandro siguió sus planes y sus objetivos hasta su muerte causada por el paludismo; antes de esto los seguidores de Alejandro se vieron en altos y bajos, algunas veces hasta perder todo orgullo y la autoconfianza y con ello, el principal requisito para ser invencibles, su identidad de vencedores parecía haber desaparecido.

Para Alejandro la debilidad y la desconfianza de sus tropas era el mayor pecado que le podía suceder, UN BUEN LÍDER MANTIENE LA MOTIVACIÓN DE SU EQUIPO Y NO LA DEJA DECAER, DEJAR VENCER LA MOTIVACIÓN ES DEJAR MORIR AL LIDERAZGO. Así pues Alejandro con un ejército caído y derrotado moralmente, decidió “inventar” una marcha triunfal al entrar a la ciudad de Kermán, donde una ciudad enardecida de júbilo celebró la entrada de los héroes por 7 días completos en lugar de unas pocas horas que era lo planeado.

Toda la motivación, la inspiración y la fascinación que produjo esta marcha triunfal en generaciones posteriores, la sigue produciendo hoy todavía. Por eso este hecho es uno de los momentos estelares del liderazgo, porque la hazaña singular de Alejandro, no estuvo en la invención de una marcha triunfal tan eficaz para hacer olvidar las penalidades de la vida, sino en la idea de haber creado un símbolo grandioso para todos los tiempos. Con esta ocurrencia comprobó que el hombre puede ser vencido pero no destruido, que precisamente en la derrota es cuando puede ser más grande, más digno de admiración.
ESTRATEGIAS DE ÉXITO Y DIRECCION. Creo que las pautas seguidas por Alejandro Magno como líder fueron las siguientes:

- Descubrir los conceptos ideales y de valores que tenían sus colaboradores.

- Mostrar un notorio comportamiento ejemplar.

- Prestar atención al estado de ánimo de sus colaboradores.

- Fortalecer la confianza de sus colaboradores en sí mismos.

- Convertir los éxitos de sus colaboradores en vivencias de éxito.

- Hacer que sus colaboradores estuvieran orgullosos de algo.

- Dar a sus colaboradores la oportunidad de soñar.

- Provocar a sus colaboradores para que dieran lo mejor de sí mismos

Así les digo entonces, que los líderes a cualquier nivel, no pueden ser solo mirones en un juego de dominó, debemos ser piezas activas en un juego de ajedrez que nos permitan conquistar los objetivos. Los líderes que no se involucran con su equipo pasan a ser déspotas de oficina que se enrumban directo al fracaso en franca caída libre. Los lideres que “evolucionan” son aquellos que quedarán grabados en el tiempo y sus enseñanzas y acciones vivirán por muchísimo tiempo. El líder “EVOLUCIONA” para hacerse fuerte e invencible, nada es producto de la casualidad en este campo, los que constantemente se preparan, conocen la materia y a su equipo de trabajo sin duda alguna serán los lideres que necesitamos hoy, los necesarios para mañana, y los que serán admirados en el futuro."
Luis Hernández.