martes, 25 de febrero de 2014

Como ser más positivos!

En el camino de la vida nos encontramos con gente que tiene diferentes comportamientos y en ellos vemos también distintas actitudes. Unos son muy optimistas, otros muy negativos, mientras que un gran número de personas tienen un estado de ánimo neutro. Pues eso hay que cambiarlo y debemos llegar a ser mucho más positivos de lo que somos. Por supuesto, como todo en la vida, lograrlo no es ni fácil ni rápido, pero si comenzamos hoy vamos en la dirección correcta.

En los seminarios que hago le pregunto a quienes participan si conocen de alguna persona, cualquiera, que haya sido exitosa siendo negativa o pesimista; hasta hoy, nadie me ha podido dar un ejemplo. Por ello, el ser exitoso tiene que ver mucho con el ser positivo y tener una buena actitud. Ser positivo, sobre todo en un entorno complicado no es tarea fácil; sin embargo, sí se puede lograr. Requiere, sobre todo de un importante cambio de actitud mental y de una nueva manera de ser - tanto en lo personal como en lo profesional - y solo tú lo puedes lograr. A continuación les indico varias de las acciones que podemos tomar para llegar a ser más positivos:

Despiértate temprano. No hay nada más saludable que despertarse temprano para tener todo el día por delante y para hacer lo que tenemos que hacer. Y sobre todo, la primera hora del día, la llamada ‘hora dorada’, es la más importante. Estás más relajado y tranquilo; y es la hora que debes aprovechar para leer, meditar o hacer ejercicio. Trátalo por unos días y notarás el cambio.

Planifica con anticipación. Si la noche anterior planificas tu día siguiente, evitarás estar corriendo, que es parte de lo que nos genera tensión y perder tiempo; sabrás con anticipación todos tus compromisos y tareas del día y podrás planificarte de una manera más efectiva. Por supuesto habrá emergencias en muchos casos, pero las sabrás manejar.

Sé amable. No haya nada más gratificante que ser amable con los demás sin esperar nada a cambio. Abrir una puerta para dejar pasar a alguien, dar los buenos días o las gracias. Cosas sencillas que la gente no espera que las digamos y generamos sonrisas inclusive al decirlo. Y debes ser agradecido con lo que tienes y con quienes te rodean.

Ayuda a los demás. Durante tus días ayuda a tus amigos y colaboradores. Conviértete en una persona de confianza para quienes trabajan contigo y para tu familia, lo que te hará ser un apoyo para ellos. Ayudando a otros te sentirás mejor.
Comparte. Todos sabemos más de lo que nos imaginamos. Todos podemos hacer más cosas de lo que creemos poder hacer. Si compartimos nuestro conocimiento y nuestra forma de ser positiva con otros, ayudamos a que la gente sea mejor día tras día. Una palabra de apoyo; una guía para alguien que resuelve un problema; una enseñanza; y así, poco a poco vas trabajando en algo que puede ser muy bonito: conviértete en un mentor o hasta en un maestro para quienes irás ayudando en el tiempo.

Hoy en día hay muchas maneras de liberarnos del estrés y de estar en una excelente forma física, mental y espiritual; y gran parte de ello lo podemos hacer nosotros mismos. Si lo logras, tendrás un mejor día, estarás más positivo, con más optimismo y serás más inspirador para ti y quienes te rodean.

Seguremos motivando. Luis Vicente.

sábado, 8 de febrero de 2014

¡Creando MAGIA… en un lugar MÁGICO!

A veces nos podemos preguntar si lo que está pasando está verdaderamente ocurriendo; a veces dudamos de lo que nos sucede y a veces hasta dudamos de nosotros mismos. Y, ¿será real?; ¿lo podré hacer?; o inclusive hasta nos preguntamos, ¿lo estaré haciendo?

Hay muchas cosas que no tienen explicación. El por qué estoy donde estoy hoy y no dónde pudiera haber estado a veces no tiene explicación, aunque en otras ocasiones si existe una razón lógica a lo que nos sucede, dependiendo de la perspectiva con la que se vea. Y es que al final, nos debemos dar cuenta, de una manera muy importante, que somos nosotros mismos quienes nos proponemos, determinamos y decidimos estar dónde estamos hoy. Y si no nos gusta donde estamos, entonces debemos preguntarnos: ¿y que hemos hecho nosotros  – sí, nosotros – para cambiarlo?; y luego, ¿por qué no lo hemos hecho?

Hago esta pequeña introducción para que nos demos cuenta de que hoy estamos en un lugar y momento diferentes al que estábamos en febrero del 2013. Un lugar diferente y en un momento diferente pues nuestras decisiones pasadas son las que nos traen al momento y lugar en el que nos encontramos. 

Pues hoy he tenido un momento mágico; he tenido la grandísima oportunidad de escribir este artículo desde el Walt Disney World (WDW) Resort. Para quienes me conocen saben que he seguido la trayectoria de la empresa y más aún de su fundador desde hace varias décadas. He estudiado su estilo de liderazgo y su manera de atender al público. He visto como no se llaman empleados sino miembros del elenco. He estado dentro de los parques y hasta detrás de las escenas. He podido verlo desde las atracciones o paseando por el “Magic Kingdom” desde sus sótanos, en una visita maravillosa hace ya algunos años. He podido ver y entender lo que es crear magia.

Y es que crear MAGIA es algo único, a veces difícil de explicar o definir. Es esa magia que vemos día tras días en una sonrisa, unos buenos días, un gesto amable, una atención cordial, un apoyo, un abrazo, un buen comentario, un simple ‘estar allí’ y tantas otras cosas que sí nos deben hacer creer que las cosas si pueden ser buenas y correctas. Es darnos cuenta que la magia la creamos nosotros mismos. No alguien más, no una empresa (que por supuesto ayuda si su cultura está orientada a hacerlo), no es una sociedad completa, sino que somos cada uno de nosotros, de manera individual, como personas, que luego ayudamos y contribuimos a una mejor sociedad. Y lo hacemos desde nuestro esfuerzo diario, nuestra actitud personal y desde nuestra forma de ser. Lo hacemos como estudiantes, trabajadores, padres y como miembros de una sociedad. Y lo hacemos solo si estamos decididos a hacerlo; decididos a crear esa magia que podemos tener todos por dentro, pero que muy pocos ponemos en práctica y que muchos casi nunca la sacan de dentro de sí. Es, en pocas palabras, hacerla crecer y desarrollarse. Quienes lo hacen, aprenden continuamente. Las empresas que lo hacen crecen y evolucionan hasta tal punto que siguen innovando todos los días.

Fácil no es; en realidad nada lo es. Recuerden que el camino a la felicidad es eso, un camino, Que el éxito es un viaje, no un destino. Que nuestro futuro lo definimos nosotros, no hoy, sino con las acciones que hemos decidido tomar y hacer desde hoy o desde hace meses o años. Y es por ello que el estar compartiendo con gente de tres continentes diferentes, en una noche mágica, en primera fila frente al lago, viendo como nunca antes había podido ver los fuegos artificiales en el show “Illuminations” en EPCOT Center, es algo verdaderamente mágico.
Y esa magia es simplemente darnos cuenta que somos nosotros quienes tenemos la capacidad, la libertad y la posibilidad de crearla. No hay más nadie quien lo puede hacer por nosotros; y no se lo debemos dejar o delegar a más nadie. Solo lo podemos hacer, alcanzar y lograr nosotros mismos; es darnos cuenta que es nuestra responsabilidad, siempre y cuando nos lo propongamos. Y en un lugar mágico de por sí, debemos estar seguros que sí podemos crear más magia. Ese lugar mágico no tiene que ser WDW. Ese lugar puede ser nuestro hogar o nuestra casa; nuestra familia y nuestros amigos; nuestra empresa o nuestro negocio o el lugar que hayamos escogido. Y es que desde donde estemos, donde nos encontremos, debemos estar seguros que si podemos crear esa magia, de la que crea ese “Pixie Dust” de Campanita.

No es tampoco que no me dé o no nos demos cuenta de nuestras situaciones reales, o de nuestros complejos entornos o de las dificultades que tenemos. Por supuesto que debemos conocer todo ello y entender que algunas cosas si las podeos solucionar y otras no; es comprender, tan solo, que si nos decidimos a hacer algo debemos terminarlo y no dejarlo por la mitad del camino. Es decidir a alcanzar nuestras metas y no a abandonarlas, como hace el 98% de la población. Es, en pocas palabras, darnos cuenta que sí somos capaces de hacerlo y de que sí lo podemos hacer. Es estudiar y prepararnos continuamente para ampliar nuestros conocimientos y nuestros horizontes con el fin de llegar cada vez más lejos.
No es por estar hoy aquí o no estar allá; no es el criticar a quienes con su trabajo han alcanzado mejores posiciones que nosotros, sino darnos cuenta del esfuerzo que ponen día tras días al enfrentar los problemas y buscar las soluciones; es conocer que nuestros límites los ponemos nosotros mismos y que si queremos solucionar nuestros problemas o nuestras situaciones, somos nosotros quienes debemos reaccionar. Es entender que esa es la magia que nosotros creamos. Todos somos capaces de hacerlo. Algunos no lo creen; pues los invito a que busquen la manera de hacerlo. Otros dirán que no es su trabajo; pues sí lo es. Y es que crear magia, día tras día de por sí es un trabajo arduo y complejo, pero muy gratificante y nos corresponde a todos, por más pequeña que sea.

Busquen la manera de que su actitud sea más positiva; busquen la forma en que sigan motivados aunque el entorno no ayude y sobre todo, estén decididos a triunfar, creando la magia necesaria que cada uno pueda crear. Solo así podremos decir que en todo mundo mágico si podemos seguir creando mucha más magia. 

Seguiremos Motivando. Luis Vicente!

jueves, 6 de febrero de 2014

365 por delante...

Un año nuevo comienza y con él estamos obligados a reinventarnos, pues hemos llegado a un momento en el cual es necesario reinventar nuestra vida para evolucionar y mejorar constantemente en todos los aspectos que queramos. Y qué mejor momento para hacerlo que al inicio de un nuevo año. Ya algunos se habrán puesto metas y objetivos para este año, mientras que otros retomarán las metas que dejaron inconclusas del año pasado. Lo bonito de todo esto, es que tenemos 365 días para hacerlo.

Imagínense que tenemos un nuevo libro por delante de nosotros, un libro que nos acaban de regalar. Ahora bien, este libro tiene todas sus páginas en blanco ya que nosotros somos los que iremos llenándolas con nuestros cuentos e historias, nuestros éxitos y aprendizajes, nuestra evolución y nuestro crecimiento. En pocas palabras, iremos llenando las hojas de nuestro propio libro con las letras y palabras que salgan de nuestras vidas diarias. Y es que así tenemos que ver el año que tenemos por delante, como un año lleno de retos y aventuras, lleno de oportunidades y posibilidades infinitas para atrevernos a estar decididos a tomar acción y triunfar. Un año que debe estar lleno de ideas donde cada uno de nosotros decida buscar el éxito que ha definido para sí mismo. Ese éxito es el que iremos escribiendo, día tras día, en este libro que nos acaban de regalar. O como me escribió una vez un gran amigo Luis Hernandez, debemos “caminar por el pentagrama de la vida al son de la música que nos haga volar.” Pues busquemos esas palabras que nos hagan andar y esas notas musicales que nos hagan volar, para dejar una huella en nuestro caminar por la vida.

Motívense a ser exitosos. Busquen sus metas y objetivos para éste nuevo año y comiencen a trabajar en ellas. Hagan de cada día un día bello para ustedes y quienes los rodean y que sean momentos de emociones y esperanzas; de aprendizajes y crecimiento; de aprovechar nuestro andar por esta vida. Y, en el proceso, aprovechemos al máximo cada uno de éstos 365 días que tenemos por delante.

Seguiremos Motivando. Luis Vicente

lunes, 20 de enero de 2014

El Sueño de Walt Disney


Walter Elias Disney
Tratando de hacer memoria no sé si fueron los primeros dibujos animados, las primeras películas animadas o los documentales de la naturaleza. Más adelante recuerdo, tal como hacen los niños de hoy cuando esperan ansiosamente que comience alguno de sus programas favoritos, que yo también muy emocionado esperaba a que comenzara el programa llamado El Maravilloso Mundo de Disney, que a veces pasaba programas de aventuras, del oeste lejano o de dibujos animados. Puede haber sido en mi primera visita a Walt Disney World en el año 75 cuando había que comprar tickets individuales para tomar el monorraíl o para comprar el acceso a un número determinado de atracciones y no como hoy, que se compra un ticket para pasar en el parque el día completo. De allí en adelante una y otra vez, las nuevas películas ahora computarizadas, los nuevos parques en diferentes continentes, la adquisición de varias empresas a veces relacionadas con el entretenimiento y los diferentes libros que he podido leer, dieron paso a que me convirtiera no sólo en un admirador de Walt Disney sino también de todo lo relacionado con la cultura de la empresa Disney.

Escribo de esto porque el fin de semana pasado, mi familia y yo vimos la nueva película llamada “Saving Mr. Banks”, una película protagonizada por Tom Hanks y Emma Thompson, recreada a principio de los años 60 cuando Walt Disney adquirió los derechos para hacer la película de Mary Poppins. Aquí vemos muchas cosas, como por ejemplo que lo que se crea en la imagen de un autor o de un escritor es muy distinto a lo que otros ven o vemos en la realidad. Para la escritora inglesa P.L. Travers, su niñera Mary Poppins no cantaba, era dura, transmitía una realidad complicada y vivía en una especie de situación muy compleja. En pocas palabras reflejaba la difícil y dura niñez que la señora Travers tuvo cuando vivía en Australia. Sin embargo en esta película se nos enseña también que cuando uno lee, escucha u oye lo que los otros autores, escritores o compositores hacen y crean, uno lo interpreta de una manera muy distinta. En la película vemos como para Walt Disney, Mary Poppins era todo lo contrario, trayendo alegría, humor, canto y diversión a los niños, para que al final del cuento Mary terminara ayudando no a los niños en la historia sino a su padre, el señor Banks.

Walt Disney fue un soñador, un visionario, creativo e innovador como pocos en su época y con una filosofía muy especial. Sus películas innovaron cada vez que se proyectaron, trayendo movimiento y sonido a los dibujos animados, trayendo canciones muy alegres aunque a veces creando situaciones muy tristes y todo para dibujar una realidad que si bien a veces puede ser dura, depende de cada uno de nosotros el mejorarla y, en el caso de cada uno de los héroes en las películas, tener un final muy diferente al que hubieran podido tener. En otras palabras para mí, mucho de lo que se ve en las películas de Disney es que depende de la actitud de la persona la posibilidad de cambiar su presente para cambiar y mejorar su futuro. En la película “Saving Mr. Banks” vemos a una señora Travers muy dura y compleja al principio que acepta no sólo el nuevo enfoque de Walt Disney de lo que él quería transmitir de lo que podría ser una niñera de Londres, sino que se deja tentar por los adelantos en el color, en la imagen, en las canciones y hasta por las palabras inventadas (como por ejemplo “Supercalifragilisticoespialidoso”) que como buena escritora, ella no podía aceptar.

Para muchos de nosotros que crecimos hace ya tanto tiempo, todavía hoy nos asombramos de lo que hizo Walt Disney en su época. Como dijo el escritor alemán Peter Stephan Jungk en su libro The Perfect American del año 2001, “…es difícil imaginarnos un mundo sin Walt”. Si bien tuvo sus seguidores y sus detractores, una vida de 65 años dio paso a la creación de un mundo mágico o hasta de un reino mágico, para llegar a crear un conglomerado del entretenimiento cuya influencia sigue llegando de manera continua a todas las partes del mundo. Desde Mickey mouse hasta el pato Donald, pasando hoy por todo lo que significa cada uno de los resorts en donde se encuentran los parques de Disney, con las distintas empresas productoras de películas o de canales de televisión, tiras cómicas, sus propias tiendas con gran cantidad de mercancía hasta las innovaciones en temas tecnológicos y el lanzamiento reciente de películas dirigidas y orientadas al tema de la conservación de nuestro planeta tierra o la creación a finales de los 90, del Disney Institute, para enseñar la filosofía Disney. Todo ello ha creado una marca de carácter mundial que no se olvida fácilmente.

Emma Thompson como Pamela Travers y Mickey Mouse
en la película 'Saving Mr. Banks'
En la propia película vemos una escena donde Walt Disney le cuenta a la señora Travers lo duro que fue su infancia en Missouri, teniendo que repartir periódicos de noche en temperaturas bajo cero y totalmente cubierto de nieve. Y esto nos debe recordar a todos que para que una persona llegue a ser exitosa, no necesariamente tiene que tener una infancia feliz, ni mucho dinero, ni venir de una buena familia. Quienes sepan o hayan leído de la historia de Walt Disney, sabrán que tampoco tuvo un inicio fácil porque nadie creía en sus dibujos animados; que muchos años de su vida vivió hipotecado y que en más de una oportunidad se tuvo que declarar en bancarrota. Y todo, para salir cada vez más reforzado, más determinado a desarrollar lo que quería, más exigente consigo mismo y más orientado alcanzar sus sueños, que no eran más sino los de hacer felices a quienes pudieran ver sus películas o asistir a sus parques.

Walt Disney ha sido catalogado como ‘un hombre ordinario con una extraordinaria visión’. Eso se dice muy fácil pero no sólo toma una vida completa para lograrlo, sino que su legado debe pasar mucho más allá para que inclusive los niños de hoy sepan quien fue Walt Disney, cuáles fueron sus sueños y que fue lo que logró en realidad. Y no estoy hablando aquí de caricaturas o de programas o libros o parques. Estoy hablando de un legado que vive inclusive a pocos años de que se cumplan 50 años desde su desaparición física. Muchos dirán que la vida no es tan fácil como él la presentaba en sus películas; pero es que eso lo sabemos todos. Lo importante es darnos cuenta de que sólo nosotros somos quienes podemos cambiar lo que nos sucede; que sólo nosotros somos los que decidimos ver la vida como algo distinto, que debemos luchar cuando la situación se torna dura, trabajar más fuerte para buscar nuevas oportunidades y entender que todas las caídas que podamos tener en el camino nos deben fortalecer, no para aparentar que nunca sucedieron, sino para aprender y mejorar de cada una de ellas.

En más de una ocasión he escrito una de las frases de Walt Disney que más me gusta y que más utilizo y dice “si lo puedes soñar, lo puedes hacer.” Démonos cuenta que todo puede comenzar con un sueño, pero que no se debe quedar allí ya que todo sueño debe convertirse en acción para luego convertirse en realidad. Hagamos que todo nuestro esfuerzo y todo nuestro trabajo esté orientado a lograr convertir nuestros sueños en algo real y en algo palpable, sobre todo esperando que esos sueños algún día dejen también nuestro legado en el futuro.


Seguiremos motivando. Luis Vicente

viernes, 17 de enero de 2014

Con visión de futuro.


Hoy llegamos a las 35.000 visitas al blog Motivando El Futuro y a la vez se han visitado más de 55.000 páginas dentro del mismo. Hace menos de tres años este blog surgió como una idea para escribir sobre temas positivos, para inspirar, para hablar de motivación y de cómo aprender herramientas para tener una actitud positiva. Con el tiempo ha dado paso además, a artículos sobre liderazgo y metas, sobre comportamiento y éxito, sobre el presente y el futuro.

Gracias a todos por permitirme llegar a ustedes con un mensaje de optimismo y visión de futuro que tanto necesitamos.

Seguiremos Motivando, como siempre!

Luis Vicente Garcia

miércoles, 8 de enero de 2014

Nuestras METAS para el 2014


Comienza un nuevo año y hay que generar nuevas ideas, nuevas propuestas y nuevos desarrollos. Nuevas ilusiones se nos vienen a la mente y nuevos ideales que cumplir. Un nuevo año que nos trae la oportunidad de crear cosas nuevas y colocarnos nuevas metas y objetivos. Ahora bien, en estos tiempos cambiantes hay nuevas alternativas. 

Por un lado tenemos los objetivos del año pasado que no cumplimos. Hay objetivos muy sencillos como por ejemplo comenzar a hacer ejercicios, perder peso o llevar a cabo cosas más sencillas.  Son metas que no iniciamos, que pospusimos o que por alguna razón no llevamos a cabo durante el año pasado.  Hay metas más complejas como iniciar un post-grado, una empresa o hacer más eficientes y rentables las empresas en las que trabajamos.

Por otro lado, tenemos que definir nuevas metas para este año. Nuevas ideas que compartir con los demás y sobre todo con nosotros mismos para que al final del tiempo que nos pongamos podamos demostrar que si pudimos hacerlas y que si pudimos alcanzarlas. Nuestras metas y objetivos deben ser cuantificables, deben ser medibles y deben tener fecha de culminación. Un tema importante a considerar es que mientras más comuniquemos nuestras metas, mientras más las hagamos públicas (por supuesto aquellas que puedan serlo), debemos hacerlo pues es una manera no solo en la que nosotros nos comprometemos con nosotros mismos, sino que además, al darlas a conocer, nuestros amigos, familiares o colaboradores nos pueden dar una mano y nos pueden ayudar a alcanzarlas, además de recordarnos si las estamos llevando a cabo o no.

Si es cierto y ha sido comprobado que si no sabemos hacia dónde vamos nunca llegaremos a nuestro destino. En otras palabras tenemos que colocarnos objetivos que represente un reto para nosotros, nunca lograremos alcanzar nuestro verdadero potencial; si una meta se alcanza muy fácil es que era demasiado sencilla. En el artículo sobre metas que escribí el año pasado les hablaba de áreas de foco. No es que el fijar objetivos específicos sea algo que no se deba hacer; es algo que, por el contrario, es realmente necesario. Lo que a veces nos sucede es que en muchas ocasiones no estamos muy claros - sobre todo al principio - de cual es en realidad este o esos objetivos que nos debemos colocar y, en muchos casos, si bien sabemos cuál es la meta final (aunque sea de manera general), la manera de alcanzarla va cambiando o va siendo modificada a medida que avanzamos en el camino. Nos toca entonces corregir y rectificar el rumbo que hemos tomado inicialmente.

Es en esos momentos cuando nuestros objetivos no pueden ser cuantificables o medibles - por lo menos temporalmente - por lo que podemos entonces ver esas áreas de foco y no los objetivos específicos. Los objetivos son el resultado de lo que se quiere conseguir mientras que el área de foco establece las actividades que debemos realizar para alcanzarlos. Por ello, un área de foco la podemos ver como una especie de camino por recorrer que nos va orientando nuevas maneras de hacer las cosas.

Algo muy importante es que las metas deben estar escritas lo más claro posible. La claridad con la que escribamos nuestras metas y objetivos es lo que nos permitirá definirá el camino que tenemos por delante. Todo se inicia con un primer paso, como dice un antiguo  proverbio chino. Pues el establecer metas y objetivos es el primer paso que debemos dar y ponerlas por escrito es el segundo paso a dar de manera inmediata.

Hay una nueva manera para establecer metas que he venido enseñando en los últimos meses y se basa en la técnica “SMART”. La palabra que en inglés significa inteligente, nos indica que hasta nuestras metas deben ser hechas de manera inteligente. La palabra SMART en este caso nos da las bases y las partes de las que se deben componer nuestras metas:

S – “Specific” o Específicas
M – “Measurable” o Medibles
A – “Aligned with values” o Alineadas a nuestros valores
R – “Realistic” o Realistas
T – “Time Bound” o Definidas en el Tiempo.

Independientemente de lo que hagamos, si es retomar objetivos del año pasado o ponernos nuevos objetivos este año, debemos entender bien que es lo que queremos alcanzar y definir la forma y el camino para hacerlo. Debe ser algo sencillo y sin complicaciones: debe ser algo que nos guste hacer y deben ser aquellas cosas en las cuales seamos nosotros mismos quienes queramos dedicar nuestro tiempo en hacerlo. Y deben ser además nuevos retos para nosotros por delante.

Tomemos entonces la acción, motivémonos para hacerlo bien y en el proceso, disfrutemos alcanzar nuestras metas y nuestros objetivos.

Felicidades y éxito en éste nuevo 2014.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Mi mensaje de fin de año - 2013

Durante el año 2013 casi 21.000 personas leyeron las páginas de este Blog, algo que nunca había pasado. Son personas únicas que quieren seguir mejorando en sus vidas personales y profesionales. Todos somos únicos y eso es lo que nos hace especiales, cada uno a su manera.

Cada vez que tengo el chance de compartir mis ideas me siento muy afortunado al poder comentar lo que pienso con tantas otras personas, cada una con su manera de pensar o su forma de actuar. Con niveles de motivación diferentes o con actitudes muy variadas. Y lo importante al llegar al final del año, es agradecer a todos la oportunidad que me siguen brindando.

Más de mil personas me escucharon este año en los talleres, seminarios o conferencias que tuve la oportunidad de dar, otro logro muy importante en este nuevo camino que me he trazado. Muchas más leyeron mis escritos, los capítulos que escribí para libros internacionales o quienes pudieron adquirir mis propios libros, el último de ellos siendo mi primera entrada a la era digital. Cada vez son más quienes me llaman o contactan porque quieren mejorar algún aspecto de su estilo de gerencia, su liderazgo o porque quieren motivar a sus colaboradores. Todos queremos y debemos mejorar de una forma continua y ayudar a los demás a hacerlo es algo realmente grandioso.

Y lo mejor de todo es que producto de la venta de los libros en los que participé en el mercado norteamericano en el 2013, a lo largo del año pude contribuir a tres fundaciones sin fines de lucro que tratan de mejorar las condiciones de vida de muchas personas: Entrepreneur International Foundation, para fomentar el emprendimiento en áreas remotas del planeta; Unstoppable Foundation, para ayudar a construir un mejor poblado en la región de Massai Mara, en Kenia y además, contribuí con la reconstrucción de un orfanatorio llamado Mi Casa Hogar en una zona muy pobre en el nor-oeste de México. Todo esto mientras en la familia ayudábamos a un par de organizaciones aquí en Venezuela.

Les dejo un video con mi mensaje de fin de año que espero les agrade a todos ustedes: http://www.youtube.com/watch?v=KS6WFMVaKrU
 

Mi profundo agradecimiento por su solidaridad con estos proyectos, por su apoyo en lo que hago y sobe todo, porque ya muchos de ustedes, mis lectores, se me acercan, me escriben (lvgarciag@gmail.com ) o me contactan por otras vías (@lvgarciag) para decirme que se sienten más positivos - a pesar de la circunstancia - y que eso les ha generado nuevas ideas, nuevos sueños y nuevas metas que algunos ya comenzaron a implementar mientras que otros han van fijando sus metas para el 2014.

Les deseo que sigan adelante, no se detengan y aumenten más los éxitos para el 2014.

Reciban un gran saludo, 

Luis Vicente

domingo, 22 de diciembre de 2013

Buscando Oportunidades

Buscando Oportunidades es una frase que hemos escuchado varias veces a lo largo de nuestras vidas. Algunos la dicen cuando comienzan un nuevo empleo, cuando emprenden una nueva tarea o un nuevo proyecto, cuando deciden trabajar por su cuenta o hasta cuando han decidido buscar mejores o diferentes condiciones en otras latitudes. Pero a la final, veo un común denominador en todas y cada una de estas ocasiones: la persona está buscando algo diferente que le permita estar mejor de lo que ha logrado estar hasta ese momento. ¿Se va a dar?; ¿lograremos las condiciones para que esto ocurra?; ¿lo lograremos en el plazo que nos hemos planteado para ello? Estas son las preguntas claves que nos hacemos una vez emprendemos esta nueva búsqueda que tantos hemos hecho a lo largo de nuestras vidas.

Una oportunidad, según el Diccionario de la Real Academia Española, se define como “la coyuntura o conveniencia de tiempo o lugar” (http://lema.rae.es/drae/). Es decir, buscamos un cambio que nos permita aprovechar una nueva coyuntura (llámese trabajo, ubicación, idea, alcance, etc.) en un tiempo y lugar diferentes al que habíamos tenido anteriormente. Y es que una nueva oportunidad nos permite realizar cosas de una manera que no habíamos podido ver o hacer antes, como por ejemplo, darle un nuevo enfoque a algo que habíamos hecho de manera diferente, aprovechar una nueva habilidad que hemos desarrollado, poner en práctica nuevos conocimientos, darnos a conocer en un nuevo ambiente de trabajo o en algunos casos, hasta iniciar una nueva carrera para adaptarnos a los nuevos cambios tecnológicos o a las nuevas necesidades del mercado laboral en un momento en particular. 

Y ahora nos preguntamos, ¿cuál es el fin común de todos los buscamos nuevas oportunidades? Estamos deseando que la confluencia de un tiempo nuevo y un espacio diferente permitan desarrollarnos de una mejor manera, para expresarnos, para darnos a conocer, para enseñar lo que sabemos, para establecer una nueva tarea a través de los nuevos objetivos que nos hayamos planteado y a la final, para tratar de obtener algún tipo de beneficio. Y ese nuevo beneficio se puede traducir en mejoras en el ámbito personal y laboral que posiblemente antes no las veíamos, no las entendíamos y no sabíamos que posiblemente estaban a nuestro alcance. Y si ese o esos beneficios logran ayudar a otros, habremos utilizado aún mejor estas posibilidades. 

Las oportunidades surgen en ciertos momentos y en diferentes etapas de nuestra vida y en este tenemos que entender que una oportunidad debe aprovecharse, ya que si no lo hacemos nosotros alguien más lo hará: un mejor sueldo, un nuevo trabajo, un mejor cargo, un nuevo proyecto, un traslado a otra ciudad, una nueva empresa, una nueva compra o tantas otras cosas que alguien diferente a nosotros seguramente la tomará si nosotros no lo hacemos. No es que estemos continuamente buscando oportunidades pues una vez hayamos encontrado lo que queremos – en ese momento y tiempo determinados – debemos esforzarnos para dar allí lo mejor de cada uno de nosotros. No es que tampoco busquemos oportunidades constantemente pues necesitamos desarrollar lo que hemos decidido hacer, lo cual toma tiempo, requiere de un plan, de una ejecución y de buscar un fin o esa meta planteada. Es por ello que debemos estar en la búsqueda de las oportunidades hasta que demos con la que más se asemeje a lo que nosotros queremos, buscamos y deseamos en ese momento en particular.  

Las oportunidades son también aquellas cosas, actividades o proyectos que decidimos emprender en ciertos momentos. Cuando lo decidimos hacer, estamos obligados en cierta forma a aprender, investigar y conocer las mejores maneras, formas y prácticas que existan para llevarlas a cabo. Es importante que nos demos cuenta que no siempre vamos a conocer lo que significa el reto u oportunidad que vamos a tener en frente de nosotros. Digo reto en este caso pues esa oportunidad es algo que debemos llevar a cabo y en momentos nos podría parecer como una tarea bastante difícil y es por ello que debemos saber lo que vamos a hacer: entender lo que se requiere de nosotros, prepararnos, definir un plan con objetivos y, que en el proceso, lleguemos a ser personas más preparadas, conscientes de lo que tenemos que hacer, personas más eficientes y con la meta de llevar adelante esa nueva oportunidad que tenemos de la mejor manera posible.

Algunos dicen que las oportunidades nos pasan de largo; otros indican que se pierden. Para mí, las oportunidades que no aprovechemos nosotros serán aprovechadas por otras personas. Por ello estamos ante la imperiosa necesidad de estar en un continuo aprendizaje, en una continua adaptación, mejoramiento y crecimiento de nuestros conocimientos, aptitudes y habilidades y vemos como la gente exitosa es aquella que está siempre a la vanguardia de los cambios, de los nuevos acontecimientos y a veces hasta anticipándose a lo que viene o puede venir en el futuro. 

En enero del año 2004, la NASA exitosamente hizo aterrizar en el planeta Marte un robot (rover) explorador llamado, de manera muy especial, el Rover Opportunity. Esta iba a ser una misión de exploración del Planeta Rojo de solo tres meses. Pues casi 10 años después, el robot Opportunity sigue enviando datos de dicho planeta al centro de investigaciones de la NASA, habiendo recorrido más de 35 Km y no los solo 600 metros que era lo planificado. Y esto para los científicos de la NASA ha sido re-comenzar esta misión una y otra vez; u
na nueva oportunidad de seguir aprendiendo.
Pues reiniciemos nuestra manera de ser y nuestra carrera profesional continuamente, identifiquemos las oportunidades que se nos presentan, preparémonos para cuando estas oportunidades nos toquen la puerta y hagámoslo siempre aprendiendo, mejorando, conociendo más y atreviéndonos a hacer siempre las cosas de la mejor manera posible.


Seguiremos motivando! Luis Vicente Garcia
@lvgarcia.com

domingo, 8 de diciembre de 2013

La Meta es el Camino

Hace pocos días una gran amiga y profesora me dijo que yo tendría que ver algo con el Camino a Santiago. Algunos habrán hecho ese recorrido que desde su punto más lejano sale desde Francia y luego de aproximadamente 800 km y los 30 días de caminata termina en la catedral de Santiago de Compostela. Si bien no he tenido la oportunidad de hacer el Camino a Santiago, si tengo muchos años hablando de temas que para mucha gente parecieran temas poco significantes o que inclusive no deberían ser tratados con la importancia que algunos les damos. Entre estos temas estamos hablando de liderazgo, actitud positiva, motivación y éxito; y todos ellos e relacionan con comenzar un nuevo camino, el de cambiar y hacer las cosas de una forma mejor y más efectiva. Para otros, ha sido comenzar un nuevo camino profesional.

En ocasiones me refiero a una frase que no sólo me gusta mucho sino que además la utilizó en mis presentaciones o conferencias. La frase dice textualmente “Success is a Journey, not a destination.” Si quisiéramos traducir esta frase a nuestro idioma podríamos decir que el ‘éxito es un viaje, no es el destino’; y es que a lo largo de nuestras vidas, tanto desde el punto de vista personal como el profesional, todo viaje nos lleva por distintos caminos e inclusive no lleva hacia algunas aventuras que ni siquiera hubiéramos pensamos con anterioridad; y mientras todo eso ocurre, no hemos llegado a nuestro destino.

El mismo día que mi amiga profesora me dijo que tendría que ver con algo relacionado al Camino a Santiago, me regalaron un ejemplar de un periódico que mensualmente hace una de las cámaras sectoriales que funciona aquí en Venezuela. En las últimas páginas de esa publicación encontré un corto artículo titulado “Buen Camino de Santiago” de Astrid Lander. En el mismo la autora nos describe parte de la travesía que pasa por iglesias romanas, monasterios, bosques y campiñas, con vistas a montañas nevadas hasta que se llega al nivel del mar. A lo largo de este camino, según relata la autora, hay escritos que uno puede leer o leyendas que se pueden escuchar como una que dice que caminando se atraviesa por ‘donde se cruza el camino del viento con el de las estrellas’. El camino a Santiago de Compostela no sólo es el recorrido más largo de Europa, sino que las personas que lo realizan lo hacen de manera muy diferentes, ya que uno puede ser una persona sola o lo puede hacer en grupo; y además lo hacen deportistas, gente que sólo va de paseo, artistas que se quieren inspirar, así como todos aquellos que quieren hacerlo desde una perspectiva más espiritual.

Para mí, en lo personal, alcanzar el éxito o las metas que nos hemos trazado se inicia con una decisión muy personal, la de tomar acción; eso luego nos lleva a dar un primer paso, ese primer paso que no importa si se da un jueves por la tarde, o en una mañana lluviosa o soleada, porque lo importante es hacerlo; es decidir a dar ese primer paso e iniciar la acción. Como dice un viejo proverbio chino ‘un viaje de 1000 millas comienza como un primer paso’. Y tenemos que ver el viaje o el camino como eso que se inició, por lo cual vamos creciendo y aprendiendo, a través del cual encontramos experiencias fáciles o difíciles pero que de una u otra forma nos enseñan a entender y a interpretar lo que nos va sucediendo durante el recorrido; en cierta medida nos moldea en lo que llegamos a ser. Aquellos que recuerden todavía las últimas semanas cuando el equipo Cumbres llegó a la cima del monte Everest, se nos relataba de ese lado del planeta que en una conversación que tuvieron sus integrantes con un monje tibetano - lo cual es parte de la tradición - antes de emprender ese viaje, una de las frases que más les impactó y que el monje les dijo fue que la meta es el camino. Esa frase no sólo lo dijeron en la entrevista que les hicieron por radio vía satélite, sino que también la publicaron luego en el bello libro que hicieron sobre ese viaje, esa aventura. A veces no nos damos cuenta que la verdadera meta es mantenernos en el camino, ya que pensamos o actuamos sobre muchas otras cosas que a la larga nos pueden desviar del mismo. Inclusive no nos damos cuenta de que si bien la meta debe seguir siendo la misma, las estrategias para alcanzarla deben ajustarse, las acciones deben a veces reenfocarse y debemos detenernos inclusive a veces, para repensar cómo la vamos a alcanzar. Pero lo más importante aquí y siempre es mantenernos por el camino que hayamos decidido emprender, pues ese es el camino que nos va a llevar a la meta cual éxito que queremos alcanzar.

Desde un punto de vista diferente, ese camino es la vida a través del cual vamos creciendo, aprendiendo y teniendo todas aquellas experiencias que luego llamamos nuestra propia vida; y es importante recordar que debemos ir dejando huellas a lo largo de ese camino. A veces iremos muy tranquilos o a veces preocupados; en momentos sabremos hacia dónde vamos pero a veces tendremos temor o dudas acerca de lo que estamos haciendo. Y en algunas ocasiones quizás hasta no vamos a entender lo que sucede a nuestro alrededor. Pero una cosa sí es cierta: si estamos seguros de lo que queremos, si nos ponemos metas, si reconocemos donde estamos y definimos como queremos llegar a ese lugar que hemos definido como aquel que vamos a alcanzar, siempre y cuando nos mantengamos en el camino correcto le vamos a llegar. Porque aquí el esfuerzo, la dedicación y el mantenernos en el rumbo correcto eventualmente nos van a llevar al éxito y alcanzar las metas que nos hayamos trazado. En pocas palabras caminando por el camino correcto y sobre todo disfrutando el viaje mientras lo hacemos, vamos a llegar hasta el destino que queremos y que hemos definido cada uno de nosotros. No será fácil, pero si nos lo proponemos lo vamos a lograr.

Todo viaje, todo camino, todo proceso de aprendizaje es una evolución. El artículo antes señalado indica que el poeta griego Kavafis escribió: ‘lo que importa es el camino en sí, no importa a donde llegues, sino el recorrido mismo’. A muchos si les importará el destino; a otros les importará más el nivel (físico, intelectual, espiritual, etc.) que han alcanzado; a unos pocos les interesará hacer ese viaje con una mente abierta, lista para aprender de los errores o equivocaciones, para aprender de las experiencias y para llegar a tener el conocimiento que los lleve por el camino correcto de sus viajes y de sus vidas. Para mí, lo más importante es darnos cuenta del aprendizaje y las experiencias que vivimos en el camino, las cuales nos mejorarán como personas y como profesionales en cada una de nuestras áreas.

Por ello siempre recuerden que cuando decimos que el éxito es un viaje y no un destino, también podríamos estar diciendo que es nuestra propia vida la que es un viaje y no sólo un destino; y cuando lo hagan no sólo disfruten el viaje, sino compártanlo con sus familias y sus amigos, con extraños y desconocidos, porque compartiendo nuestra vida y compartiendo nuestras metas, siempre lograremos alcanzar nuevos éxitos.

En pocas palabras, ‘la meta, es el camino’.
Seguiremos motivando.

lunes, 2 de diciembre de 2013

My Christmas Holiday (llegó la Navidad)


Hoy es un día muy especial para muchos, ya que estamos iniciando el mes de diciembre y con él nos llega una de las épocas más bonitas del año, la época de navidad. Son muchas las cosas que se celebran en Navidad, entre fiestas, hallacas y pan de jamón, recordando con gran cariño a quienes ya no están con nosotros y agradecidos por todos los que nos rodean, por las oportunidades que hemos tenido y comenzamos a planificar para el año que viene. Muchas tradiciones comienzan a verse en ésta linda época  e inclusive nuestros hijos tienen que hacer trabajos sobre ellas para sus escuelas o sobre lo que es para ellos la navidad.

Les dejo abajo un trabajo que acaba de hacer mi hijo menor (me reservo su  nombre) pero que de igual manera quiero compartir con ustedes.

Felicidades. LV
My Christmas holiday.

I love Christmas and specially with my family because we start celebrating Christmas on November 15th when we put and decorate the Christmas tree, which takes us all the weekend because my dad puts more than 300 lights and we all put almost 250 ornaments. December is a busy month: we open the Advent Calendar on the first, we make “hallacas” and a very delicious “pan de jamon”, we decorate the house, we celebrate my grandpa´s and grandma´s birthdays, we play the secret friend game and then on the 24th we open all the presents, we play with sparklers and cebollitas and see how the fireworks light up the Caracas sky. Usually for New Year we go to an evening mass, and we celebrate the New Year with confetti, fireworks, food, drinks, and enjoy the music and dance until early in the morning. Then, to finish our Christmas Holiday, we celebrate la ‘Paradura del Niño’ in the last week of January, a tradition in western Venezuela that is celebrated in Los Andes. This tradition takes the little baby Jesus to the different houses in the town and people receive the blessings for the rest of the year.

And this is why I love the Christmas Holiday.

Cuando una ciudad decide volver a creer

Desde la MOTITUD Por Luis Vicente García Hay imágenes que permanecen grabadas en la memoria colectiva mucho después de que desaparecen d...