sábado, 25 de noviembre de 2023

Construyendo un futuro libre de violencia de género: incidencia y acción para el cambio


El 25 de noviembre de cada año se celebra el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, también conocido como Día del Lazo Blanco. Este día se originó a raíz del brutal asesinato de las hermanas Mirabal, activistas políticas en República Dominicana, el 25 de noviembre de 1960; sus muertes fueron ordenadas por el entonces dictador Rafael Trujillo y sus asesinatos se convirtieron en uno de los primeros catalizadores del movimiento global para poner fin a la violencia contra las mujeres. 

Ya para 1981, los Encuentros Feministas Latinoamericanos y Caribeños decidieron marcar el 25 de noviembre como un día para honrar la memoria de las hermanas Mirabal y crear conciencia sobre la violencia de género. Años más tarde, en 1999, las Naciones Unidas designaron oficialmente el 25 de noviembre como el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. 

El significado de este día se ha ampliado para incluir no sólo la erradicación de la violencia contra las mujeres sino también un llamado más amplio para poner fin a todas las formas de violencia contra todos los géneros. Esta fecha se ha convertido en una ocasión para crear conciencia, organizar eventos y abogar por políticas y acciones para abordar este problema generalizado en las sociedades de todo el mundo. 

 El Secretario General de la ONU, António Guterres dijo que:

"La violencia de género no afecta sólo a las mujeres. Nos afecta a todos.   No es una cuestión de mujeres, es una cuestión de derechos humanos".

La violencia de género es un problema generalizado que afecta a personas y comunidades a nivel mundial. Es fundamental hablar en contra de la violencia de género y abogar por el cambio para crear un mundo más seguro y equitativo para todos. La violencia y la discriminación por motivos de género contribuyen a importantes daños físicos, emocionales y psicológicos. Y es que este problema afecta a personas de todos los géneros y debe abordarse mediante educación, concientización y cambios de políticas. 

¿Soluciones? Sí las hay; pero falta mucho por hacer. 

Para abogar por el cambio es esencial promover la igualdad de género, desafiar los estereotipos dañinos y las normas sociales que perpetúan la violencia; esto incluye:

1. Generar esfuerzos para educar a las personas sobre el consentimiento, las relaciones saludables y la importancia de respetar los límites. 

2. Organizar la participación comunitaria, los servicios de apoyo y la protección legal, los cuales son componentes críticos para abordar la violencia de género y apoyar a los sobrevivientes, donde los defensores también trabajen para mejorar el acceso a los recursos para los sobrevivientes, incluidos refugios, servicios de asesoramiento y apoyo legal. 

3. Empoderar a los sobrevivientes para que hablen y ayudar a romper ese silencio que genera este ciclo de violencia y crear de esa forma una cultura que permita la rendición de cuentas. 

4. Centrar los esfuerzos de promoción en involucrar -sobre todo- a hombres y niños como aliados para poner fin a la violencia de género, promover la masculinidad positiva y fomentar relaciones respetuosas.

5. Fomentar cambios en la legislación y las políticas que continúan creando los países, que son y serán fundamentales para combatir la violencia de género. Debemos ejercer presión para lograr leyes más estrictas que protejan a las víctimas, responsabilicen a los perpetradores y aborden las desigualdades sistémicas. 

6.  Abogar por programas integrales de educación sexual en las escuelas y promover políticas en el lugar de trabajo que apoyen a las personas que sufren violencia de género. 

7. Estimular las representaciones culturales para que desempeñan un papel importante en la configuración de actitudes hacia el género y las relaciones. Ello con la finalidad de desafiar las narrativas dañinas en los medios y el entretenimiento, promover representaciones diversas e inclusivas y apoyar iniciativas que generen conciencia sobre el impacto de la violencia de género. 

Para trabajar en pro de estos cambios se requiere un enfoque multifacético que aborde las causas profundas de la violencia de género y apoye a las víctimas y a las sobrevivientes. 

Sólo creando una cultura que valore el respeto, la igualdad y la empatía, podemos sentar las bases para un mundo libre de violencia de género. Cada uno de nosotros -y todos juntos a la vez- tenemos un muy importante papel que desempeñar en la promoción del cambio, ya sea denunciando la injusticia, apoyando a organizaciones que trabajan para poner fin a la violencia de género y/o participando en conversaciones difíciles para desafiar creencias y comportamientos dañinos. Juntos podemos crear una sociedad donde todos puedan vivir libres del miedo a la violencia de género.

Para celebrar esta fecha muchos países y organizaciones emprenden campañas e iniciativas para afrontar y prevenir la violencia de género. Solo falta que cada uno de nosotros,  individual y colectivamente, también tomemos consciencia para actuar, crear nuevas iniciativas y tomar una serie de acciones que nos permitan ser parte de este movimiento. En esta fecha también se utiliza el color blanco como símbolo de paz y esperanza, y se anima a las personas a usar cintas blancas para mostrar su compromiso de poner fin a todas las formas de violencia.  

Las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales aprovechan este día para lanzar nuevas iniciativas, publicar informes y resaltar la importancia de combatir la violencia de género. Activistas y defensores aprovechan esta oportunidad para pedir medidas para apoyar a las que han pasado por estos traumas, aumentar el acceso a los recursos y responsabilizar a los perpetradores. 

Que este Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer sirva como recordatorio de que, si bien se han logrado avances, todavía queda mucho trabajo por hacer para crear un mundo libre de violencia de género. Es un día de solidaridad y reflexión, así como un llamado a la acción para que individuos, comunidades y gobiernos trabajen juntos para poner fin a esta violación de los derechos humanos.

Pero tratemos que no sea solo este día, solo el 25 de noviembre, sino que podamos hacer algo todos los días, durante todo el año sobre este tema que es tan crucial para el mejor desarrollo de la humanidad. 

"En un mundo lleno de fuerza, coraje y empatía, no hay lugar para la violencia de género. Unámonos, alcemos nuestras voces y construyamos un futuro donde prevalezcan el respeto, la igualdad y el amor para todos".

Luis Vicente García  

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