Artículo originalmente publicado en la Edición No. 6, Año 2, de la revista Compartiendo en Positivo.
Hoy es un MÁS día, no un día más. Sí, es cierto que son las mismas palabras, pero
en diferente orden.
Siempre hemos escuchado que, en
las matemáticas, cuando multiplicamos el orden de los factores no altera el
producto. Pero en el lenguaje sabemos que el orden de las palabras sí altera el
resultado de lo que queremos decir y en algunos casos, hasta lo que queremos o
podemos pensar.
Hoy es un ‘MÁS Día’ tiene leve y sutiles
diferencias con sólo tener ‘un día más’.
Veamos por ejemplo lo siguiente:
Un día más es un
día normal, quizás hasta rutinario.
Es un día en
donde haremos lo mismo que ayer o que hace un mes.
Es un día en el
que sacaremos nuestras tareas o lo que tenemos que estudiar, haremos nuestro
trabajo como siempre lo hacemos, veremos televisión como siempre lo hacemos, y
usaremos el tiempo como siempre lo hacemos.
Y al final del
día simplemente habrá sido un día más.
En cambio, un MÁS Díase puede convertir (o lo podemos convertir) en un día muy especial; en
pocas palabras, es una decisión que solo nosotros podemos tomar.
Un MÁS Día es un día diferente, en el que me esmero con intención, en
el que cambio las actividades que hago (desde invertir el orden o incluir
nuevas rutinas) o en el que soy una persona más activa, curiosa y hasta
dinámica. Un más día es ese día en el
que me intereso más en lo que hago para hacerlo mejor, en el que las tareas no son
simples tareas sino parte de lo que soy y que cuando las realizo, me ocupo de
hacerlas de una manera efectiva. Es un día en el que trato de conocer a nuevas
personas, intercambiar ideas con más gente inteligente, tener mejores
conversaciones e inclusive, hasta ocuparme en hablar de temas diferentes y
novedosos. Es un día para mejorar los procesos (el cómo) o hacer lo que
hago de una manera más creativa. Es un día donde ayudo, colaboro y propongo más
de lo que normalmente hago y doy más de lo que puedo dar todos los días. Es un
día donde el servicio que presto es mejor, donde además de ser cordial y atento
lo hago con mucha dedicación e interés y con el simple propósito de que mi
desenvolvimiento ayude a los demás a ser, estar y a sentirse mejor.
Un MÁS Día, por ende, es un día
donde invierto mi tiempo de la mejor manera, para ayudar de la mejor forma y,
al final del día, no habrá sido simplemente un día más sino un MÁS Díaen el que habré cumplido con mi verdadero propósito. En otras palabras,
habrá sido un día muy especial.
¿Has tenido días
así?; ¿Has tenido días en el que te sientes realizado y contento al final del
día?; o, ¿has tenido un día muy especial? Por supuesto
que sí, todos los hemos tenido y quizá hasta varias veces. Y aquí, como
haciendo una especie de análisis interno, nos debemos hacer una sencilla pero
transformadora pregunta: ¿cómo nos sentimos? Yo tengo mi definición y por
supuesto cada uno puede tener la suya, pero en un día así les puedo decir que
me siento feliz, de maravilla, mucho más tranquilo y relajado, y con el
verdadero sentir de que he logrado algo más y de que he podido contribuir a
construir algo mejor.
Crear y tener un MÁS Día es una decisión propia; indudablemente
que lo es. Se convierte entonces en una mejor actitud que cada quien debe tener y conlleva una gran motivación personal. Y ese MÁS Día nos lleva a pensar y reflexionar
de una menara diferente. Es llegar a tener un día perfecto (o casi perfecto) en
el que luego de dar lo mejor de nosotros, esperemos lo mejor para nosotros.
El musical Les Miserables, de la novela de 1862 del poeta y novelista francés
Victor Hugo, adaptado para un musical cantado con música de Claude-Michel
Schönberg y letra original en francés de Jean-Marc Natelfue, para mi es un gran
ejemplo de este ejemplo de lo que se puede lograr en un Más Día. En la
obra de Victor Hugo, después de 19 años como prisionero, Jean Valjean es
liberado por el oficial a cargo de la fuerza de trabajo de la prisión, Javert. Pero
Valjean viola su libertad condicional y más tarde usa el dinero robado para
reinventarse como alcalde y dueño de una fábrica. Por su parte, Javert promete
llevar a Valjean de vuelta a la cárcel. Ocho años después, Valjean se convierte
en el guardián de una niña llamado Cosette tras la muerte de su madre, pero la
persecución de Javert significa que la paz tardará en llegar. La obra de Victor
Hugo es considerada como una de las obras más importantes del siglo XIX. La
novela, de estilo romántico, plantea una discusión entre el bien y el mal,
donde se presentan los temas de la política, la ley, la ética, la justicia y la
religión de una forma muy abierta. Al final, la novela sirve como una defensa
de los oprimidos sea cual sea el lugar o situación sociohistórica que vivan.
La obra musical original, que
tuvo su adaptación al inglés por el productor Cameron Mackintosh en 1985 tiene
una bellísima canción llamada ONE DAY
MORE (cuya traducción libre al castellano sería UN MAS DÍA). La última estrofa de esta canción dice así:
Tomorrow is the judgement day. Tomorrow we'll discover
What out God in Heaven has in store!
One more dawn! One more day! One day more!
Como vemos, esta canción nos
habla de la importancia de tener un Más
Día.
Para algunas
personas lo imposible es imposible; para otras, lo imposible es posible. Es
entender que cualquier cosa puede pasarle a cualquiera, por lo que no solo
debemos vivir simplemente los días (o perderlos si fuese el caso), sino
vivirlos plenamente, intensamente, y poder disfrutar de cada momento y de
lograr que cada día sea un día muy especial. Es, en esencia, hacerlo de una
manera distinta con una perspectiva diferente. Es tener la actitud positiva y la motivación
personal correcta todo el día, todos los días.
Y eso es lo que yo llamo MOTITUD,
ese momento en donde y cuando la Motivación y la Actitud van al unísono para
que logremos desarrollar nuestro verdadero potencial, dar ese más en nuestro
día a día todos los días. Recordemos que podemos encontrar algo
extraordinariamente excepcional en tan solo un minuto, o que una simple persona
puede hacer las cosas que nadie puede imaginar.
Termino con una bella frase que
escuché por primera vez en la película Enigma (en ingles The Imitation Game)
cuando la matemática Joan Clarke le dice al también matemático Alan Turing:
“A
veces son las personas de las que nadie imagina nada,
las que hacen las cosas
que nadie puede imaginar.”
Y ese a veces esas personas somos
nosotros mismos, quienes nos debemos dar la oportunidad de dar ese más
adicional que nos permita llegar a tener una vida en plenitud, en armonía, con
alegría y, sobre todo, con un gran propósito. Para mí, eso es darnos ese más en
cada momento, en cada ocasión, con cada sonrisa, y en cada oportunidad.
Por estas y muchas otras razones,
busquemos la Motitud propia que nos
permita tener un Más Día todos los días.
El responde con la velocidad con que es de suponer que se mueven sus pensamientos. Siempre pareciera sonreír y transmitir comprensión y compromiso real con lo que dice a través de una voz suave, nada estridente, que genera confianza. Su nombre es Luis Vicente García y además de ser el gerente general de Venamcham es un verdadero influencer, entendiéndose como tal, no aquellos que acumulan seguidores sin objetivos claros, a veces pagados y sin puntos en común. El “hombre de influencia” es aquel como Luis Vicente que participa de una gran cantidad de actividades desde donde aporta, que tiene un publico objetivo con intereses comunes y que comparte experiencia y conocimiento. Comienzo por preguntarle si él se ubicaría en el concepto de multitasking y responde sin titubeos.
_ El multitasking no es recomendado, yo decía que solo las madres que acaban de dar a luz pueden hacer varias cosas a la vez y les es aceptado. En la gerencia siempre se ha dicho que el multitasking genera algunos efectos negativos. En primer lugar te sacan de foco y cuando vuelves debes luchar por recuperarlo. Nos quita tiempo y hace que nuestra mente divague. Durante esta cuarentena todos nos hemos vuelto multitasking, hemos aprendido a estar horas detrás de la pantalla, nos hemos tenido que adaptar a una realidad, estar en la casa y al mismo tiempo trabajar.
_ Es la asunción de una nueva forma de vida.
_Si. Yo no hablo de una nueva normalidad porque nadie sabe lo que es eso. La normalidad es lo que vives en el momento. Ahora es el teletrabajo, adaptarnos a plataformas que existían hace años, mi primera conversación por Zoom creo que la hice en el 2014, hoy celebramos cumpleaños, hemos ido a misa, hemos tenido fiestas, hemos ido a seminarios gigantescos, y eso va a vivir con nosotros. Si es cierto que estamos en la IV Revolución Industrial y escuchamos todos esos términos como Inteligencia Artificial, la Robótica, las maquinas que aprenden, hay que aceptar que de esa forma tendremos que vivir. Viviremos con el multitasking que nos hemos vuelto para poder atender tal cantidad de cosas.
_ Este es un tema muy interesante para escuchar de personas como tu, que lideran nuevas tendencias de aprendizaje.
_ Yo partiría del punto que se refiere al coeficiente intelectual que era de lo único de lo que se nos hablaba, hoy se parte de ocho tipos de inteligencia, el que es más hábil para los números, o el mas hábil para las palabras, o para el deporte. Después de esto vino aquel concepto en el que se habla que no es solo conocimiento, sino las emociones y de allí sale lo de inteligencia emocional para definir mi desempeño, entonces, también tengo que asumir que hay múltiples maneras de aprender: haciendo, viendo, escuchando, está el aprendizaje kinestésico, y hoy nos damos cuenta que hay personas que en medio de esta situación han sido capaces de tomar cursos y aprovechar el tiempo para estudiar, mejorar y fortalecer áreas. En la gerencia te dicen que todo se puede aprender, manejo de recursos humanos, mercadeo, ventas, pero a eso hay que añadir un tercer elemento que es la actitud.
_ ¿Cómo defines la actitud?
_ La actitud es la que te permite decidir que es lo que vas a hacer.
_ ¿Qué llamas actitud positiva?
_ Es una predisposición para algo, lo cual significa que cualquier cosa que yo haga debo ir hacia ella con la mayor predisposición positiva posible. Es una decisión interna porque el enfoque hacia lo positivo o lo negativo lo decido yo, en mi caso mi decisión siempre es hacia lo positivo porque al final del día es una manera de ser.
MIRANDO ALREDEDOR
La posibilidad de conversar con un hombre que además de economista es invitado con frecuencia a dar charlas y conferencias y quien además trabaja como asesor, nos brinda la oportunidad de indagar sobre su posición frente al concepto de Coach, figura que también representa y le expongo:
_ Todos estos cambios acelerados nos han permitido ver aparecer por todas partes la figura de los coach y ante eso te hago esta pregunta porque tu eres un hombre con más de 30 años de experiencia, ¿Cómo es que ahora hay tanta gente que te dice yo soy coach? Yo me quedo expectante y me pregunto: ¿es que la experiencia no es un elemento clave?
_ Yo creo que tu tienes razón porque hay gente que repite palabras de moda y no saben que son. El proceso de hacer coaching es un proceso de transformación en el cual vamos juntos. Un proceso de largo plazo, donde se definen las expectativas y el coach debe conocer muy bien al otro para lograr esa transformación necesaria. No siempre se logra porque hay muchos factores que influyen. El coach debe ser una persona preparada, certificada, y haber tenido una experiencia que te permita dar opiniones con responsabilidad y con seguridad. Solo después de cierta edad es que tu vas a tener la experticia, el conocimiento, la vivencia que te va a permitir entender a la persona con la que vas a estar trabajando. Eso aplica para diversas áreas porque al final esto se trata de ayudar a cambiar al otro.
_ Es que el término no es nuevo…
– Esto del coach comenzó hace quinientos años, se le fue dando forma y la primera vez que se utilizó el término fue en el Siglo XIX en una universidad inglesa aplicada a lo deportivo, pero ya se utilizaba en aquellos carruajes que te transportaban de un lugar a otro. Hoy es un proceso que significa que si tu estas aquí y quieres llegar allá, tu coach te va a ayudar a llegar con la orientación para lo que hay que hacer. Hoy hay un coach para cada área, voz, actuación, gerenciales, deportivos, por mencionar algunos. El coach es un observador quien a través de sus observaciones va a hacer pequeñas correcciones.
_ ¿Crees que en estos procesos hay características claves para alcanzar el éxito?
_ En estos procesos no puedes cambiar muchas cosas a la vez. Además confluye el tiempo, porque el cambio o implementación de un nuevo hábito va a depender del tiempo que te tome. Cuando quieres hacer cambios importantes hay que hacerlo gradualmente. Los pequeños cambios son la única forma de hacer cambios en múltiples áreas.
EL TIEMPO PARA MAÑANA ES AHORA
En la medida en que hablamos mi entrevistado sostiene su entusiasmo, mi mente se mueve a gran velocidad, trato de rescatar un orden en medio de los múltiples temas que van saliendo al paso de la conversación. Enfrento mis ansias de indagar que le puede jugar una mala pasada al reloj. Me aferro al tema del tiempo. Mi entrevistado se recrea en sus respuestas, por eso le insisto:
_ De tu respuesta rescato algo clave, que los procesos de los cuales hablas son procesos a largo plazo. En nuestro caso, los venezolanos somos cortoplacistas y por eso es que nos va tan mal en algunos temas como el político, porque no trabajamos viendo a largo plazo la relación con las comunidades, sino que son esporádicas y espasmódicas…
_ Tal cual, porque yo diría que uno de los grandes errores del ser humano es el no ser paciente. Y el todo para ya, no funciona. Eso es como que a un niño de ocho años le preguntes que va a estudiar en la universidad, habrá dos o tres que te responderán y será lo que hagan, pero la mayoría no sabe lo que es la universidad, necesitará de su tiempo. Cuando hablas de largo plazo significa que hay que comprender y hay que dar el tiempo para asentar. Además hay una infinidad de variables externas e internas que tienen que ser tomadas en cuenta.
_ Un tema que ha variado cuando hablamos de la relación con el tiempo es el de la planificación estratégica, lo cual te impone una nueva dinámica, en un mundo y un país tan cambiantes.
_ Si, pero tenemos que seguir haciendo planificación estratégica y financiera, lo que ha variado es que antes tu hablabas de cinco años y había que adaptarse, pero en Venezuela todo eso varió porque no había materia prima, no hay flujo de caja y otras variables que nos han forzado a cambiar. Si tu le preguntas a alguien a comienzo del año qué va a hacer te encuentras con gente que te dice que nada, pero si le apuntas que mínimo va a cumplir años entonces te empieza a hacer un listado. Cierto que las empresas han tenido que reducir sus líneas de producción, cambiar productos y servicios, ha cambiado la dinámica, pero se necesita saber que se va a hacer. Para mi hay tres recursos en estos procesos que son cruciales: el tiempo, tipo de trabajo y el capital. Mínimo tengo que planificar que voy a hacer con esos tres recursos. El mercado está allí y yo todavía tengo que ser competitivo, tengo que existir, hacer recordatorio de marca y tengo que ver o redefinir mi visión y misión adaptada a estos tiempos en el que hay que definir hacia dónde vas y asumir que sin metas no puedes trabajar
_ Cuando hablas de recursos básicos siempre está presente el tema el capital, llegado a este punto en el que además tengo enfrente a un economista, yo quiero preguntar ¿cómo ves el tema de nuestra economía dolarizada, manejando parámetros que no tienen que ver con la realidad.
_ Estamos en una economía que no tiene referencias de lo que cuesta un dólar que representa mucho dinero. Aquí viene alguien y te dice que por su servicio de tres minutos le vas a pagar veinte dólares, lo que hay es una disociación. Alguien tiene que educar a la población, no puedes pagar lo que en Estados Unidos te cuesta tres almuerzos porque alguien venga a ver qué le pasó a la nevera, pero para eso tenemos que tener políticas económicas adecuadas para lograr una estabilización, para ello necesitas de políticas, fiscales, cambiarias, monetarias, tazas de interés para que la economía tenga estabilidad. Es indispensable que podamos regresar a utilizar las empresas para lo que fueron hechas y que uno como cliente pueda decidir que tipo de producto o servicio pueda adquirir.
_ Estos tiempos de cambios, imponen grandes retos, ¿qué ha sido lo más difícil en tu responsabilidad frente a la gerencia de Venamcham?
_ Lo más difícil ha sido llevar adelante la misión de la Cámara que es propiciar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Venezuela, pero entonces estamos trabajando fuertemente en el fomento de la responsabilidad social y nos hemos orientado en tratar de apoyar a la empresa privada de múltiples maneras: formación, educación, preparación, temas de gerencia, nos hemos especializado en foros, talleres, para ayudar al gerente a mejorar.
_ ¿En relación a la responsabilidad social hacia dónde va el enfoque después de que muchas empresas confundían en el país, la responsabilidad social con el dar un dinero, quizá para la reparación de un techo, y ya?
_ Estamos haciendo un libro con seis historiadores maravillosos, un libro donde uno de los capítulos tiene que ver con la responsabilidad social, pero además la Alianza Social de Venamcham está cumpliendo veinte años y sobre ello hemos investigado mucho y si bien algunas empresas hacían lo que mencionabas, es importante destacar que a quienes lo hicimos nos permitió crear un sentido de responsabilidad, al pintar paredes y recuperar techos, ello nos permitió llegar a donde estamos ahora y desde donde estamos apoyando. Cuando te remontas a los años cuarenta o a los cincuenta, Venezuela ha sido pionera en responsabilidad social. Ejemplo de ellos son el Grupo Mendoza, el grupo Vollmer, Polar, el Dividendo Voluntario para la comunidad, Fe y Alegría, hoy se hace mucho, las empresas así lo han entendido y lo han entendido los trabajadores que en determinadas circunstancias de amenazas han defendido las fabricas donde han trabajado tanto ellos, como sus abuelos y sus padres.
EL HOMBRE FRENTE A SI MISMO
La velocidad de respuesta de Luis Vicente García te hace estar alerta, lo interrumpo a veces. Necesito conducirlo hacia el espejo que me gusta sacar de un momento a otro para que mi entrevistado se vea en él. Lo conduzco hacia uno de sus lados más creativos.
_ Eres autor y co-autor de numerosos libros, ¿Cuáles son los temas que más te interesa abordar como autor?
_ Ahí si me lo pones difícil porque uno debe tener amplitud de mente para abordar tantos temas como hay. El que sea autor de varios libros es solo la punta del iceberg, porque por ejemplo, en mi primer libro tardé siete años. Comienzas con una idea que se transforma en otra cosa, después por alguna razón le metí estadística y entonces tienes que actualizar. Yo creo que lo importante en estos procesos es no abandonar. El primer libro fue “Motivando al futuro franquiciado”. Dos años más tarde publiqué en Amazon “101 respuestas sobre las franquicias”. Después participé en un libro donde participaron 30 autores, he participado en libros distintos donde me han invitado a escribir. Sobre liderazgo, personalidad y tantos otros temas.
_ ¿Estás escribiendo en este momento?
_ En este momento estoy escribiendo un libro sobre frases y escribo en un blog que tengo en el que publico artículos que tienen más de cuatrocientas mil visitas. El blog se llama Motivando el futuro.
_ ¿Cómo enfrentas desde lo personal, tu relación con la gerencia?
_ Siempre alegre y sonreído, porque la motivación es ser feliz todos los días y si tu eres feliz los que están a tu alrededor también los son, porque cuando uno está bien con uno, todo fluye. Yo manejo personal que abarca cinco generaciones. Mi asistente tiene ochenta y dos años. Los millennials, los zeta y ahora los alpha van a ser todos diferentes y cada uno inserta algo porque los jóvenes introducen los cambios. Tienes que aprender a vivir con eso y a relacionarte. Además lo que sucede es que nunca habían coexistido tantas generaciones distintas, porque no habían las condiciones, Hoy en una casa pueden convivir hasta seis generaciones juntas.
_ Esa búsqueda de la convivencia se produce en muchos ámbitos. En general somos una mezcla maravillosa que hace de nosotros lo que somos…
_ Yo soy un promedio, mi mamá de Cumaná y mi papá de Maracaibo, mi abuela materna era de Ciudad Bolívar y mi abuelo de Caripe. Mis abuelos paternos eran de Cabimas y Ciudad Ojeda, mi suegro era Merideño, yo nací en Caracas. Yo tengo un poquito de todo, con raíces quizá indígenas, españolas, italianas, portuguesas, y todo eso se une en la alegría, disposición, toma de decisiones, en nunca rendirte, que son las características que logran trasmitir lo que uno es.
_ Eres hijo de Mauricio García Araujo, un gran economista de nuestro país, fue presidente del Banco Central de Venezuela. Fue un hombre con un gran interés y con participación en el tema social y asesor de importantes empresas. ¿Qué te quedó de él además de haber elegido su misma profesión?
_ Me quedaron muchas cosas bellas, el amor por la familia y creo que todos lo sentimos igual, mis hermanos, sobrinos y sobrinos nietos. Me quedó la disciplina por el trabajo, nuestra generación aprendió a ser empleados, los de ahora son emprendedores, pero aprendimos la disciplina, el respeto, a nunca rendirte y sobre todo a tratar de hacer lo mejor. Mi papá siempre nos decía, no importa lo que vayas a hacer siempre sé el mejor. Dar lo mejor de mi, el ayudar, contribuir, colaborar, es lo que te hace estar contento todos los días.
_ ¿Cuáles son tus puntos en común con María de Lourdes, Irene y Mauricio, tus hermanos?
_ Somos una familia diferente a la mayoría porque si bien hoy uno está viviendo lo que es la separación de la familia, nosotros tenemos un largo aprendizaje en este tema. Mi hermana María de Lourdes se casó con un panameño hace más de treinta años y se fue. Mi hermano se fue a estudiar a Estados Unidos y nunca regresó, mi otra hermana se casó con un maracucho y se fue a Maracaibo, pero hay algo que nos une. No importa el tiempo que hayamos pasado sin vernos, y al minuto es como que si nos vimos ayer. Estamos pendientes de todos, todo el tiempo. Con Mauricio mi hermano que es el menor tengo conversaciones largas y profundas con temas muy interesantes. Todos siempre estamos pensando en esa próxima oportunidad en que nos vamos a ver y disfrutamos de mi mamá que cumplió sus primeros ochenta y un años.
_ ¿Y tu entorno familiar cómo lleva la convivencia con un hombre que trabaja tanto?
_ Gracias a Dios comparten mi vida permitiéndome trabajar lo cual no es fácil. Mis hijos ya no están en Venezuela, se están preparando para como nos enseñó mi papá ser lo mejor de ellos mismos, ser siempre su mejor versión. Aquí estamos mi esposa, yo y mi suegra. Siempre toda la vida he trabajado mucho. A pesar de los ocho meses en la casa paso horas aquí en mi escritorio, en mi biblioteca, escribiendo, investigando, leyendo, preparando las cosas buenas que uno puede hacer, trabajando. A veces hace falta tiempo porque hay que trabajar bastante, esa es la única forma de surgir. Hoy tenemos que buscar además la agilidad para trasmitir lo que queremos, transmitir los valores que son muy importantes. Busco dar la mejor versión, la actualizada, la digital ahora, de lo que soy.
Gracias a Inés Muñóz de Pasión País por esta fabulosa entrevista. https://pasionpais.net/
En junio de 2010 comencé a publicar algunas de mis
ideas, artículos y opiniones sobre temas de motivación, actitud,
desempeño y liderazgo. Temas que por cierto han despertado en mí un
gran interés desde hace ya muchos años. Y sin haberlo pensado ni visto en aquel
inicio, este mes de marzo de 2020 el blog Motivando
al Futuro llega a las 400.000 visitas.
Son más de 300 artículos en menos de 120 meses; son 400.000 visitas de más de 100 países, desde Venezuela hasta
Estados Unidos y desde Australia hasta Alemania. Ha sido un bello transitar por
un viaje que sigue guiándonos por un camino que, por supuesto, cambia y
evoluciona, pero que sin duda se sigue basando en esos términos que venimos
utilizando desde el inicio, que son la Actitud Positivay la Motivación Personal.
¡400,000 visitas! Este es un gran hito y que quiero
agradecer a todos los que una y otra vez nos han leído en estos 10 años. Lo veo
como un éxito para quienes se interesan sobre estos temas y quienes quieren compartir
estas ideas con otros, ya que la actitud
y la motivación son poderosas herramientas que podemos utilizar en nuestra vida
diaria. Y gracias también a aquellos de ustedes que han hecho comentarios
sobre los artículos, ya que siempre para mí es muy útil al poder tener
conversaciones directas con los lectores.
Las cosas difíciles parecen fáciles, si es eso lo que nos
proponemos. Hacer algo
que pensábamos que ésta fuera de nuestro alcance no es cosa fácil; aunque sí se
logra con dedicación, esfuerzo y determinación. Y, por supuesto, todo ocurre de
una manera mejor y más rápida si tenemos una excelente Actitud Positivay una gran Motivación Personal.
De eso se ha tratado este BLOG por casi 10 años; de
motivarnos, de inspirarnos y de hacer que, a pesar de nuestras situaciones, a
pesar de la circunstancia, veamos lo bello de la vida, lo bonito de las
experiencias y el potencial del aprendizaje.
Llegar a 400.000
visitas es un logro que se genera por una gran cantidad de lectores, de
ideas que nos llegan, de experiencias que nos atraen, de imágenes que se nos
quedan. Son esas cosas, milimétricas e imaginables, las que hacen la diferencia.
Gracias a todos por el apoyo continuo, por sus
lecturas, sus comentarios a través de estos años y, sobre todo, por permitirme
que poco a poco podamos compartir eso que yo llamo la posibilidad de crear MAGIA, uno a uno a la vez, poco a
poco y de manera continua. Eso es el éxito; eso es el logro; de eso se tratan
nuestras vidas.
400.000 gracias a todos y como siempre, ¡seguiremos
Motivando!
De cómo un miembro del equipo cambió la historia del mejor discurso del siglo XX
Desde hace algunos años me he enfocado en conocer cómo se lleva a cabo
un gran trabajo en equipo. Por supuesto hay muchos ejemplos prácticos de ello
en donde queda reflejado que todos los integrantes del equipo son importantes
pero que en ocasiones un solo integrante puede hacer una gran diferencia.
Una de las más grandes alocuciones del siglo XX casi nunca sucedió. El
ya famoso discurso de Martin Luther King dado el 28 de agosto de 1963 frente al
Monumento de Lincoln en la ciudad de Washington, DC, tenía como título “Normalcy
Never Again”. Un discurso titulado "La
normalidad nunca más" tenía un excelente mensaje; pero historiadores
han señalado que hasta ese momento el Sr. King no había podido anticipar la
capacidad transformadora de sus palabras.
Hoy este discurso es conocido por todos como “I Have a Dream”(“Yo
Tengo un Sueño”). Luego de los primeros 13 minutos en los que King leyó su
discurso y tras una larga pausa, se pudo haber escuchado a la cantante de Gospel
Mahalia Jackson pedirle que les contara
sobre el sueño, ese sueño del que MLK había venido hablando por varios años antes
de la Marcha a Washington: "tell
them about the dream, Martin! Tell them about the dream!". El tono, la
fuerza y la inflexión del discurso de MLK cambiaron en ese momento de una forma
muy importante y de una presentación política cuidadosamente pensada comenzó a
dar una de las mayores expresiones de aspiración y esperanza que se han pronunciado
en la historia, hablando desde su corazón. Los últimos cuatro minutos del
discurso marcarían a esa fecha como un punto de inflexión en la historia de los
Estados Unidos.
Casi un cuarto de millón de personas hace 55 años se reunió frente al
Lincoln Memorial para escuchar a Martin Luther King, quien les habló de sus
sueños, sus ideales y de cómo veía a la sociedad. En una de las frases más
importantes del discurso dijo que se deben transformar "las discordias de nuestra nación en una bella sinfonía de
hermandad". King pudo, en el transcurso de los últimos cuatro minutos
de su discurso, tener una retórica que ha sido catalogada como “conmovedora,
personal y persuasiva”. Y si bien la noche anterior al discurso, se dice que
los asesores le recomendaron a King no decir nada de su sueño, la súplica de
Mahalia Jackson, un miembro de su equipo, hizo de ese momento una gran
diferencia y le permitió cambiar el rumbo de la historia.
Hoy al celebrarse los 55 años de este famoso discurso, recordamos una
de las más famosas frases dichas por Martin Luther King y que sigue teniendo
validez hoy día:
"Tengo el sueño de
que mis cuatro hijos pequeños vivirán algún día en una nación donde no serán
juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter".
Nota: este artículo fue publicado originalmente en www.revistabusinessvenezuela.com
Ayer 16 de junio fuimos testigos de un maravilloso viaje sinfónico
por nuestra amada Venezuela; un viaje para el cual, quizás, muchos no nos habíamos preparado para la maravillosa experiencia musical que vivimos. Notas, imágenes, videos y
fotos se unían con una alegre y melodiosa armonía y daban paso -entre poemas y
relatos - a una bella música que combinaba lo clásico con los intensos tonos y
sonidos venezolanos. Así, la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho nos
ofrecía un maravilloso concierto bajo un título muy singular, el de Venezuela,
una aventura sinfónica. Fuimos entonces invitados a acompañar a la orquesta
por una aventura musical cautivadora a lo largo de nuestro país y dio como
resultado un hermoso, elegante y melódico concierto, de esos que te hacen
comenzar a soñar mientras escuchas tan solo sus primeras notas.
La batuta de la directora Elisa Vegas nos llevó desde el
llano a las costas orientales, desde lo profundo de Canaima hasta el Lago de
Maracaibo. En cada pieza hubo magia, con cada tono una bella foto y con cada
relato una fabulosa melodía que entre tambores y violines brillaban en el Aula
Magna de la Universidad Central de Venezuela. Diferentes tonalidades se unían
a los ritmos de nuestra geografía, a las tamboras, cuatro y maracas guiadas por la flauta de Luis Julio Toro y nos presentaban paisajes y recuerdos
finamente narrados por Andrea Matthies y que ilustraban el calor, la relevancia
y la música del paisaje venezolano. Y como el arte lo engloba todo, mientras
los instrumentos hacían su recorrido, el maestro Onofre Frías dibujaba con sus
pinceles los acordes e instrumentos que nota a nota nos llevaban por una mágica
velada.
Una dirección dinámica y enérgica fue la que realizaba la
maestra Elisa Vegas a una orquesta que sonaba de una manera majestuosa;
violines, violas, cellos y bajos se unían a los sonidos de una percusión sonora,
con oboes, clarinetes y trompetas que simulaban los caudales del Caroní y nos
paseaban por el Salto Angel. Como directora, Elisa daba vida a una partitura
musical, con su propio estilo y sentido de una música a veces intensa, a veces
tranquila, pero que salía de los instrumentos de unos músicos que siempre tenían
su mirada en los gestos y movimientos de quien los dirigía, ese alguien que
puede traducir su visión en unos sonidos gloriosos.
Pocas son las ocasiones hoy en las que podemos tener esos viajes
extraordinarios, aunque sentados desde una butaca. Esas son las aventuras que
nos permiten apreciar lo valioso del talento venezolano a través de una experiencia
cultural e inolvidable y que nos lleva a presenciar una poesía musical transformadora.
Una de la que puedo decir, nos condujo por una aventura de sonido y emoción que
resultó siendo verdaderamente mágica.
Gracias por permitirnos soñar en esta
gran aventura.
Ya en la primera semana del año nuevo, muchas son las
interrogantes que tenemos. La primera pregunta es ¿será mejor que el anterior?
Por lo menos sabemos que desde su inicio va a ser muy diferente. La segunda
pregunta es ¿cómo lo enfrentamos? Y también sabemos que los cambios van a ser
en algunos casos muy severos. Por ende, cabe dedicarle un tiempo a entender
algunas de las implicaciones de este recién comenzado 2018.
De entrada ya sabemos que será un año en el que habrá mucho
movimiento, donde vamos a requerir un nuevo tipo de acción muy enfocada, de una
capacidad de pensamiento diferente y de una nutrición distinta (y no solo de
calorías). Un año en el que nos vamos tener que detener firmemente y pensar,
quizás, en aquello que nos permita hacer una pausa y reflexionar de una manera
diferente. Y será, por supuesto, un año donde debemos definir y descubrir un
nuevo significado de lo que queremos lograr, donde los pensamientos profundos
nos permitirán escuchar y debatir mejor nuestras ideas con la finalidad de lograr
un cambio hacia lo positivo.
Luego de un 2017 convulsionado que parece más bien una
montaña rusa, el nuevo año sin duda nos va a traer mayores retos e
incertidumbre, algo que no parecería sano en algunos casos. Hoy el mundo entero
se encuentra en una situación y una posición muy diferente a las de hace apenas
12 meses. Y si observamos más de cerca nuestros propios países y comunidades,
nos damos cuenta que la magnitud del cambio es aún mayor.
Ya sabemos que el cambio es inevitable. Lo importante es
definir qué expectativas ya tenemos para lograr un cambio eficaz en el 2018.
Para las personas y las organizaciones, las tendencias de cambio se están
acelerando; de hecho, ya hoy día manejamos los términos de megatendencias y de
la cuarta revolución industrial como si los entendiéramos desde hace muchos
años. Y vemos cambios radicales como resultados: los avances tecnológicos
seguirán a gran escala y a mayor velocidad; las iniciativas ambientales
generarán cambios en el consumo y en las discusiones sobre la sostenibilidad; vendrán
importantes cambios en la industria del transporte y de las comunicaciones
producto de la automatización; la era de la sabiduría impulsará descubrimientos
en la ciencia antes inimaginables; y la inteligencia artificial será tema del
día a día dado el impacto que va a tener. Todo esto entendiendo que la era de
la computación sigue su rumbo y nos adentra en lo que hoy se llama la sociedad
de la Internet y donde el IOT (Internet de las Cosas) generaran impactos
disruptivos.
Entonces, o entendemos estos conceptos que radicalmente van
a cambiar nuestras vidas y lo que podemos hacer o nos arriesgamos a perder la
oportunidad de configurar el futuro si no actuamos. Al final del día, solo los
que estén preparados para enfrentar los desafíos del cambio tendrán mayores éxitos
y aciertos, pero debemos entender, comprender y aceptar lo que viene pues estaremos
en un espacio y un tiempo que estarán avanzando a un ritmo mucho más rápido. Conociendo
por ende las implicaciones que todos estos importantes cambios tendrán sobre la
población, las empresas y la sociedad, podremos identificar las acciones que
nos permitan darle un verdadero sentido a este nuevo 2018.
Es
muy probable que cada vez que te consigues a alguien en la calle, en un
ascensor o que lo llames por teléfono, alguno de los dos - generalmente quien
inicia la conversación - haga una de las más sencillas y amables preguntas que
se hacen durante el día: ¿cómo estás?
El cómo estás se puede cambiar, dependiendo del país o de la región en la que
te encuentres por algunas variaciones diversas, como por ejemplo: ¿Qué tal?; ¿Cómo andas?; ¿Qué hubo?; ¿cómo
te sientes?; o ¿Qué cuentas? entre
otras.
Dependiendo
también del idioma que hablemos, la pregunta ¿y cómo estás? puede significar un simple hola o una verdadera
pregunta sobre el cómo has estado, lo que requiere de casi una explicación detallada.
En nuestro idioma castellano esta pregunta es generalmente un saludo muy
cordial. Sus respuestas por supuesto tienen por ende diferentes posibilidades; pero
siendo una pregunta sencilla debería tener, como en realidad tiene, una
respuesta simple, sencilla y corta a la vez: bien o muy
bien y nuestra respuesta es bastante automática en la mayoría de las
ocasiones.
En algunos
casos esta pregunta tiende a averiguar el estado de ánimo de la persona y
algunas veces de sus sentimientos. Ese es el caso cuando la persona pregunta
algunas variaciones como lo pueden ser ¿Qué es de tu vida? o ¿Cómo te trata la vida? En muy pocas
ocasiones, sin embargo, vamos a esperar a que en realidad la persona a quien se lo preguntamos nos
cuente como les ha tratado la vida desde que nos vimos por última vez.
En
los países en donde la situación está relativamente bien y estable, también se
escuchan respuestas como estoy feliz, alegre, entusiasmado o hasta excelente. Sin
embargo, en los países donde la situación económica o social es compleja, las
respuestas tienden a tener un tono más negativo con algunas diferenciaciones.
Desde un común ‘más o menos’ hasta un
‘no tan bien’, pasando por un ‘aquí vamos’ o simplemente ‘tú sabes’... En estos días, sin embargo, he venido
escuchando una respuesta algo diferente, una más seria y pensativa. Una gran
cantidad de personas antes de responder respira profundo, te dice ‘bien’ (uno pausado y bastante alargado
por cierto) y, a continuación, le agrega algún complemento, frase o adjetivo
diferente. De allí que estemos escuchando un ‘bien… pero tú sabes’. Es
algo así como que si quien responde quiere enfatizar algo que quizá ya uno sabe
o piensa que sabe, esperando que ambos nos sintamos de una manera similar.
Y
es que al parecer es la sociedad completa la que no se siente bien en estos
días que transcurren entre la incertidumbre, los cuestionamientos y las dudas. Sabemos
que a todos nos afecta la situación de una u otra manera, a algunos con un
impacto más negativo y que en conjunto no estamos en el mejor momento. Pero
entonces, ¿qué hacemos?
Una
de las primeras recomendaciones es que debemos estar antes que nada bien con
nosotros mismos. Y por ello antes de preguntarle a otro ¿cómo estás? debemos preguntarnos a nosotros ¿cómo estoy? Esta no es una pregunta para tomársela a la ligera
sino en realidad debemos pensar, reflexionar y darnos cuenta de lo importante
que es en este momento. Debemos estar bien con nosotros mismos, debemos tener
confianza en nosotros y debemos de alguna manera estar tranquilos. Recordemos que
nuestros pensamientos afectan nuestras emociones y nuestras emociones se
convierten en acción; esas son las respuestas a lo que nos sucede alrededor.
Una
segunda recomendación sería comprender el entorno familiar y laboral que nos
rodea: ¿es positivo o negativo?; ¿nos rodean personas optimistas o pesimistas?;
y, ¿Qué aporte hago yo? Recuerden que somos el promedio de las personas que nos
rodean. Y como tercer factor para darnos cuenta de cómo estamos es importante
recordar que debemos ser agradecidos, pues no todo lo malo nos sucede a
nosotros. Recuerda que:
“Te verás por fuera como te Sientas por Dentro.”
Valora
lo que tienes, con quienes compartes y comprende lo que puedes lograr y
alcanzar; valora lo que eres y lo que puedes llegar a ser. Rodéate de personas
que todavía sean positivas y actúa de la misma manera. A la vez, practica la
gratitud de manera diaria. Estas son cosas simples que podemos hacer y que si
bien no eliminan todo lo malo que nos rodea, nos permite ver la vida con una
perspectiva diferente. Y permítete la posibilidad de sentirte bien.
Para celebrar las 130.000 visitas
a este blog de motivación y actitud, quiero brevemente enfocarme en el
significado de estas dos importantes
palabras.
La motivación deriva del latínmotivus o motus, que significa ‘causa del movimiento’. La motivación
puede definirse como “el señalamiento o
énfasis que se descubre en una persona hacia un determinado medio de satisfacer
una necesidad, creando o aumentando con ello el impulso necesario para que
ponga en obra ese medio o esa acción, o bien para que deje de hacerlo”.
Sin embargo lo que en estas líneas
nos ocupa se refiere a lo que otros autores han definido como “la raíz dinámica del comportamiento”;
es decir, “los factores o determinantes internos que incitan a una acción”.
La motivación por ende es un estado interno que activa, dirige y mantiene
la conducta.
Por su parte, la actitud ha sido definida como “la forma de ser del individuo” que
puede ser vista como el comportamiento que emplea un individuo para hacer las
labores. Es la realización de una intención o propósito. Según la
psicología, la actitud es “el
comportamiento habitual que se produce en diferentes circunstancias y determinan
la vida anímica de cada individuo.”. Aquí es importante recordar las
palabras de Winston Churchill:
“La ACTITUD es una pequeña cosa que hace una
gran diferencia”
Cuando unimos lo que son la motivación y la actitud con los
temas más humanos, hablamos por ende de la motivación personal (superación continua)
y la actitud positiva (con la que aprendemos de manera continua). La motivación
es el combustible que nos da energía diaria y nos enfoca en nuestras metas por
lo que es el motor que hace realidad nuestros sueños. Es por ello que debemos
trabajar en nuestro nivel de confianza y el aprecio por lo que hacemos.
Y tener una actitud positiva, nos
permite encontrar la lección o el aprendizaje de todo lo que nos sucede. La
actitud positiva nos permite pensar de manera constructiva, práctica,
objetiva y sana. Nos permite esperar siempre lo bueno de todo lo que nos
sucede, tratar de tener siempre pensamientos agradables y todo ello influye en
que transmitamos esa forma de ser a los demás.
Finalizo con una bella frase de Ralph
Marston que nos resume lo importante de tener una gran actitud positiva y una
muy fuerte motivación personal:
“Lo que haces hoy puede mejorar todos
tus mañanas.”
Seguiremos motivando con actitud positiva. Luis Vicente Garcia
No hay nada más difícil hoy día que seguir teniendo una visión optimista. No se entiende en realidad, pero desde los estudiantes hasta los empresarios, pasando por técnicos, profesionales, maestros y artistas, debemos mantenernos enfocados en seguir adelante haciendo lo que sabemos que debemos hacer.
Y eso se hace con dos cosas importantes, una gran visión y un enorme optimismo, eso que se llama una Visión Optimista.
Un estudio presentado por Inc. Magazine se revela que los líderes de las empresas Inc. 5000 son extremadamente optimistas acerca de sus perspectivas de negocio. Casi nueve de cada 10 encuestados (89 por ciento) se describieron como "extremadamente" o "muy" confiados en el éxito en 2017. No sólo están seguros, sino que están canalizando esa confianza con acciones clave y nuevas inversiones. De ese estudio también se refleja que una mayoría importante tiene la intención de contratar a más empleados (91%), piensan entrar a nuevos mercados (65%), ofrecer nuevos productos (61%) e inclusive hacer más negocios a nivel internacional. Son cifras que pueden cambiar año tras año pero que en general nos dan una orientación de hacia a dónde se están dirigiendo los líderes y sus empresas. Sé que muchos (sobre todo dependiendo del país en el que se encuentren) se preguntaran ¿cómo se logra tener una visión optimista sobre todo en nuestros entornos hispanoamericanos? Aquí algunas ideas que espero les sirvan como guía:
1. Mejora la comunicación en tu empresa y entre tus empleados. Esto se logra definiendo el plan en el cual todos trabajan al unísono y estableciendo canales de comunicación tanto formales como informales que les permita a los empleados manifestar sus ideas, dudas e incertidumbres;
2. Logra un mayor compromiso. Este es un tema crucial para el crecimiento de la empresa. Se logra alineando ideas y esfuerzos, compartiendo visiones, compartiendo los valores de la empresa y sobre todo creando un ambiente de confianza entre todos los empleados y colaboradores. Hay que crear, mantener y mejorar la cultura organizacional de la empresa la cual requiere de mucho esfuerzo, dinamismo y acciones en la dirección correcta;
3. Entiende la realidad del mercado y de la economía. Muchas veces las empresas retrasan la implementación de programas o ideas que les permitan adaptarse o anticiparse a las condiciones del mercado. Nada fácil sobre todo en estos momentos; más sin embargo es algo necesario. En momentos difíciles los empleados deben conocer lo que la empresa va a hacer para mantenerse a flote y sobre todo lo que requiere de ellos para hacerlo. Aquí también se crea compromiso.
4. Actitud positiva. Si sé que sonará que no depende de la empresa y que se debe a condiciones que están fuera de nuestro control. Pero hay que trabajar en desarrollar un ambiente de actitud positiva dentro de nuestras empresas y eso es responsabilidad de todos. Me refiero a que en ambientes que tienen y permiten la generación de ideas positivas podemos pensar de una manera diferente y mejor. De allí la necesidad de generar una mayor motivación en y entre los equipos de trabajo, mientras se crea una mayor lealtad hacia la empresa. Hay que creer en la marca, reconocer el éxito de los empleados, celebrar los logros alcanzados por la empresa y trabajar en hacer que el cambio juegue a favor de nosotros.
Como gerentes debemos tener la claridad, el enfoque y la visión que nos permitan centrarnos en las metas y en ser optimistas a pesar de la circunstancia. Como líderes debemos ser coaches y mentores para nuestros trabajadores y ser capaces en convertir esto en realidad a través de todos los que trabajamos juntos. Por ello Jack Welch nos dijo en una ocasión: "Los buenos líderes empresariales crean una visión, articulan la visión, apasionadamente poseen la visión e implacablemente la llevan a la conclusión".
Seguiremos Motivando. Luis Vicente Garcia / @LVGarciaG