Hay imágenes que permanecen grabadas en la memoria colectiva
mucho después de que desaparecen de los titulares. Una calle cubierta de
escombros. Un puente derrumbado. Una plaza vacía. El silencio que queda después
de una explosión, de un terremoto, de un incendio o de una inundación.
En esos primeros momentos todo parece girar alrededor del
dolor, de la incertidumbre y de las pérdidas. Es natural. La atención se
concentra en rescatar vidas, atender heridos y dimensionar el alcance de la
tragedia.
Sin embargo, hay un instante mucho menos visible que suele
pasar desapercibido y que, para mí, es el verdadero comienzo de la historia. Sucede
cuando las cámaras ya casi no están. Cuando las noticias dejan de ocupar los
titulares internacionales. Cuando el mundo parece continuar con su rutina.
Es
entonces cuando una ciudad toma una decisión silenciosa.
La decisión de volver a creer.
No ocurre mediante un decreto ni con un gran discurso.
Empieza cuando un vecino limpia la acera frente a su edificio. Cuando otro
lleva alimentos a quienes lo perdieron todo. Cuando un comerciante vuelve a
levantar la santamaría de su negocio aun sabiendo que deberá comenzar casi
desde cero. Cuando las cocinas de los hoteles o restaurantes le hacen las
comidas a los desplazados. Cuando los maestros preguntan cuándo podrán regresar
a clases y los médicos continúan atendiendo a sus pacientes incluso en
condiciones difíciles.
En ese momento comienza la verdadera reconstrucción.
Porque una ciudad nunca empieza a recuperarse cuando llega
el concreto o el acero. Comienza a recuperarse cuando su gente recupera la
esperanza. Y la historia está llena de ejemplos extraordinarios.
Después del atentado durante el Maratón de Boston en 2013,
el mundo observó cómo una comunidad decidió responder con unidad en lugar de
dejarse dominar por el miedo. La expresión Boston Strong dejó de ser un
lema para convertirse en una manera de entender la vida. Era la afirmación de
que ningún acto de violencia sería capaz de definir la identidad de toda una
ciudad.
Algo parecido ocurrió en Nueva Orleans tras el devastador
paso del huracán Katrina. Durante semanas vimos imágenes de destrucción y
desesperanza. Pero con el tiempo apareció otra historia: la de vecinos ayudando
a vecinos, músicos regresando a las calles, pequeños negocios reabriendo sus
puertas y una comunidad que decidió recuperar no solo sus edificios, sino
también su cultura, su identidad y su alegría.
Christchurch, en Nueva Zelanda, también nos dejó una gran
lección. Después del terremoto de 2011 entendieron que reconstruir no
significaba simplemente reemplazar lo que había desaparecido. Era la
oportunidad de imaginar una ciudad diferente, más preparada, más humana y más
resiliente.
Las circunstancias cambian. Las tragedias son distintas. Las
culturas también. Pero la respuesta suele ser sorprendentemente similar.
Y eso me llevó a descubrir algo que pocas veces mencionamos.
Hablamos con frecuencia de la resiliencia personal.
Admiramos a quienes logran superar una enfermedad, una pérdida o el fracaso de
un proyecto. Sin embargo, rara vez hablamos de la resiliencia colectiva,
esa extraordinaria capacidad que tienen las comunidades para levantarse cuando
pareciera que todo se ha derrumbado.
Las
ciudades no se reconstruyen únicamente gracias a grandes inversiones o
sofisticados planes de infraestructura. Claro que los recursos importan, pero
existe algo mucho más poderoso: la confianza.
La
confianza de quienes deciden quedarse.
La
solidaridad de quienes ayudan sin esperar nada a cambio.
La
generosidad de quienes entienden que el dolor compartido pesa menos.
La convicción de que el futuro todavía merece ser
construido.
Y es allí donde comprendí que la MOTITUD también
puede ser colectiva.
Hasta ahora siempre había hablado de la Motitud como una
fuerza interior, la unión entre la motivación personal, una actitud positiva y
una mentalidad de crecimiento. En otras palabras, una manera de enfrentar la
vida desde la esperanza y la acción consciente.
Pero las ciudades nos enseñan algo nuevo.
Cuando miles de personas encuentran un propósito común,
cuando la colaboración reemplaza la indiferencia, cuando el apoyo se desborda en
cantidades y cuando el deseo de construir supera al miedo, la Motitud deja de
ser individual para convertirse en una fuerza capaz de transformar comunidades
enteras.
Y quizá esa sea una de las lecciones más importantes que
necesitamos recordar hoy.
Vivimos en un mundo donde la incertidumbre parece formar
parte de la vida cotidiana. Ningún país está completamente libre de enfrentar
crisis. Ninguna ciudad está exenta de sufrir una tragedia. Ninguna familia
atraviesa la vida sin momentos difíciles.
La diferencia nunca ha estado en evitar las
tormentas.
La diferencia está
en la manera como decidimos responder después de ellas.
Mientras escribía estas líneas no pude evitar pensar en
tantas comunidades que, hoy mismo, muy cerca de nosotros, también están
limpiando calles, reconstruyendo viviendas, ayudando a vecinos y recuperando
poco a poco la esperanza. Personas que, lejos de buscar protagonismo,
simplemente hacen lo que consideran correcto porque entienden que reconstruir
una comunidad es una responsabilidad compartida.
Quizá
la resiliencia no tenga nacionalidad.
Quizá
siempre hable el mismo idioma.
El idioma de quienes se niegan a rendirse.
El idioma de quienes comprenden que el futuro no aparece por
casualidad, sino que se construye todos los días con pequeñas decisiones, con
actos de solidaridad y con la firme convicción de que siempre es posible
empezar de nuevo.
Porque,
al final, las ciudades no renacen cuando terminan de reconstruir sus edificios.
Renacen mucho antes, cuando su gente decide volver a
creer.
Y quizá esa sea también la historia que hoy necesitamos
escribir como personas, como organizaciones, como comunidades... y como país.
"El verdadero
renacimiento de una ciudad no comienza cuando se reconstruye el primer
edificio. Comienza cuando el primer ciudadano recupera la esperanza."
Estamos a las puertas de un nuevo año, de nuevas
oportunidades y de nuevas aventuras. Un 2026 que, desde ya, sabemos que será
retador y transformador. Por eso, este momento no es solo para cerrar un año;
es una invitación a abrir un nuevo ciclo con conciencia, con intención, con
propósito.
Cada diciembre nos pone frente a un umbral simbólico.
Terminamos algo. Y al mismo tiempo, comenzamos otra cosa.
Pero no basta con cambiar el calendario.
Lo verdaderamente importante es cambiar la intención con la que damos cada
paso.
El 2025 nos dejó muchas lecciones. Algunas fueron visibles y
tangibles. Otras, profundamente internas.
Fue un año que nos sacudió. Que nos exigió mirar hacia adentro. Que nos puso a
prueba.
Y también fue un año que nos recordó algo esencial: el poder que tenemos cuando elegimos vivir con propósito, claridad y
presencia.
Pero lo más poderoso no está en lo que termina. Está en lo que decidimos comenzar.
La mejor forma de predecir el futuro… es crearlo
¿Has pensado cómo quieres sentirte el 1 de enero de 2026?
No solo qué quieres lograr, sino quién quieres ser.
Porque el éxito no empieza con un resultado.
Empieza con una visión.
Con una motivación profunda.
Con una actitud firme que te recuerde, cada día, que puedes construir el futuro
que imaginas —paso a paso, decisión tras decisión.
Haz del próximo año tu laboratorio de evolución
No necesitas tener todas las respuestas ni esperar que todo
esté claro.
Solo necesitas dar el primer paso con intención.
🌟 Elige una idea que
quieras sembrar. 🌟
Un hábito que quieras cultivar. 🌟
Una emoción que quieras habitar con más frecuencia. 🌟
Una meta que te inspire, no que te presione. 🌟
Una versión de ti con la que te sientas en paz.
Porque el futuro no llega: lo creas.
Mi invitación para ti
Antes de hacer tu lista de propósitos o tus planes para el
nuevo año, haz una pausa.
Escucha lo que de verdad importa para ti.
Regálate un momento de silencio consciente.
Y pregúntate:
– ¿Qué quiero sentir más seguido en mi vida?
– ¿Qué versión de mí quiero fortalecer?
– ¿Qué me haría sentir orgulloso al final del próximo año?
Y luego… empieza por una acción sencilla.
Una decisión consciente.
Un acto pequeño, pero lleno de intención.
No necesitas tener todo resuelto. Solo necesitas tener
el coraje de empezar.
Porque el futuro que deseas… comienza contigo.
Felices fiestas y brindemos por un venturoso 2026.
El 25 de diciembre en la mayoría
de las casas en todos los países, los niños se levantan muy temprano con unas
ansias y emociones gigantescas para descubrir ese regalo que les había dejado San
Nicolás durante la noche de Navidad. Las expectativas van en aumento a medida
que los niños corren, se trepan, saltan y bajan las escaleras a una velocidad
como nunca antes la habían tenido (y menos para ir a clases).
Una
de esas mañanas de Navidad, una niñita llamada Norma se despertó muy pero muy
temprano. Sin pensarlo salió como despegando desde su cama y de un solo brinco
llegó a la puerta de la sala. Ve el arbolito de Navidad repleto de regalos y
pega un enorme grito de felicidad. Allí estaba el regalo que le dejó Santa junto
a todos los regalos que le dieron su mamá y papá. En eso corre al árbol, agarra
la primera caja y al abrirla se lleva una ‘asombrosa sorpresa’(si es que podemos unir estas dos
palabras).
Y entonces sucedió:
Al
abrir su primer regalo Norma se da cuenta que le
dieron el mismo regalo que el año pasado.
Norma se apresura y abre el segundo regalo, ya un poco más ansiosa para descubrir que es el mismo regalo de año pasado. Y ya medio
molesta, agarra como con bravura el tercer regalo, destroza el papel que lo
envolvía al abrirlo y no entiende por qué este tercer regalo también es el mismo que el del año pasado.
Continuando con la historia, Norma corre al cuarto de sus papás, salta
en la cama (con el susto por supuesto de ambos padres). Despierta a la mamá y
le dice,
-“Mami, mami, se equivocaron, me dieron el mismo regalo del año
pasado”.
-Y la mamá le responde, “es que tu no usaste tus regalos el año pasado”.
-Norma, ya toda preocupada, le responde, “Mami pero es que el segundo y tercer regalos son los mismos del
año pasado, debe estar todo malo”.
-Y
su mamá le responde,“usa tus regalos y tendrás más”.
Norma,
ya sin saber que hacer, se queda pensativa y triste, y con unos ojos medio
aguados suspira profundamente.
-En ese momento su mamá la ve tiernamente
y le dice con voz muy suave, “si usas tus regalos tendrás más; y si compartes tus regalos y
juegas con tus hermanitos, tendrás todavía más regalos el próximo año”.
Todos poseemos dones y cualidades
que son muy personales. Esos son los “regalos” que hemos recibido de nuestros
padres, maestros y de los amigos que nos influyen positivamente a lo largo de
nuestras vidas, y que si tenemos suerte, continuamos recibiendo siempre. Esos
regalos o dones los vemos como habilidades personales, quizá esas habilidades
únicas que nos permiten ser, hacer y aprender continuamente. Pero solo los
sabremos usar y tendremos más, si los ponemos en práctica (los usamos) y, en
especial, si los compartimos con los demás.
En el contexto más amplio de la
vida y las interacciones personales, existen varios dones o cualidades que
poseemos los seres humanos que, cuando se usan y comparten, pueden contribuir a
ser una influencia positiva. Aprende de los dones que tienes y los
regalos que has recibido y úsalos continuamente.
Los dones son varios,
particulares para cada quien, y muchas veces nos caracterizan como personas. Y
dado que hay una amplia diversidad de dones, les presento algunos
"dones" que las personas pueden tener y compartir para generar un
impacto positivo en los demás:
Bondad:
El simple acto de ser amable puede tener un efecto profundo en los demás.
Pequeños gestos de bondad, como una sonrisa, un cumplido o una mano amiga,
pueden crear un efecto dominó positivo.
Empatía:
comprender y compartir los sentimientos de los demás puede crear conexiones
sólidas. La empatía nos permite relacionarnos con las personas a un nivel más
profundo, fomentando la comprensión y la compasión.
Generosidad:
compartir tiempo, recursos o conocimientos con otros demuestra generosidad.
Puede ser tan simple como ofrecer un oído atento o brindar asistencia a alguien
que la necesite.
Positividad:
Mantener una actitud y una perspectiva positivas puede ser contagioso. La
positividad puede animar a quienes nos rodean e inspirar una atmósfera más
optimista y esperanzadora.
Ánimo:
Ofrecer palabras de aliento y apoyo puede motivar y empoderar a otros. Ayuda a
las personas a creer en sus capacidades y perseguir sus objetivos.
Resiliencia:
afrontar los desafíos con resiliencia y perseverancia puede resultar
inspirador. Compartir historias de superación de la adversidad puede ofrecer
esperanza y aliento a otras personas que enfrentan luchas similares.
Creatividad:
Compartir ideas y soluciones creativas puede generar innovación e inspirar a
quienes nos rodean. La creatividad aporta una nueva perspectiva y puede
contribuir a la resolución de problemas.
Gratitud:
expresar gratitud y aprecio por los demás fomenta un ambiente positivo.
Reconocer las contribuciones de los demás fomenta un sentido de valor e
importancia.
Honestidad:
La comunicación transparente y honesta genera confianza. Compartir pensamientos
y sentimientos abiertamente promueve la autenticidad y fortalece las
relaciones.
Perdón:
Dejar de lado los rencores y perdonar a los demás puede contribuir a un estado
emocional más saludable. También da un ejemplo de comprensión y compasión.
Todos podemos reconocer y
apreciar las cualidades y fortalezas únicas que hay dentro de nosotros y estar
dispuestos a compartirlas con los demás. El acto de compartir nuestros atributos personales positivos no sólo beneficia a
quienes nos rodean sino que también contribuye a construir una comunidad más
armoniosa y compasiva.
Al aprovechar, utilizar y
compartir los dones únicos de cada uno de nosotros, tenemos el poder de
construir una sociedad marcada por la empatía, la innovación y la
interconexión. Aceptar la empatía y la bondad como dones compartidos puede
allanar el camino para una comunidad inclusiva y solidaria, donde se celebre la
diversidad y todos tengan un sentido de pertenencia. Todos podemos colaborar
sobre una base de creatividad e innovación que fomente una sociedad que se
adapte de una mejor manera y sea más próspera. Y junto con la resiliencia y generosidad,
podemos crear un entorno de apoyo que permita a las personas superar obstáculos
y alcanzar su máximo potencial. En esencia, saber aprovechar esos regalos que
tenemos es aprovechar los dones que poseemos, lo que nos dará la oportunidad de
construir una sociedad que priorice el bienestar de sus miembros, adopte
valores compartidos y se esfuerce continuamente por mejorar.
Que durante estas Navidades desenvolvamos
los verdaderos regalos que llevamos dentro: bondad, empatía y generosidad; que descubramos
nuestros dones personales, los pongamos en uso; y que al compartir estas
cualidades, construyamos un mundo más brillante y conectado. En el espíritu de
la temporada, abracemos nuestros dones únicos, animémonos unos a otros y
creemos colectivamente alegría y cambios positivos.
Un año es el tiempo necesario para que la Tierra dé una
vuelta alrededor del Sol. El período es de aproximadamente 365 1/4 días solares
requerido para una revolución de la Tierra alrededor del Sol. Este número
fraccionario hace necesaria la intercalación periódica de días en cualquier
calendario que quiera mantenerse al día con las estaciones.
El calendario gregoriano, o calendario moderno, presenta su
año calendario como un año común de 365 días o un año bisiesto de 366 días, al
igual que los calendarios julianos. El calendario gregoriano fue introducido en
octubre de 1582 por el Papa Gregorio XIII como una modificación menor del
calendario juliano, reduciendo el año promedio de 365,25 días a 365,2425 días y
ajustándolo a la deriva en el año "tropical" o "solar" que
la inexactitud había causado durante los siglos intermedios.
Los calendarios son importantes pues nos permiten realizar
un seguimiento a los eventos, reuniones y plazos importantes que tenemos en una
semana, mes o año. Un calendario sirve como un eje centralizado para almacenar
y recuperar información sobre próximos eventos, cumpleaños, aniversarios y
otras fechas importantes.
Y los calendarios también son algo divertido si queremos
aprender.
¿Cuántos calendarios se utilizan en el mundo?
Hay seis calendarios principales en uso actualmente. Estos
son los calendarios gregoriano, judío, islámico, indio, chino y juliano. Estos
calendarios replican ciclos astronómicos según reglas fijas.
¿Por qué se llama calendario?
La palabra se deriva del latín calendarium, que significa
"registro de intereses" o "libro de cuentas", y en sí mismo
una derivación de calendae (o kalendae), el primer día del mes en el calendario
republicano romano, el día en el que se celebran los futuros días de mercado.
¿Por qué siete días a la semana?
El registro más antiguo de una semana de siete días se
remonta al año 600 a. C. en la antigua Babilonia, donde se celebraba un día
santo cada siete días comenzando con la luna nueva. Este período de días
corresponde a las fases principales de la luna y cada cuarto cae aproximadamente
con siete días de diferencia, o cada 7,3825 días.
Origen de los nombres de los días
Los griegos nombraban los días de la semana en honor al sol,
la luna y los cinco planetas conocidos en aquella época que correspondían a los
dioses Ares, Hermes, Zeus, Afrodita y Cronos. Más tarde, los romanos
sustituyeron sus dioses equivalentes de modo que para ellos los días de la
semana se convirtieron en Dies Solis, Dies Lunae, Marte, Mercurio, Júpiter,
Venus y Saturno. El primer emperador romano cristiano, Constantino, oficializó
la semana de siete días en el año 321 d.C.
Hoy en día, son principalmente los dioses germánicos y
nórdicos los que viven en los nombres de los días de la semana, incluidos el
martes (Tiw), el miércoles (Woden), el jueves (Thor) y el viernes (Freia).
¿Cómo obtuvieron sus nombres los 12 meses?
Los 12 meses del año reciben su nombre de la antigua Roma.
Cada nombre se basaba en algún aspecto de la cultura romana, ya fueran sus
costumbres, figuras políticas, mitología o el uso de frases en latín.
Enero: Janus –
el dios de los nuevos comienzos
Jano es la representación perfecta del primer mes de un
nuevo año. Tenía dos caras, una que miraba al pasado y otra al futuro. Jano
también era visto como el dios de las puertas, lo que representa la búsqueda de
nuevas oportunidades y la aceptación del cambio.
Dato curioso: la mitad de los adultos en gran parte del mundo hacen
propósitos de Año Nuevo cada enero, aunque no todos los cumplen como ya
sabemos.
Febrero: Februalia,
un festival anual que promovía la salud y la fertilidad.
La februalia duraba todo el mes en Roma y se celebraba como
una forma de ahuyentar a los malos espíritus. Los ricos faltaban al trabajo y
pasaban todo el mes orando y meditando.
Dato curioso: Febrero solía ser el último mes del año. Enero y
febrero fueron en realidad los últimos meses agregados al calendario
gregoriano. Antes, el calendario romano sólo reconocía 10 meses. Sin embargo,
el período invernal se midió en estos dos meses, lo que convirtió a febrero en
el último mes del calendario, y que tiene el número más corto de días en un
mes.
Marzo: Marte –
el dios de la guerra
El invierno interrumpió la guerra en Roma y las batallas no
se reanudarían hasta que el clima fuera más tolerable. Esto explica por qué
marzo lleva el nombre de Marte, el dios de la guerra.
Datos curiosos: Estadísticamente marzo es el mes menos productivo del
año. El teléfono se patentó el 7 de marzo de 1876 por Alexander Graham Bell,
quien hizo la primera llamada telefónica sólo tres días después. El Monopoly se
inventó el 7 de marzo de 1933 y marcó la invención del juego de mesa favorito
de toda familia. Las Girl Scouts fueron fundadas por Juliette Gordon Low el 12
de marzo de 1912. Y, la Coca-Cola fue inventada por John Pemberton en marzo de
1886. Inicialmente estaba destinada a ser un medicamento patentado, pero se
convirtió en el gigante de los refrescos que es hoy.
Abril: Queda poco claro
de donde vino este nombre.
Algunos historiadores creen que proviene de Afrodita, la diosa del amor y la belleza. Otros
piensan que proviene de la palabra latina aperio,
que significa "abrir (brote)". Si bien no hay seguridad de cómo
obtuvo su nombre abril, se considera un mes de belleza y crecimiento. Si los
romanos estuvieran en medio de una guerra, incluso plantarían árboles de
bálsamo y ébano durante este mes para simbolizar las victorias en las batallas.
Dato curioso: en gran parte del mundo, abril significa que la
primavera apenas comienza. Los días se hacen más largos y calurosos. En abril
tienden a caer generosas cantidades de lluvia, lo que marca el comienzo del
nuevo crecimiento de la primavera. Y, por supuesto, todos conocemos el pareado
que rima con temas mensuales más famoso: Las lluvias de abril traen flores de
mayo (April showers bring May flowers).
Mayo: Maia – la
diosa de la fertilidad y el crecimiento.
En la antigua Roma, Maia supervisaba el crecimiento de las
plantas. La horticultura era una parte importante de la vida en su sociedad y
utilizaban plantas y flores para alimentos, bebidas, medicinas, cosméticos,
aromaterapia e incluso culto religioso.
Dato curioso: la festividad moderna se celebró por primera vez en
1907, cuando Anna Jarvis celebró el primer servicio de adoración del Día de la
Madre en la Iglesia Episcopal Metodista Andrews en Grafton, Virginia
Occidental.
Junio: Juno –
la diosa del amor y el matrimonio
El pleno verano era importante en la antigua Roma, ya que era
una época en la que las familias poderosas concertaban matrimonios. Junio era
un mes muy popular para estas bodas, por eso recibió el nombre de la diosa del
amor y el matrimonio.
Dato curioso: en el año 2022 se gastaron casi 23 billones de
dólares en el Día del Padre alrededor del mundo, que se celebra generalmente el
tercer domingo del mes.
Julio: mes de nacimiento
de Julio César, general romano famoso por su asesinato en el 44 a.C.
Tenía sentido que Julio César estuviera representado en algún lugar del
calendario romano. Después de todo, se le atribuye la creación del sistema
juliano para decir la hora en Roma.
Dato curioso: se estima que cada año se comen 150 millones de hot
dogs el 4 de julio en los Estados Unidos.
Agosto: Augusto César
– emperador romano que era sobrino nieto de Julio César
Para no ser menos que su tío abuelo, el nombre de Augustus
también inspiró un mes del año. Era un líder respetado en Roma al igual que
Julio César e incluso pudo restaurar la ciudad a su antigua gloria después de
la guerra.
Dato curioso: En el hemisferio norte, agosto es lo que llamamos los
días de perros calientes o hot dogs del verano. El clima es gloriosamente
cálido, los jardines están repletos de vegetales listos para cosechar y los
parques y playas están llenos de gente disfrutando de las últimas semanas de
las vacaciones de verano. Agosto es un mes maravilloso, ya que es un momento
para relajarse y recargar energías para el próximo año escolar y la inminente
temporada de otoño.
Septiembre: Septem
– palabra latina para “siete”
¿Por qué lleva el nombre de la palabra latina que significa
"siete"? Esto puede explicarse por el hecho de que septiembre era el
séptimo mes del calendario romano original. El nombre simplemente se quedó.
Dato curioso: septiembre es el mes de cumpleaños más común en
Estados Unidos y es el único mes que tiene en su nombre el mismo número de
letras que el número del mes (9).
Octubre: Octo –
palabra latina para “ocho”
El calendario romano original sólo tenía 10 meses. Octubre
era el octavo mes del año en ese momento y, por alguna razón, el nombre no
cambió cuando Roma cambió al calendario juliano.
Dato curioso: en octubre se celebran Halloween, los viajes de
Cristóbal Colón y, por supuesto, el Oktoberfest. Además veremos desde los
cambiantes colores del otoño hasta las decenas de recetas con las calabazas.
Noviembre: Novem
– palabra latina para “nueve”.
Aunque noviembre es el undécimo mes, era el noveno mes en el
calendario romano original. Cuando Roma pasó al calendario gregoriano, nadie se
molestó en cambiar los nombres. ¡Ahora todos los números están mezclados en el
calendario moderno que usamos hoy!
Dato curioso: En Finlandia, la palabra noviembre es Marraskuu, que
significa mes de los muertos; la razón es porque todos los árboles pierden sus
hojas o mueren en el mes de noviembre. A menudo se hace referencia a noviembre como
un mes de transición; en el hemisferio sur la primavera da paso al verano y en
el hemisferio norte se acerca el invierno.
Diciembre: Decem
– palabra latina para “diez”.
Diciembre era el décimo mes del calendario romano. La
historia y la tradición eran importantes en Roma, lo que podría explicar por
qué quisieron conservar algunos de los nombres de su calendario original.
Dato curioso: Es el momento de celebrar las fiestas como Hanukkah,
Navidad y Kwanza (en África). A medida que el año llega a su fin, nos
encontramos en compañía de las personas que más amamos, disfrutamos de nuestras
tradiciones navideñas, pasamos tiempo de calidad con nuestras familias (nos
guste o no) y reflexionamos sobre otro año vivido.
Hoy celebramos el amor, lo que hacemos, lo que anhelamos, lo que deseamos.
Hoy celebro las sonrisas y los abrazos;
Hoy celebramos lo que tenemos y las Metas que queremos alcanzar.
Hoy celebro a mis padres y el ser su hijo; Y también celebro el ser padre con dos hijos maravillosos.
Hoy celebro a mi esposa y la maravillosa vida juntos que hemos tenido.
Hoy celebro la familia -por más lejos que nos encontremos- y también celebro la amistad, a los nuevos y a los de toda la vida, a los que vienen y se van, y a los que nos acompañan por el largo camino .
Y hoy celebro los sueños, las esperanzas, las ideas, a los que nos atrevemos a hacer cosas diferentes. Celebro las aventuras y a los que descubren, a los que creamos y a los que todavía sorprendemos con lo que hacemos todos los días.
Por eso hoy en mi cumpleaños así como todos los días, hoy celebro la vida y los invito a celebrar la suyas de la mejor manera posible.
El TED CIRCLES del mes de enero versó sobre el Aprendizaje
Intergeneracional. Tres conversaciones sobre el tema nos permiten ampliar
lo que sabemos de esta interesante realidad, sobre la que pocas veces nos
detenemos a pensar.
Por primera vez este mes tuve tres
reuniones diferentes, es decir, tres TED Circles con personas diversas, de
diferentes backgrounds, carreras, experiencias o zonas geográficas. En nuestros
círculos vimos la extraordinaria TED Talk de Hindou Oumarou Ib rahim,
llamada Indigenous knowledge meets science to solve climate change (Hindou's TED Talk). Y si
hay una cosa en común es que en todos hablamos de los valores, y en especial,
de los valores que han sido pasados de generación en generación.
Entre los conceptos que surgieron
tenemos la observación de lo que hacen nuestros padres y abuelos (algo que
hemos hecho poco), aprender de sus experiencias -que en muchos casos las nuevas
generaciones no quieren aprender-, y en especial, tratar de recordar todo lo
bueno que nos dejaron en su camino. Otro tema que se trató se relaciona con la información
que es traspasada de abuelos a padres y a hijos. Y en este punto conversamos en
especial sobre las tradiciones de cada uno de nosotros y de las diferentes zonas
de nuestro país. Es el hacer algo de cierta manera, o el gusto por la música
clásica, una buena comida, una buena conversación o comportarse de manera educada
son valores, ideas o conceptos que nos enseñaron nuestros padres y abuelos. Y
debemos trabajar en nuestro circulo interno, nuestro circulo familiar.
El punto de vista de Hindou Oumarou Ibrahim nos hace
pensar mucho: el proceso de la historia familiar, nuestros antepasados, el
legado que le dejaremos a nuestros hijos y nietos. La gente del campo sabe mas sobre
el planeta y la naturaleza que la gente de la ciudad; y eso se está perdiendo.
Nos queda claro que la mujer es alguien que siempre debe caminar junto al
hombre, ya que tiene cualidades diferentes, busca soluciones distintas y ve
otros caminos para llegar a la meta. Hombres y mujeres juntos crean todo mejor
en un mundo donde el arte, la ciencia y la naturaleza también se debe combinar.
Hablando de la información, se mencionó que a la misma hay
que agregarle el factor humano. Un tema crucial es que la información de la
familia no se traspasa pues no queda registrada, no hay quien la escriba o que
se dedique a recolectar todo lo que puede ayudar a las futuras generaciones.
Hay que recordar e inclusive dar un estilo de clases en grupo para perpetuar la
historia de la familia para recordar nuestra identidad familiar.
Un punto interesante en uno d ellos TED Circles fue el hecho
de que los tomadores de decisiones deben cambiar, deben unir géneros, deben
unir generaciones. Todo lo relacionado con el conocimiento, el aprendizaje y la
tecnología deben ir de la mano para que puedan ser efectivos.
La ultima parte de las sesiones se las dedicamos a pensar en
lo que podemos nosotros aprender de pasadas o futuras generaciones y allí quizá
fue la parte mas compleja de las reuniones. La conversación fluyó entre el
respeto a lo que hacemos y hacen los demás, a encontrar ideas para mejorar la
cultura, a darle un buen y adecuado uso a los recursos para las generaciones
futuras y, sobre todo, hablamos de la consciencia. La generosidad y el recordar
los vínculos también son elementos importantes que podemos aprender de nuestros
antepasados y darnos cuenta de que debemos actuar y profundizar en los temas
que nos importan. Y debemos ser conscientes y empáticos sobre todo en lo que
nos afecta, para así poder ser ejemplo para generaciones futuras.
Y al final de nuestras conversaciones, por esas
causalidades, volvió a surgir el tema de los valores, su importancia, su legado
y sobre todo que al darnos cuenta de que la vida es una evolución constante,
los valores son aquellas pequeñas cosas que nos permiten entender ese fluir de
la vida y el poder llegar a ser un buen ciudadano.
Iniciando el 2021, dejamos atrás uno de los años más
complejos de la historia reciente, y para nosotros los venezolanos eso es mucho
decir. Ya hoy nos damos cuenta de que, durante el 2020, el mundo atravesó por
un importante punto de inflexión, uno que será estudiado con demasiado interés
durante los próximos años.
Es casi repetitivo decir que el 2020 fue un año de cambios,
de transformaciones, de preocupaciones. Un año en el que cambiamos todo lo que
dábamos por sentado, como la posibilidad de salir a pasear, a cenar, o ir a una
librería; un año en el que también cambiaron nuestros hábitos -y de qué manera.
Pero también fue un año muy difícil para las empresas y las economías, para no
entrar en los detalles de cómo esta pandemia modificó muchos de los aspectos
básicos de los países y de las sociedades. Un año además en el que vimos que no
todas las industrias, empresas o personas lo vivieron ni con la misma rapidez,
ni con la misma intensidad, ni quizá reaccionaron con la claridad o la
velocidad que posiblemente se necesitaba en el momento. Algunos (personas,
empresas) tuvieron miedo y decidieron esperar antes de actuar; otros decidieron
actuar casi de inmediato tratando de ver lo que podrían hacer; mientras que
otros, sobre todo empresas ya más planificadas, comenzaban a implementar nuevas
estrategias, incluyendo mercadeo y ventas, o las tecnológicas y digitales que
les permitieron innovar más rápidamente. Pero independientemente de cual fuere
el caso -y aquí cada uno debemos evaluarnos-, a todos nos tocó detenernos, así
fuese un instante, para comprender lo que comenzaba a pasar desde el mes de
enero y con más fuerza en el mes de marzo a nivel mundial, con un virus que, al
convertirse en pandemia, paralizó al mundo tal y como lo conocíamos.
No podemos negar que el mundo, fue y está siendo remodelado
por el COVID-19 y otros eventos (geopolíticos o geoeconómicos) y que ya lo que
conocíamos no será lo mismo, pues todo ha cambiado. Hoy hay un distanciamiento
social auto impuesto, aunque todavía vemos a personas que pareciera que no se
han dado cuenta de la grave situación. Como dijera el escritor británico Aldous
Huxley: “Que los hombres no aprendan mucho de las lecciones de la historia
es la más importante de todas las lecciones de la historia.”
Ya es normal el uso de las mascarillas o el dejar los zapatos
en la puerta de la casa. Ya se hizo costumbre el delivery y el pick-up aún en
los países donde no existía esta práctica. Las personas consumen menos, pero
compran para más tiempo para evitar el contacto. Las empresas han adaptado los
tamaños de sus productos para hacerlos atractivos para el mercado. Todo lo
online, desde las videoconferencias hasta el streaming, ha transformado la
manera como nos comunicamos y como nos distraemos. En otras palabras, el
impacto que el COVID-19 ha tenido en nuestro quehacer diario, en las empresas y
hasta en la sociedad es uno que ha traído grandes transformaciones y que estará
con nosotros por muchos años.
Los grandes retos de la humanidad han sido resueltos por
grandes hombres y mujeres que generaron ideas para el cambio, que generaron
tendencias, que modificaron el rumbo de la historia. Hoy estamos ante un nuevo capítulo
de la historia, uno que será escrito por personas desconocidas pero que marcarán
el camino a seguir para un mejor futuro.
Por supuesto al iniciar un nuevo año, todo está por hacer,
todo está por crearse y por escribirse. Parte de este año estará relacionado
con el COVID-19, pero el resto dependerá de cada uno de nosotros, de nuestra
actitud, de nuestra motivación, de lo que decidamos hacer y el cómo resolvamos
actuar. De allí vendrán esos cambios transformacionales que podrán convertir el
2021 en un gran año o por lo menos en un buen año. Solo depende de
nosotros.
Luis Vicente García G.
(*) Articulo originalmente publicado en el Diario El Nacional de Caracas, Venezuela.
Les comparto en este bello día antes de la Navidad, la Obertura Candide, de Leonard Bernstein, interpretada por la Orquesta Sinfonica Gran Mariscal de Ayacucho (@AyacuchoSonando - @sinfonicayacucho) y dirigida por la maestra Elisa Vegas @elisavegas grabado para el Concierto de Gala "70 Aniversario de Venamcham" VenAmCham Venezuela. Gracias a Crack Estudio por apoyarnos en esta gran celebración.
Obertura Candide, de Leonard Bernstein. Interpretada por Orquesta Gran Mariscal de Ayacucho en el Concierto "Gala 70 Aniversario de Venamcham", realizado el 26 de noviembre de 2020.
Texto publicado por la Sinfónica Ayacucho.
La duración en el tiempo es una muestra de resiliencia. Es una insignia de la perseverancia y esfuerzo. Un testamento a la misión que nos impulsa a cada uno.
Bajo el lema “Empresa, Sociedad y País” el pasado jueves se celebraron los 70 años de Venamcham en un Concierto de Gala que contó con las sentidas y maravillosas palabras de admirados miembros de la cámara junto a la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho dirigida por la maestra @elisa.vegas y el motor de liderazgo de Luis Vicente García @LVGarciaG, Gerente General de Venamcham, y su de equipo.
Un evento inimaginable que contó con el espíritu y la música de la @sinfonicayacucho, la pasión por comunicar y el poder del storytelling de @crackestudio, y la valiosa contribución de cada uno de los ponentes.
Queremos regalarles la *Obertura Candide* del compositor Leonard Bernstein, como una muestra del resultado de mucha perseverancia y colaboración. Producido por @crackestudio, esta pieza marca el reencuentro de los músicos después de meses sonando desde casa, procurando la salud y seguridad de todos. Una colaboración entre Crack y la Orquesta que sigue creciendo y evolucionado porque las historias también son música.
Hoy, Venamcham sigue trabajando por la comunidad de empresarios.
Crack sigue encontrando significado y propósito en contar historias.
Y la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho nos inspira a seguir sonando todos juntos.
Créditos:
Dirección Musical: Elisa vegas @elisa.vegas @sinfonicayacucho
Dirección: Nacho Palacios @nachopalacios
Producción: Alex Kment @alexkment
Edición: Luis Roberto Acosta @ruislo
Audio: Aarón Cabrera @aaron_trb
Heyzer Cabrera @heyzer_drums
Jose Miguel Palacios @josempalacios.
El responde con la velocidad con que es de suponer que se mueven sus pensamientos. Siempre pareciera sonreír y transmitir comprensión y compromiso real con lo que dice a través de una voz suave, nada estridente, que genera confianza. Su nombre es Luis Vicente García y además de ser el gerente general de Venamcham es un verdadero influencer, entendiéndose como tal, no aquellos que acumulan seguidores sin objetivos claros, a veces pagados y sin puntos en común. El “hombre de influencia” es aquel como Luis Vicente que participa de una gran cantidad de actividades desde donde aporta, que tiene un publico objetivo con intereses comunes y que comparte experiencia y conocimiento. Comienzo por preguntarle si él se ubicaría en el concepto de multitasking y responde sin titubeos.
_ El multitasking no es recomendado, yo decía que solo las madres que acaban de dar a luz pueden hacer varias cosas a la vez y les es aceptado. En la gerencia siempre se ha dicho que el multitasking genera algunos efectos negativos. En primer lugar te sacan de foco y cuando vuelves debes luchar por recuperarlo. Nos quita tiempo y hace que nuestra mente divague. Durante esta cuarentena todos nos hemos vuelto multitasking, hemos aprendido a estar horas detrás de la pantalla, nos hemos tenido que adaptar a una realidad, estar en la casa y al mismo tiempo trabajar.
_ Es la asunción de una nueva forma de vida.
_Si. Yo no hablo de una nueva normalidad porque nadie sabe lo que es eso. La normalidad es lo que vives en el momento. Ahora es el teletrabajo, adaptarnos a plataformas que existían hace años, mi primera conversación por Zoom creo que la hice en el 2014, hoy celebramos cumpleaños, hemos ido a misa, hemos tenido fiestas, hemos ido a seminarios gigantescos, y eso va a vivir con nosotros. Si es cierto que estamos en la IV Revolución Industrial y escuchamos todos esos términos como Inteligencia Artificial, la Robótica, las maquinas que aprenden, hay que aceptar que de esa forma tendremos que vivir. Viviremos con el multitasking que nos hemos vuelto para poder atender tal cantidad de cosas.
_ Este es un tema muy interesante para escuchar de personas como tu, que lideran nuevas tendencias de aprendizaje.
_ Yo partiría del punto que se refiere al coeficiente intelectual que era de lo único de lo que se nos hablaba, hoy se parte de ocho tipos de inteligencia, el que es más hábil para los números, o el mas hábil para las palabras, o para el deporte. Después de esto vino aquel concepto en el que se habla que no es solo conocimiento, sino las emociones y de allí sale lo de inteligencia emocional para definir mi desempeño, entonces, también tengo que asumir que hay múltiples maneras de aprender: haciendo, viendo, escuchando, está el aprendizaje kinestésico, y hoy nos damos cuenta que hay personas que en medio de esta situación han sido capaces de tomar cursos y aprovechar el tiempo para estudiar, mejorar y fortalecer áreas. En la gerencia te dicen que todo se puede aprender, manejo de recursos humanos, mercadeo, ventas, pero a eso hay que añadir un tercer elemento que es la actitud.
_ ¿Cómo defines la actitud?
_ La actitud es la que te permite decidir que es lo que vas a hacer.
_ ¿Qué llamas actitud positiva?
_ Es una predisposición para algo, lo cual significa que cualquier cosa que yo haga debo ir hacia ella con la mayor predisposición positiva posible. Es una decisión interna porque el enfoque hacia lo positivo o lo negativo lo decido yo, en mi caso mi decisión siempre es hacia lo positivo porque al final del día es una manera de ser.
MIRANDO ALREDEDOR
La posibilidad de conversar con un hombre que además de economista es invitado con frecuencia a dar charlas y conferencias y quien además trabaja como asesor, nos brinda la oportunidad de indagar sobre su posición frente al concepto de Coach, figura que también representa y le expongo:
_ Todos estos cambios acelerados nos han permitido ver aparecer por todas partes la figura de los coach y ante eso te hago esta pregunta porque tu eres un hombre con más de 30 años de experiencia, ¿Cómo es que ahora hay tanta gente que te dice yo soy coach? Yo me quedo expectante y me pregunto: ¿es que la experiencia no es un elemento clave?
_ Yo creo que tu tienes razón porque hay gente que repite palabras de moda y no saben que son. El proceso de hacer coaching es un proceso de transformación en el cual vamos juntos. Un proceso de largo plazo, donde se definen las expectativas y el coach debe conocer muy bien al otro para lograr esa transformación necesaria. No siempre se logra porque hay muchos factores que influyen. El coach debe ser una persona preparada, certificada, y haber tenido una experiencia que te permita dar opiniones con responsabilidad y con seguridad. Solo después de cierta edad es que tu vas a tener la experticia, el conocimiento, la vivencia que te va a permitir entender a la persona con la que vas a estar trabajando. Eso aplica para diversas áreas porque al final esto se trata de ayudar a cambiar al otro.
_ Es que el término no es nuevo…
– Esto del coach comenzó hace quinientos años, se le fue dando forma y la primera vez que se utilizó el término fue en el Siglo XIX en una universidad inglesa aplicada a lo deportivo, pero ya se utilizaba en aquellos carruajes que te transportaban de un lugar a otro. Hoy es un proceso que significa que si tu estas aquí y quieres llegar allá, tu coach te va a ayudar a llegar con la orientación para lo que hay que hacer. Hoy hay un coach para cada área, voz, actuación, gerenciales, deportivos, por mencionar algunos. El coach es un observador quien a través de sus observaciones va a hacer pequeñas correcciones.
_ ¿Crees que en estos procesos hay características claves para alcanzar el éxito?
_ En estos procesos no puedes cambiar muchas cosas a la vez. Además confluye el tiempo, porque el cambio o implementación de un nuevo hábito va a depender del tiempo que te tome. Cuando quieres hacer cambios importantes hay que hacerlo gradualmente. Los pequeños cambios son la única forma de hacer cambios en múltiples áreas.
EL TIEMPO PARA MAÑANA ES AHORA
En la medida en que hablamos mi entrevistado sostiene su entusiasmo, mi mente se mueve a gran velocidad, trato de rescatar un orden en medio de los múltiples temas que van saliendo al paso de la conversación. Enfrento mis ansias de indagar que le puede jugar una mala pasada al reloj. Me aferro al tema del tiempo. Mi entrevistado se recrea en sus respuestas, por eso le insisto:
_ De tu respuesta rescato algo clave, que los procesos de los cuales hablas son procesos a largo plazo. En nuestro caso, los venezolanos somos cortoplacistas y por eso es que nos va tan mal en algunos temas como el político, porque no trabajamos viendo a largo plazo la relación con las comunidades, sino que son esporádicas y espasmódicas…
_ Tal cual, porque yo diría que uno de los grandes errores del ser humano es el no ser paciente. Y el todo para ya, no funciona. Eso es como que a un niño de ocho años le preguntes que va a estudiar en la universidad, habrá dos o tres que te responderán y será lo que hagan, pero la mayoría no sabe lo que es la universidad, necesitará de su tiempo. Cuando hablas de largo plazo significa que hay que comprender y hay que dar el tiempo para asentar. Además hay una infinidad de variables externas e internas que tienen que ser tomadas en cuenta.
_ Un tema que ha variado cuando hablamos de la relación con el tiempo es el de la planificación estratégica, lo cual te impone una nueva dinámica, en un mundo y un país tan cambiantes.
_ Si, pero tenemos que seguir haciendo planificación estratégica y financiera, lo que ha variado es que antes tu hablabas de cinco años y había que adaptarse, pero en Venezuela todo eso varió porque no había materia prima, no hay flujo de caja y otras variables que nos han forzado a cambiar. Si tu le preguntas a alguien a comienzo del año qué va a hacer te encuentras con gente que te dice que nada, pero si le apuntas que mínimo va a cumplir años entonces te empieza a hacer un listado. Cierto que las empresas han tenido que reducir sus líneas de producción, cambiar productos y servicios, ha cambiado la dinámica, pero se necesita saber que se va a hacer. Para mi hay tres recursos en estos procesos que son cruciales: el tiempo, tipo de trabajo y el capital. Mínimo tengo que planificar que voy a hacer con esos tres recursos. El mercado está allí y yo todavía tengo que ser competitivo, tengo que existir, hacer recordatorio de marca y tengo que ver o redefinir mi visión y misión adaptada a estos tiempos en el que hay que definir hacia dónde vas y asumir que sin metas no puedes trabajar
_ Cuando hablas de recursos básicos siempre está presente el tema el capital, llegado a este punto en el que además tengo enfrente a un economista, yo quiero preguntar ¿cómo ves el tema de nuestra economía dolarizada, manejando parámetros que no tienen que ver con la realidad.
_ Estamos en una economía que no tiene referencias de lo que cuesta un dólar que representa mucho dinero. Aquí viene alguien y te dice que por su servicio de tres minutos le vas a pagar veinte dólares, lo que hay es una disociación. Alguien tiene que educar a la población, no puedes pagar lo que en Estados Unidos te cuesta tres almuerzos porque alguien venga a ver qué le pasó a la nevera, pero para eso tenemos que tener políticas económicas adecuadas para lograr una estabilización, para ello necesitas de políticas, fiscales, cambiarias, monetarias, tazas de interés para que la economía tenga estabilidad. Es indispensable que podamos regresar a utilizar las empresas para lo que fueron hechas y que uno como cliente pueda decidir que tipo de producto o servicio pueda adquirir.
_ Estos tiempos de cambios, imponen grandes retos, ¿qué ha sido lo más difícil en tu responsabilidad frente a la gerencia de Venamcham?
_ Lo más difícil ha sido llevar adelante la misión de la Cámara que es propiciar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Venezuela, pero entonces estamos trabajando fuertemente en el fomento de la responsabilidad social y nos hemos orientado en tratar de apoyar a la empresa privada de múltiples maneras: formación, educación, preparación, temas de gerencia, nos hemos especializado en foros, talleres, para ayudar al gerente a mejorar.
_ ¿En relación a la responsabilidad social hacia dónde va el enfoque después de que muchas empresas confundían en el país, la responsabilidad social con el dar un dinero, quizá para la reparación de un techo, y ya?
_ Estamos haciendo un libro con seis historiadores maravillosos, un libro donde uno de los capítulos tiene que ver con la responsabilidad social, pero además la Alianza Social de Venamcham está cumpliendo veinte años y sobre ello hemos investigado mucho y si bien algunas empresas hacían lo que mencionabas, es importante destacar que a quienes lo hicimos nos permitió crear un sentido de responsabilidad, al pintar paredes y recuperar techos, ello nos permitió llegar a donde estamos ahora y desde donde estamos apoyando. Cuando te remontas a los años cuarenta o a los cincuenta, Venezuela ha sido pionera en responsabilidad social. Ejemplo de ellos son el Grupo Mendoza, el grupo Vollmer, Polar, el Dividendo Voluntario para la comunidad, Fe y Alegría, hoy se hace mucho, las empresas así lo han entendido y lo han entendido los trabajadores que en determinadas circunstancias de amenazas han defendido las fabricas donde han trabajado tanto ellos, como sus abuelos y sus padres.
EL HOMBRE FRENTE A SI MISMO
La velocidad de respuesta de Luis Vicente García te hace estar alerta, lo interrumpo a veces. Necesito conducirlo hacia el espejo que me gusta sacar de un momento a otro para que mi entrevistado se vea en él. Lo conduzco hacia uno de sus lados más creativos.
_ Eres autor y co-autor de numerosos libros, ¿Cuáles son los temas que más te interesa abordar como autor?
_ Ahí si me lo pones difícil porque uno debe tener amplitud de mente para abordar tantos temas como hay. El que sea autor de varios libros es solo la punta del iceberg, porque por ejemplo, en mi primer libro tardé siete años. Comienzas con una idea que se transforma en otra cosa, después por alguna razón le metí estadística y entonces tienes que actualizar. Yo creo que lo importante en estos procesos es no abandonar. El primer libro fue “Motivando al futuro franquiciado”. Dos años más tarde publiqué en Amazon “101 respuestas sobre las franquicias”. Después participé en un libro donde participaron 30 autores, he participado en libros distintos donde me han invitado a escribir. Sobre liderazgo, personalidad y tantos otros temas.
_ ¿Estás escribiendo en este momento?
_ En este momento estoy escribiendo un libro sobre frases y escribo en un blog que tengo en el que publico artículos que tienen más de cuatrocientas mil visitas. El blog se llama Motivando el futuro.
_ ¿Cómo enfrentas desde lo personal, tu relación con la gerencia?
_ Siempre alegre y sonreído, porque la motivación es ser feliz todos los días y si tu eres feliz los que están a tu alrededor también los son, porque cuando uno está bien con uno, todo fluye. Yo manejo personal que abarca cinco generaciones. Mi asistente tiene ochenta y dos años. Los millennials, los zeta y ahora los alpha van a ser todos diferentes y cada uno inserta algo porque los jóvenes introducen los cambios. Tienes que aprender a vivir con eso y a relacionarte. Además lo que sucede es que nunca habían coexistido tantas generaciones distintas, porque no habían las condiciones, Hoy en una casa pueden convivir hasta seis generaciones juntas.
_ Esa búsqueda de la convivencia se produce en muchos ámbitos. En general somos una mezcla maravillosa que hace de nosotros lo que somos…
_ Yo soy un promedio, mi mamá de Cumaná y mi papá de Maracaibo, mi abuela materna era de Ciudad Bolívar y mi abuelo de Caripe. Mis abuelos paternos eran de Cabimas y Ciudad Ojeda, mi suegro era Merideño, yo nací en Caracas. Yo tengo un poquito de todo, con raíces quizá indígenas, españolas, italianas, portuguesas, y todo eso se une en la alegría, disposición, toma de decisiones, en nunca rendirte, que son las características que logran trasmitir lo que uno es.
_ Eres hijo de Mauricio García Araujo, un gran economista de nuestro país, fue presidente del Banco Central de Venezuela. Fue un hombre con un gran interés y con participación en el tema social y asesor de importantes empresas. ¿Qué te quedó de él además de haber elegido su misma profesión?
_ Me quedaron muchas cosas bellas, el amor por la familia y creo que todos lo sentimos igual, mis hermanos, sobrinos y sobrinos nietos. Me quedó la disciplina por el trabajo, nuestra generación aprendió a ser empleados, los de ahora son emprendedores, pero aprendimos la disciplina, el respeto, a nunca rendirte y sobre todo a tratar de hacer lo mejor. Mi papá siempre nos decía, no importa lo que vayas a hacer siempre sé el mejor. Dar lo mejor de mi, el ayudar, contribuir, colaborar, es lo que te hace estar contento todos los días.
_ ¿Cuáles son tus puntos en común con María de Lourdes, Irene y Mauricio, tus hermanos?
_ Somos una familia diferente a la mayoría porque si bien hoy uno está viviendo lo que es la separación de la familia, nosotros tenemos un largo aprendizaje en este tema. Mi hermana María de Lourdes se casó con un panameño hace más de treinta años y se fue. Mi hermano se fue a estudiar a Estados Unidos y nunca regresó, mi otra hermana se casó con un maracucho y se fue a Maracaibo, pero hay algo que nos une. No importa el tiempo que hayamos pasado sin vernos, y al minuto es como que si nos vimos ayer. Estamos pendientes de todos, todo el tiempo. Con Mauricio mi hermano que es el menor tengo conversaciones largas y profundas con temas muy interesantes. Todos siempre estamos pensando en esa próxima oportunidad en que nos vamos a ver y disfrutamos de mi mamá que cumplió sus primeros ochenta y un años.
_ ¿Y tu entorno familiar cómo lleva la convivencia con un hombre que trabaja tanto?
_ Gracias a Dios comparten mi vida permitiéndome trabajar lo cual no es fácil. Mis hijos ya no están en Venezuela, se están preparando para como nos enseñó mi papá ser lo mejor de ellos mismos, ser siempre su mejor versión. Aquí estamos mi esposa, yo y mi suegra. Siempre toda la vida he trabajado mucho. A pesar de los ocho meses en la casa paso horas aquí en mi escritorio, en mi biblioteca, escribiendo, investigando, leyendo, preparando las cosas buenas que uno puede hacer, trabajando. A veces hace falta tiempo porque hay que trabajar bastante, esa es la única forma de surgir. Hoy tenemos que buscar además la agilidad para trasmitir lo que queremos, transmitir los valores que son muy importantes. Busco dar la mejor versión, la actualizada, la digital ahora, de lo que soy.
Gracias a Inés Muñóz de Pasión País por esta fabulosa entrevista. https://pasionpais.net/