Gratitud, liderazgo interior y una nueva forma de mirar la vida
Thanksgiving no es solo una tradición cultural ni una fecha en el calendario.
Es una invitación silenciosa a hacer una pausa… y recordar lo importante.
En un mundo que nos enseña a correr, competir y acumular,
esta celebración n os propone algo radicalmente distinto:
Detenernos. Agradecer. Volver a mirar.
Y quizás por eso, cada vez más, necesitamos un Thanksgiving moderno.
Uno que no dependa de mesas perfectas ni de rituales repetidos
sino de una conciencia más profunda.
Uno que no celebre solo la abundancia material,
sino la riqueza invisible que realmente sostiene nuestras vidas.
La gratitud no cambia el mundo… cambia a quien lo habita
No se trata de tener más.
Se trata de valorar mejor.
La gratitud no es una emoción ligera ni una frase bonita.
Es una fuerza transformadora que comienza dentro de nosotros.
Cuando agradeces, tu mirada cambia.
Y cuando cambia tu mirada… cambia tu mundo.
No porque afuera todo sea distinto,
sino porque tú ya no eres el mismo.
Agradecer es reconocer que incluso en los momentos difíciles, algo crece.
Algo se afina.
Algo se fortalece.
No es negar lo complejo.
Es entrenar la mirada para ver también lo que sí funciona,
lo que sí importa,
lo que sigue vivo.
Un Thanksgiving para nuestro tiempo
Hoy, un Thanksgiving moderno no celebra solo una gran cosecha antes del invierno,
como en su origen.
Celebra algo aún más poderoso:
Las personas que nos sostienen cuando no despertamos fuertes.
Las oportunidades que nos transforman cuando no sabíamos que las necesitábamos.
Los encuentros que sanan más de lo que imaginamos.
Las decisiones difíciles que nos revelaron quiénes somos en realidad.
Hoy agradecer es más que un gesto:
es un acto de conciencia.
Es comprender que nadie llega vacío a la vida de otro.
Que cada persona carga una historia que no vemos.
Que cada gesto amable tiene un costo invisible detrás.
Cuando agradecemos con empatía,
dejamos de ver solo resultados
y comenzamos a honrar procesos.
Y ahí… empieza el verdadero liderazgo.
MOTITUD®: Gratitud como liderazgo interior
Desde MOTITUD®, entendemos la gratitud como una forma elevada de liderazgo personal.
La motivación se renueva cuando agradeces,
porque recuerdas por qué comenzaste.
La actitud se suaviza cuando comprendes,
porque descubres que todos estamos haciendo lo mejor que podemos con las herramientas que tenemos.
Y el mindset madura cuando valoras,
porque entiendes que no todo llega para complacerte,
sino para desarrollarte.
Agradecer no es conformarse.
Es fortalecerse.
No es resignarse.
Es despertarse.
No es mirar atrás con nostalgia.
Es cargar el presente con intención.
La gratitud no te detiene.
Te centra.
No te debilita.
Te hace más humano…
y precisamente por eso, más fuerte.
Un pequeño ritual para hoy
Este Thanksgiving no necesitas hacer nada extraordinario.
Solo regálate este momento:
Anota tres cosas por las que hoy estás agradecido.
Tres personas que marcaron tu camino este año.
Tres aprendizajes que nacieron de lo difícil.
Hazlo sin prisa.
Hazlo con honestidad.
Eso también es liderazgo.
Un cierre desde el corazón
Un Thanksgiving moderno no se limita a un día.
Se extiende a una forma de vivir.
Agradecer no es una obligación moral.
Es una libertad interior.
Porque cuando agradeces,
tu alma respira distinto.
Tu mente se ordena.
Tu corazón se ablanda.
Y en ese espacio… comienzan a transformarse las cosas.
Esta es mi invitación para ti hoy:
Que agradezcas incluso aquello que aún no entiendes del todo.
Que valores incluso aquello que todavía estás construyendo.
Que honres incluso aquello que alguna vez dolió.
Porque la gratitud no cambia el mundo… cambia a quien lo habita.
Y cuando tú cambias…
todo a tu alrededor comienza a hacerlo.
La Juventud es, según la definición del DRAE, “Período de la vida humana
que precede inmediatamente a la madurez.” Y es cierto, todos somos jóvenes en algún
momento de nuestras vidas. Pero les pregunto, ¿la juventud es una cuestión de
edad o es más bien una actitud? Por supuesto es una cuestión de edad, pues
en la vida biológica hay unas edades en las que la Juventud es y puede ser la
etapa mas feliz de la vida de una persona. Pero, pasada esa etapa, llega otra,
que nos durará por la mayor parte de nuestras vidas, y esa es la etapa de la madurez.
Mucho hemos escrito en este Blog sobre estas etapas de la vida. Lo mas
importante es no dejarnos arrastrar por la rutina y para ello hay una serie de antídotos
como son la curiosidad, la creatividad, la apertura de nuestras
mentes, la lectura, los viajes, la búsqueda del
conocimiento y un sinfín de cosas que a lo largo de la vida vamos
descubriendo. Y parte de ello es precisamente la actitud que tengamos ante la
vida. Por eso hoy no solo celebro el día de la Juventud (que se celebra en
Venezuela todos los años el 12 de febrero), sino que celebro el Día de la
Juventud con Actitud.
No es que no se cumplan años pues mas bien espero que todos cumplamos
muchos, muchos años. La cuestión es que, si los vamos a cumplir, que sean años
con actitud. Y es que para mi la juventud es sinónimo de eso, de tener una
actitud positiva ante la vida; por lo tanto, la juventud es una cuestión de
actitud.
La actitud en algo intrínseco, que está en cada uno de nosotros y parte de
ser felices en la vida es siempre tener una correcta actitud. Lo vemos todos
los días en la gente que es feliz, sin importar el entorno, la gente que está alegre
a pesar de las circunstancias y, en especial, en esas personas que por una razón
o por otra nos alegran la vida y nos la hacen feliz. Esas son el tipo de
personas con quien debemos reunirnos y de quienes debemos rodearnos.
Debemos poder cambiar, modelar, y mejorar continuamente para ser más
felices. Por ello, como dice Paloma García Riera y Mijares en su artículo Mis
conversaciones con Adelina,“cómo nos tomamos las cosas depende,
exclusivamente, de cada uno de nosotros, no de los demás”.
No podemos cambiar la velocidad con la que transcurren los días, meses o
años, que al parecer van cada vez más rápido. No podemos detener el avance de
la ciencia ni de la tecnología; tampoco detener el paso del tiempo en nuestro
cuerpo, las arrugas en nuestra cara o el sentir de nuestro corazón. Pero si
podemos decidir cambiar nuestra actitud y tener esa actitud positiva de la
que tanto les he hablado, todos los días. Y, para ello, lo que sí podemos y
debemos hacer, es ver las cosas desde el punto de vista positivo, desde ese lado
en que todo suma y nos deja alguna bonita lección, algo nuevo que podemos
implementar o una buena experiencia que podemos compartir. Es, en otras palabras, vivir el presente que
hoy tenemos con una mejor actitud.
Tengo un amigo que dice que es un joven con canas en la barba; tengo una amiga, a quien respeto y admiro mucho que ya a sus casi 70 años no solo maneja una empresa de consultoría en diversos países sino que además, es un dinamo, siempre está inventando cosas nuevas, ayudando a todo a quien puede y con una energía y una actitud
realmente increíbles. Para mí, mi mamá es un modelo a seguir, ya a sus 82 años, pues
siempre me va a hablar de lo que está leyendo, investigando, indagando o sobre
lo que esta escribiendo. Es una ávida enamorada de las bibliotecas y no hay
nada que mas le guste que pasar una tarde metida entre libros en una librería,
no importa si son libros nuevos o mejor aún, libros viejos, con significado;
una de sus cualidades siempre ha sido su infinita curiosidad por las cosas. Y
así como ella, muchos son los modelos de las personas que nos sirven de inspiración
todos los días.
Juan Luis Cebrián, fundador del diario El País de Madrid, era -como nos
dice Javier Valenzuela en un artículo publicado en dicho periódico en mayo de 2003,
“un maduro precoz”. La juventud, dijo Cebrián, es "una mirada
sobre la vida"; y nos complementa Valenzuela, es “una mirada que
sigue sorprendiéndose, ilusionándose o indignándose, que sigue creyendo que los
cambios son necesarios y posibles.”
Alguien dijo una vez, lo bueno de la vida es que son muchas vidas. Estas
son las vivencias y experiencias que vivimos, sentimos y aprovechamos. Son los
momentos felices que pasamos, son las bellas historias que hoy contamos. Pero
para ello debemos tener siempre esa gran actitud, y ojala que siempre sea una
actitud positiva. Lo importante no es que la juventud se nos vaya sin habernos
dado cuenta. Por el contrario, lo importante es que la juventud siga con
nosotros durante toda la vida. Que llegue en los momentos en los que decidamos afrontar
la vida con decisión y optimismo, cuando decidamos cambiar siempre para mejor,
cuando queramos ver la vida con optimismo y sobre todo cuando decidamos
nosotros mismos (si es una decisión individual y personal), ser verdaderamente
felices. A veces tarda en darnos cuenta de que podemos seguir siendo jóvenes cuando
queramos, pero, si somos conscientes, puede durar toda la vida. La cosa está en
saber acumular juventud, no importa cuántos años de vida vayan pasando. Ashley
Montagu, científico ingles del siglo pasado, dijo en una ocasión, “The idea
is to die young as late as possible.”
Para finalizar esta entrega, recordemos
las palabras de Henry Ford: “Cualquiera que deja de aprender es viejo, ya
sea a los veinte o a los ochenta. Cualquiera que sigue aprendiendo se mantiene
joven. Lo mejor en la vida es mantener la mente joven.” Por eso la actitud
positiva es una habilidad de confianza en uno mismo, y la confianza en uno
mismo es una de las habilidades más importantes para la vida. Y esa actitud que
tengamos en la forma de actuar, de cómo pensar sobre las cosas, o en la forma
en la que reaccionemos ante diferentes situaciones y personas, será la que nos
de nuestra mejor visión del mundo. Por ello siempre recordemos que el tener una
actitud positiva significa encontrar el lado bueno de las cosas y comportarnos
de una manera que demuestre que siempre estaremos dispuestos a hacer un mayor
esfuerzo.
Hoy celebramos el amor, lo que hacemos, lo que anhelamos, lo que deseamos.
Hoy celebro las sonrisas y los abrazos;
Hoy celebramos lo que tenemos y las Metas que queremos alcanzar.
Hoy celebro a mis padres y el ser su hijo; Y también celebro el ser padre con dos hijos maravillosos.
Hoy celebro a mi esposa y la maravillosa vida juntos que hemos tenido.
Hoy celebro la familia -por más lejos que nos encontremos- y también celebro la amistad, a los nuevos y a los de toda la vida, a los que vienen y se van, y a los que nos acompañan por el largo camino .
Y hoy celebro los sueños, las esperanzas, las ideas, a los que nos atrevemos a hacer cosas diferentes. Celebro las aventuras y a los que descubren, a los que creamos y a los que todavía sorprendemos con lo que hacemos todos los días.
Por eso hoy en mi cumpleaños así como todos los días, hoy celebro la vida y los invito a celebrar la suyas de la mejor manera posible.
Iniciando el 2021, dejamos atrás uno de los años más
complejos de la historia reciente, y para nosotros los venezolanos eso es mucho
decir. Ya hoy nos damos cuenta de que, durante el 2020, el mundo atravesó por
un importante punto de inflexión, uno que será estudiado con demasiado interés
durante los próximos años.
Es casi repetitivo decir que el 2020 fue un año de cambios,
de transformaciones, de preocupaciones. Un año en el que cambiamos todo lo que
dábamos por sentado, como la posibilidad de salir a pasear, a cenar, o ir a una
librería; un año en el que también cambiaron nuestros hábitos -y de qué manera.
Pero también fue un año muy difícil para las empresas y las economías, para no
entrar en los detalles de cómo esta pandemia modificó muchos de los aspectos
básicos de los países y de las sociedades. Un año además en el que vimos que no
todas las industrias, empresas o personas lo vivieron ni con la misma rapidez,
ni con la misma intensidad, ni quizá reaccionaron con la claridad o la
velocidad que posiblemente se necesitaba en el momento. Algunos (personas,
empresas) tuvieron miedo y decidieron esperar antes de actuar; otros decidieron
actuar casi de inmediato tratando de ver lo que podrían hacer; mientras que
otros, sobre todo empresas ya más planificadas, comenzaban a implementar nuevas
estrategias, incluyendo mercadeo y ventas, o las tecnológicas y digitales que
les permitieron innovar más rápidamente. Pero independientemente de cual fuere
el caso -y aquí cada uno debemos evaluarnos-, a todos nos tocó detenernos, así
fuese un instante, para comprender lo que comenzaba a pasar desde el mes de
enero y con más fuerza en el mes de marzo a nivel mundial, con un virus que, al
convertirse en pandemia, paralizó al mundo tal y como lo conocíamos.
No podemos negar que el mundo, fue y está siendo remodelado
por el COVID-19 y otros eventos (geopolíticos o geoeconómicos) y que ya lo que
conocíamos no será lo mismo, pues todo ha cambiado. Hoy hay un distanciamiento
social auto impuesto, aunque todavía vemos a personas que pareciera que no se
han dado cuenta de la grave situación. Como dijera el escritor británico Aldous
Huxley: “Que los hombres no aprendan mucho de las lecciones de la historia
es la más importante de todas las lecciones de la historia.”
Ya es normal el uso de las mascarillas o el dejar los zapatos
en la puerta de la casa. Ya se hizo costumbre el delivery y el pick-up aún en
los países donde no existía esta práctica. Las personas consumen menos, pero
compran para más tiempo para evitar el contacto. Las empresas han adaptado los
tamaños de sus productos para hacerlos atractivos para el mercado. Todo lo
online, desde las videoconferencias hasta el streaming, ha transformado la
manera como nos comunicamos y como nos distraemos. En otras palabras, el
impacto que el COVID-19 ha tenido en nuestro quehacer diario, en las empresas y
hasta en la sociedad es uno que ha traído grandes transformaciones y que estará
con nosotros por muchos años.
Los grandes retos de la humanidad han sido resueltos por
grandes hombres y mujeres que generaron ideas para el cambio, que generaron
tendencias, que modificaron el rumbo de la historia. Hoy estamos ante un nuevo capítulo
de la historia, uno que será escrito por personas desconocidas pero que marcarán
el camino a seguir para un mejor futuro.
Por supuesto al iniciar un nuevo año, todo está por hacer,
todo está por crearse y por escribirse. Parte de este año estará relacionado
con el COVID-19, pero el resto dependerá de cada uno de nosotros, de nuestra
actitud, de nuestra motivación, de lo que decidamos hacer y el cómo resolvamos
actuar. De allí vendrán esos cambios transformacionales que podrán convertir el
2021 en un gran año o por lo menos en un buen año. Solo depende de
nosotros.
Luis Vicente García G.
(*) Articulo originalmente publicado en el Diario El Nacional de Caracas, Venezuela.
El responde con la velocidad con que es de suponer que se mueven sus pensamientos. Siempre pareciera sonreír y transmitir comprensión y compromiso real con lo que dice a través de una voz suave, nada estridente, que genera confianza. Su nombre es Luis Vicente García y además de ser el gerente general de Venamcham es un verdadero influencer, entendiéndose como tal, no aquellos que acumulan seguidores sin objetivos claros, a veces pagados y sin puntos en común. El “hombre de influencia” es aquel como Luis Vicente que participa de una gran cantidad de actividades desde donde aporta, que tiene un publico objetivo con intereses comunes y que comparte experiencia y conocimiento. Comienzo por preguntarle si él se ubicaría en el concepto de multitasking y responde sin titubeos.
_ El multitasking no es recomendado, yo decía que solo las madres que acaban de dar a luz pueden hacer varias cosas a la vez y les es aceptado. En la gerencia siempre se ha dicho que el multitasking genera algunos efectos negativos. En primer lugar te sacan de foco y cuando vuelves debes luchar por recuperarlo. Nos quita tiempo y hace que nuestra mente divague. Durante esta cuarentena todos nos hemos vuelto multitasking, hemos aprendido a estar horas detrás de la pantalla, nos hemos tenido que adaptar a una realidad, estar en la casa y al mismo tiempo trabajar.
_ Es la asunción de una nueva forma de vida.
_Si. Yo no hablo de una nueva normalidad porque nadie sabe lo que es eso. La normalidad es lo que vives en el momento. Ahora es el teletrabajo, adaptarnos a plataformas que existían hace años, mi primera conversación por Zoom creo que la hice en el 2014, hoy celebramos cumpleaños, hemos ido a misa, hemos tenido fiestas, hemos ido a seminarios gigantescos, y eso va a vivir con nosotros. Si es cierto que estamos en la IV Revolución Industrial y escuchamos todos esos términos como Inteligencia Artificial, la Robótica, las maquinas que aprenden, hay que aceptar que de esa forma tendremos que vivir. Viviremos con el multitasking que nos hemos vuelto para poder atender tal cantidad de cosas.
_ Este es un tema muy interesante para escuchar de personas como tu, que lideran nuevas tendencias de aprendizaje.
_ Yo partiría del punto que se refiere al coeficiente intelectual que era de lo único de lo que se nos hablaba, hoy se parte de ocho tipos de inteligencia, el que es más hábil para los números, o el mas hábil para las palabras, o para el deporte. Después de esto vino aquel concepto en el que se habla que no es solo conocimiento, sino las emociones y de allí sale lo de inteligencia emocional para definir mi desempeño, entonces, también tengo que asumir que hay múltiples maneras de aprender: haciendo, viendo, escuchando, está el aprendizaje kinestésico, y hoy nos damos cuenta que hay personas que en medio de esta situación han sido capaces de tomar cursos y aprovechar el tiempo para estudiar, mejorar y fortalecer áreas. En la gerencia te dicen que todo se puede aprender, manejo de recursos humanos, mercadeo, ventas, pero a eso hay que añadir un tercer elemento que es la actitud.
_ ¿Cómo defines la actitud?
_ La actitud es la que te permite decidir que es lo que vas a hacer.
_ ¿Qué llamas actitud positiva?
_ Es una predisposición para algo, lo cual significa que cualquier cosa que yo haga debo ir hacia ella con la mayor predisposición positiva posible. Es una decisión interna porque el enfoque hacia lo positivo o lo negativo lo decido yo, en mi caso mi decisión siempre es hacia lo positivo porque al final del día es una manera de ser.
MIRANDO ALREDEDOR
La posibilidad de conversar con un hombre que además de economista es invitado con frecuencia a dar charlas y conferencias y quien además trabaja como asesor, nos brinda la oportunidad de indagar sobre su posición frente al concepto de Coach, figura que también representa y le expongo:
_ Todos estos cambios acelerados nos han permitido ver aparecer por todas partes la figura de los coach y ante eso te hago esta pregunta porque tu eres un hombre con más de 30 años de experiencia, ¿Cómo es que ahora hay tanta gente que te dice yo soy coach? Yo me quedo expectante y me pregunto: ¿es que la experiencia no es un elemento clave?
_ Yo creo que tu tienes razón porque hay gente que repite palabras de moda y no saben que son. El proceso de hacer coaching es un proceso de transformación en el cual vamos juntos. Un proceso de largo plazo, donde se definen las expectativas y el coach debe conocer muy bien al otro para lograr esa transformación necesaria. No siempre se logra porque hay muchos factores que influyen. El coach debe ser una persona preparada, certificada, y haber tenido una experiencia que te permita dar opiniones con responsabilidad y con seguridad. Solo después de cierta edad es que tu vas a tener la experticia, el conocimiento, la vivencia que te va a permitir entender a la persona con la que vas a estar trabajando. Eso aplica para diversas áreas porque al final esto se trata de ayudar a cambiar al otro.
_ Es que el término no es nuevo…
– Esto del coach comenzó hace quinientos años, se le fue dando forma y la primera vez que se utilizó el término fue en el Siglo XIX en una universidad inglesa aplicada a lo deportivo, pero ya se utilizaba en aquellos carruajes que te transportaban de un lugar a otro. Hoy es un proceso que significa que si tu estas aquí y quieres llegar allá, tu coach te va a ayudar a llegar con la orientación para lo que hay que hacer. Hoy hay un coach para cada área, voz, actuación, gerenciales, deportivos, por mencionar algunos. El coach es un observador quien a través de sus observaciones va a hacer pequeñas correcciones.
_ ¿Crees que en estos procesos hay características claves para alcanzar el éxito?
_ En estos procesos no puedes cambiar muchas cosas a la vez. Además confluye el tiempo, porque el cambio o implementación de un nuevo hábito va a depender del tiempo que te tome. Cuando quieres hacer cambios importantes hay que hacerlo gradualmente. Los pequeños cambios son la única forma de hacer cambios en múltiples áreas.
EL TIEMPO PARA MAÑANA ES AHORA
En la medida en que hablamos mi entrevistado sostiene su entusiasmo, mi mente se mueve a gran velocidad, trato de rescatar un orden en medio de los múltiples temas que van saliendo al paso de la conversación. Enfrento mis ansias de indagar que le puede jugar una mala pasada al reloj. Me aferro al tema del tiempo. Mi entrevistado se recrea en sus respuestas, por eso le insisto:
_ De tu respuesta rescato algo clave, que los procesos de los cuales hablas son procesos a largo plazo. En nuestro caso, los venezolanos somos cortoplacistas y por eso es que nos va tan mal en algunos temas como el político, porque no trabajamos viendo a largo plazo la relación con las comunidades, sino que son esporádicas y espasmódicas…
_ Tal cual, porque yo diría que uno de los grandes errores del ser humano es el no ser paciente. Y el todo para ya, no funciona. Eso es como que a un niño de ocho años le preguntes que va a estudiar en la universidad, habrá dos o tres que te responderán y será lo que hagan, pero la mayoría no sabe lo que es la universidad, necesitará de su tiempo. Cuando hablas de largo plazo significa que hay que comprender y hay que dar el tiempo para asentar. Además hay una infinidad de variables externas e internas que tienen que ser tomadas en cuenta.
_ Un tema que ha variado cuando hablamos de la relación con el tiempo es el de la planificación estratégica, lo cual te impone una nueva dinámica, en un mundo y un país tan cambiantes.
_ Si, pero tenemos que seguir haciendo planificación estratégica y financiera, lo que ha variado es que antes tu hablabas de cinco años y había que adaptarse, pero en Venezuela todo eso varió porque no había materia prima, no hay flujo de caja y otras variables que nos han forzado a cambiar. Si tu le preguntas a alguien a comienzo del año qué va a hacer te encuentras con gente que te dice que nada, pero si le apuntas que mínimo va a cumplir años entonces te empieza a hacer un listado. Cierto que las empresas han tenido que reducir sus líneas de producción, cambiar productos y servicios, ha cambiado la dinámica, pero se necesita saber que se va a hacer. Para mi hay tres recursos en estos procesos que son cruciales: el tiempo, tipo de trabajo y el capital. Mínimo tengo que planificar que voy a hacer con esos tres recursos. El mercado está allí y yo todavía tengo que ser competitivo, tengo que existir, hacer recordatorio de marca y tengo que ver o redefinir mi visión y misión adaptada a estos tiempos en el que hay que definir hacia dónde vas y asumir que sin metas no puedes trabajar
_ Cuando hablas de recursos básicos siempre está presente el tema el capital, llegado a este punto en el que además tengo enfrente a un economista, yo quiero preguntar ¿cómo ves el tema de nuestra economía dolarizada, manejando parámetros que no tienen que ver con la realidad.
_ Estamos en una economía que no tiene referencias de lo que cuesta un dólar que representa mucho dinero. Aquí viene alguien y te dice que por su servicio de tres minutos le vas a pagar veinte dólares, lo que hay es una disociación. Alguien tiene que educar a la población, no puedes pagar lo que en Estados Unidos te cuesta tres almuerzos porque alguien venga a ver qué le pasó a la nevera, pero para eso tenemos que tener políticas económicas adecuadas para lograr una estabilización, para ello necesitas de políticas, fiscales, cambiarias, monetarias, tazas de interés para que la economía tenga estabilidad. Es indispensable que podamos regresar a utilizar las empresas para lo que fueron hechas y que uno como cliente pueda decidir que tipo de producto o servicio pueda adquirir.
_ Estos tiempos de cambios, imponen grandes retos, ¿qué ha sido lo más difícil en tu responsabilidad frente a la gerencia de Venamcham?
_ Lo más difícil ha sido llevar adelante la misión de la Cámara que es propiciar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Venezuela, pero entonces estamos trabajando fuertemente en el fomento de la responsabilidad social y nos hemos orientado en tratar de apoyar a la empresa privada de múltiples maneras: formación, educación, preparación, temas de gerencia, nos hemos especializado en foros, talleres, para ayudar al gerente a mejorar.
_ ¿En relación a la responsabilidad social hacia dónde va el enfoque después de que muchas empresas confundían en el país, la responsabilidad social con el dar un dinero, quizá para la reparación de un techo, y ya?
_ Estamos haciendo un libro con seis historiadores maravillosos, un libro donde uno de los capítulos tiene que ver con la responsabilidad social, pero además la Alianza Social de Venamcham está cumpliendo veinte años y sobre ello hemos investigado mucho y si bien algunas empresas hacían lo que mencionabas, es importante destacar que a quienes lo hicimos nos permitió crear un sentido de responsabilidad, al pintar paredes y recuperar techos, ello nos permitió llegar a donde estamos ahora y desde donde estamos apoyando. Cuando te remontas a los años cuarenta o a los cincuenta, Venezuela ha sido pionera en responsabilidad social. Ejemplo de ellos son el Grupo Mendoza, el grupo Vollmer, Polar, el Dividendo Voluntario para la comunidad, Fe y Alegría, hoy se hace mucho, las empresas así lo han entendido y lo han entendido los trabajadores que en determinadas circunstancias de amenazas han defendido las fabricas donde han trabajado tanto ellos, como sus abuelos y sus padres.
EL HOMBRE FRENTE A SI MISMO
La velocidad de respuesta de Luis Vicente García te hace estar alerta, lo interrumpo a veces. Necesito conducirlo hacia el espejo que me gusta sacar de un momento a otro para que mi entrevistado se vea en él. Lo conduzco hacia uno de sus lados más creativos.
_ Eres autor y co-autor de numerosos libros, ¿Cuáles son los temas que más te interesa abordar como autor?
_ Ahí si me lo pones difícil porque uno debe tener amplitud de mente para abordar tantos temas como hay. El que sea autor de varios libros es solo la punta del iceberg, porque por ejemplo, en mi primer libro tardé siete años. Comienzas con una idea que se transforma en otra cosa, después por alguna razón le metí estadística y entonces tienes que actualizar. Yo creo que lo importante en estos procesos es no abandonar. El primer libro fue “Motivando al futuro franquiciado”. Dos años más tarde publiqué en Amazon “101 respuestas sobre las franquicias”. Después participé en un libro donde participaron 30 autores, he participado en libros distintos donde me han invitado a escribir. Sobre liderazgo, personalidad y tantos otros temas.
_ ¿Estás escribiendo en este momento?
_ En este momento estoy escribiendo un libro sobre frases y escribo en un blog que tengo en el que publico artículos que tienen más de cuatrocientas mil visitas. El blog se llama Motivando el futuro.
_ ¿Cómo enfrentas desde lo personal, tu relación con la gerencia?
_ Siempre alegre y sonreído, porque la motivación es ser feliz todos los días y si tu eres feliz los que están a tu alrededor también los son, porque cuando uno está bien con uno, todo fluye. Yo manejo personal que abarca cinco generaciones. Mi asistente tiene ochenta y dos años. Los millennials, los zeta y ahora los alpha van a ser todos diferentes y cada uno inserta algo porque los jóvenes introducen los cambios. Tienes que aprender a vivir con eso y a relacionarte. Además lo que sucede es que nunca habían coexistido tantas generaciones distintas, porque no habían las condiciones, Hoy en una casa pueden convivir hasta seis generaciones juntas.
_ Esa búsqueda de la convivencia se produce en muchos ámbitos. En general somos una mezcla maravillosa que hace de nosotros lo que somos…
_ Yo soy un promedio, mi mamá de Cumaná y mi papá de Maracaibo, mi abuela materna era de Ciudad Bolívar y mi abuelo de Caripe. Mis abuelos paternos eran de Cabimas y Ciudad Ojeda, mi suegro era Merideño, yo nací en Caracas. Yo tengo un poquito de todo, con raíces quizá indígenas, españolas, italianas, portuguesas, y todo eso se une en la alegría, disposición, toma de decisiones, en nunca rendirte, que son las características que logran trasmitir lo que uno es.
_ Eres hijo de Mauricio García Araujo, un gran economista de nuestro país, fue presidente del Banco Central de Venezuela. Fue un hombre con un gran interés y con participación en el tema social y asesor de importantes empresas. ¿Qué te quedó de él además de haber elegido su misma profesión?
_ Me quedaron muchas cosas bellas, el amor por la familia y creo que todos lo sentimos igual, mis hermanos, sobrinos y sobrinos nietos. Me quedó la disciplina por el trabajo, nuestra generación aprendió a ser empleados, los de ahora son emprendedores, pero aprendimos la disciplina, el respeto, a nunca rendirte y sobre todo a tratar de hacer lo mejor. Mi papá siempre nos decía, no importa lo que vayas a hacer siempre sé el mejor. Dar lo mejor de mi, el ayudar, contribuir, colaborar, es lo que te hace estar contento todos los días.
_ ¿Cuáles son tus puntos en común con María de Lourdes, Irene y Mauricio, tus hermanos?
_ Somos una familia diferente a la mayoría porque si bien hoy uno está viviendo lo que es la separación de la familia, nosotros tenemos un largo aprendizaje en este tema. Mi hermana María de Lourdes se casó con un panameño hace más de treinta años y se fue. Mi hermano se fue a estudiar a Estados Unidos y nunca regresó, mi otra hermana se casó con un maracucho y se fue a Maracaibo, pero hay algo que nos une. No importa el tiempo que hayamos pasado sin vernos, y al minuto es como que si nos vimos ayer. Estamos pendientes de todos, todo el tiempo. Con Mauricio mi hermano que es el menor tengo conversaciones largas y profundas con temas muy interesantes. Todos siempre estamos pensando en esa próxima oportunidad en que nos vamos a ver y disfrutamos de mi mamá que cumplió sus primeros ochenta y un años.
_ ¿Y tu entorno familiar cómo lleva la convivencia con un hombre que trabaja tanto?
_ Gracias a Dios comparten mi vida permitiéndome trabajar lo cual no es fácil. Mis hijos ya no están en Venezuela, se están preparando para como nos enseñó mi papá ser lo mejor de ellos mismos, ser siempre su mejor versión. Aquí estamos mi esposa, yo y mi suegra. Siempre toda la vida he trabajado mucho. A pesar de los ocho meses en la casa paso horas aquí en mi escritorio, en mi biblioteca, escribiendo, investigando, leyendo, preparando las cosas buenas que uno puede hacer, trabajando. A veces hace falta tiempo porque hay que trabajar bastante, esa es la única forma de surgir. Hoy tenemos que buscar además la agilidad para trasmitir lo que queremos, transmitir los valores que son muy importantes. Busco dar la mejor versión, la actualizada, la digital ahora, de lo que soy.
Gracias a Inés Muñóz de Pasión País por esta fabulosa entrevista. https://pasionpais.net/
De acuerdo a Wikipedia, elDía Mundial de la SonrisaoDía de la Sonrisase celebra cada año el primer viernes del mes de octubre. La idea surgió deHarvey Ball, artista comercial, creador de laSmiley Face.
Desde 1999 que Harvey impulsó la idea de celebrar, cada primer viernes de octubre, el día de la sonrisa.En el año 2001, el creador de la Smiley Face falleció pero se creó la Harvey Ball World Smile Foundation, en honor al diseñador. A partir de ese año la fundación es patrocinadora del Día Mundial de la Sonrisa.
Cada año se recaudan fondos para obras de caridad. Se fomenta la alegría y buenas obras en todo el mundo, también que por un día, por lo menos, seamos amables con todo el mundo para contagiarlos.
Y ya que hoy se celebra el Día Mundial de la Sonrisa, es propicio sonreír no solo hoy sino todos los días. Sonríe: eso confunde a la gente
Hoy comienza
un nuevo mes ¿podemos mejorar nuestros hábitos y nuestro desempeño?
Hoy comenzamos el mes de septiembre 2020, un nuevo mes dentro de esta pandemia que ha cambiado casi completamente nuestra vida. Un nuevo mes como todos los meses o una nueva semana como todas las semanas anteriores. Pero el hecho de que sea una semana más en esta cuarenta obligada o voluntaria, nos pone grandes retos por delante. Para muchos este puede ser un mes más; es decir, puede ser un mes igual a los anteriores, con sus angustias y preocupaciones. Una semana más en Pandemia, podríamos decir. Pero también puede ser un mejor mes, mas productivo y donde nuestro desempeño aumente.
El tema es que los meses, las semanas y sus días son - y ocurren - como los queramos hacer, como decidamos hacerlos. Y basados en esas pequeñas decisiones, cada uno va construyendo su día, siempre de la mejor forma posible. Y para mejorar nuestro desempeño primero tenemos que mejorar nuestros hábitos, nuestra rutina diaria que es la que en conjunto hacen o forman el mes que deseamos construir..
Quiero compartir con ustedes 5 tips para incorporar en tu rutina diaria.
Aunque algunas de estas sugerencias pueden parecer pequeñas, a menudo pueden
ser el catalizador de un cambio mayor y que nos ayuden en este momento a tener un mejor mes:
Rise and Shine (Levántate y brilla).En esas mañanas en las que te cuesta levantarte,
recuerda que tenemos una bella vida que vivir, un trabajo que hacer, una
vocación a la que estamos dedicados. Para construir un mundo mejor tenemos que levantarnos
y ponernos a trabajar; cuanto antes, mejor. Así que levántate, métete en la
ducha, tómate un café y ponte en marcha.
Establece una intención semanal. ¿Cómo quiere sentirse en
la próxima semana? Lo más probable es que prefieras sentirte tranquilo,
paciente y agradecido. Por ello, has una lista de dos o tres cosas
positivas que puedas hacer esta semana y por supuesto, todos los días
recuerda tu intención para la semana.
Agenda un espacio para tus entrenamientos
y tus comidas como si
fueran citas. Sabemos que en estos tiempos de “Tele… Todo” puede ser difícil
reservar tiempo para nosotros mismos, pero ya sabemos que lo más importante es
que nuestro estado físico y nuestra salud sean nuestra prioridad
Mantén un registro de lo bueno. No importa cuán ocupada estés, siempre
hay espacio para apreciar las cosas buenas que están sucediendo a nuestro
alrededor. Quizás nuestra mente esta enfocada para notar más lo negativo, para
recordar más lo malo. Si podemos estar cansados y estresados, pero simplemente
podemos detenernos para apreciar todo lo que va bien a nuestro alrededor.
Recuerda que siempre suceden cosas buenas esperando a que nosotros las
descubramos.
Sonríe. Al levantarte, sonríete a ti mismo, a tu pareja,
a tu familia. Agradece lo que tienes y lo que eres. Si te enfrentas a retos, acepta
la oportunidad de superarlos; si tienes oportunidades, que nada te detenga para
alcanzarlas. Y si tienes metas, haz algo cada día que te acerque más a ellas. ¡Hay
mucho que agradecer y hay mucho por lo cual sonreír! Y crea tú la vida que
quieres tener.
“Cuando
te levantes por la mañana piensa en el privilegio que es estar vivo, pensar,
disfrutar, amar…” - Marco
Aurelio
La palabra resiliencia tiene un significado,
momento y concepción difícil y compleja, aún más aquí en Venezuela. No por la
palabra en sí como sabemos, sino por el significado y las implicaciones que la
misma ha tenido en nuestra historia reciente en Venezuela. Alguna vez uno de
los países más ricos del mundo, ahora nos encontramos en medio de una realidad muy
diferente. Eso nos ha llevado a tener que aprender a comprender lo que ya es la
Agilidad 2.0, la Flexibilidad 2.7 y la Claridad 3.1 más otros que cada uno ha
ido aprendido en su propio camino.
Probablemente
sin entenderlo, sin saber sus razones o sin aceptarlo, los seres humanos en
este 2020 (todos, individuos, empresas y sociedad) hemos tenido que volvernos
resistentes de alguna manera (multiplicado x 10), hemos tenido que adaptarnos a
situaciones extremadamente difíciles, hemos necesitado ser más flexibles y
probablemente tener que convertirnos en críticos de nosotros mismos al
hacerlo.Pero en el camino, nos hemos
logrado volver y convertir en seres más fuertes, adaptables, cambiables y en
ese camino esperamos encontrarle significado a lo que nosotros, como individuos,
realmente necesitamos hacer en el futuro. Aun así, y a pesar de todo o gracias
a ese todo que vivimos todos los días, todavía somos resilientes, aunque
algunos podrían tener concepciones o acepciones diversas sobre el tema.
Recientemente
vi con unos amigos, la charla TEDx de Lucy Hone sobre las personas resilientes, The Three Secrets of Resilient People.
Allí entendimos que nuestra relación con el concepto de resiliencia se ha
venido cambiando con el tiempo y que quizás hoy ya lo entendamos de una manera
diferente. Por ello, comparto algunas ideas que surgieron de esta interesante conversación
de lo que es ser resiliente:
•Es ser capaz de crecer desde el fracaso.
•Es adaptarse a las situaciones que surgen, centrándose en lo que puedo
manejar;
•Es construir con tus miedos la forma de transformarte;
•Es aprovechar los momentos para probar nuevas formas de hacer las cosas;
•Es tener la fuerza con la que enfrentamos las adversidades de la vida;
•Es la capacidad interna de cada individuo para atravesar cualquier
situación, con tenacidad y fuerza interna;
La Resiliencia
no es solo la disposición o capacidad de las personas ante las situaciones
adversas para salir adelante; también “implica
tener las habilidades y destrezas desarrolladas para situaciones de muy alta
carga emocional positiva”.
Por eso, de
igual forma, ¡Todavía de alguna manera podemos seguir siendo resilientes!