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jueves, 19 de marzo de 2026

Cuando un equipo cree: el campeonato que nos recordó de qué estamos hechos

Durante años —quizás décadas— Venezuela soñó con este momento.

Un equipo levantando el trofeo más importante del béisbol mundial.
Un país entero unido por una misma emoción.
Un grito contenido por generaciones que finalmente encontró su salida:

Somos campeones del mundo.

Pero este logro no es solo deportivo.
Es profundamente humano.

Es una historia de liderazgo, de resiliencia… y de creencia.

El momento que lo explica todo

Porque este campeonato no fue casualidad.
Fue el resultado de creer… cuando otros dudaban.
De resistir… cuando otros se rendían.
Y de seguir… cuando el camino no estaba claro.

Ahí está todo.

No solo en el béisbol.
En la vida.

Liderazgo que piensa y decide

Este campeonato también se ganó desde el liderazgo.

Un manager que no improvisó.
Que midió, calculó y decidió.

Que entendió que liderar no es solo motivar…
sino tomar decisiones correctas en momentos difíciles.

Ese tipo de liderazgo es el que transforma equipos…
y también organizaciones.

El poder de guiar: de estrellas a mentores

Figuras como Cabrera y Santana nos recuerdan algo esencial:

El liderazgo evoluciona.

Pasaron de ser protagonistas a ser formadores.
De brillar individualmente a hacer brillar a otros.

Y desde ahí, lograron algo aún más grande.

Porque el verdadero impacto de un líder
no se mide por lo que logra solo…
sino por lo que ayuda a construir en equipo.

Los héroes que no siempre vemos

En cada gran logro hay personas que no salen en la foto principal.

Jugadores que ejecutan en silencio.
Que sostienen el juego.
Que hacen lo correcto sin buscar reconocimiento.

Ellos son la base.

En la vida también ocurre así:

los grandes resultados se construyen con talento…
pero se sostienen con compromiso.

La preparación invisible

Nada de esto fue improvisado.

Detrás hubo disciplina.
Entrenamiento.
Correcciones constantes.

Porque los grandes momentos no se crean en el instante.
Se construyen mucho antes.

Un propósito más grande

Este equipo no jugó solo por ganar.

Jugó por representar.
Por honrar.
Por inspirar.

Jugó por un país.

Y cuando el propósito es más grande que el individuo…
todo cambia.

Reflexión final

Este campeonato nos deja una lección poderosa:

No importa el contexto.
No importa cuán difícil haya sido el camino.

Siempre existe la posibilidad de construir algo extraordinario.

Pero requiere algo fundamental: creer.



Desde la MOTITUD

Cuando un equipo cree… gana.
Pero cuando un país cree… se transforma.

 

 

miércoles, 30 de abril de 2025

El Viaje Vale la Pena: Cuando el Béisbol es Más que un Juego

⚾️ Hay decisiones en la vida que uno no puede postergar…
Y ver un juego de béisbol en vivo es, sin duda, una de ellas.

El calendario marca abril, los estadios se despiertan, las gorras vuelven a salir del clóset, y algo se activa en el corazón de todo fanático: la promesa de un nuevo comienzo. Una temporada más para soñar con victorias imposibles, para celebrar jonrones que cruzan el cielo y para creer, como cada año, que “este sí es nuestro año”.

Unos amigos decidieron manejar 10 horas solo para ver un juego de pelota en Denver. Salieron de Oklahoma City a las 4:00 a. m., con la esperanza de llegar a tiempo para el primer lanzamiento —porque, claro, todo fanático sabe que perderse el primer pitcheo es casi pecado capital. El camino no fue fácil: lluvia casi todo el trayecto, la carretera completamente desierta (“¡No hemos visto un alma!”, escribieron), y una oscuridad espesa que hacía parecer que el mundo dormía… menos ellos. Para colmo, iban engripados. Pero entre estornudos y congestión, se dijeron: “Seguimos congestionados, pero vamos mejorando… nos hace falta dormir… hoy lo haremos…” (pero después del juego, imagino yo). Y así, sin excusas, siguieron adelante. Porque cuando se trata de béisbol, el compromiso es real… y la pasión también.

El viaje transcurre entre cafés y carcajadas, recorriendo millas con una mezcla de emoción, cansancio y esa alegría inexplicable que solo un fanático conoce.
¿Una locura? Puede ser. ¿Una aventura? Sin duda. ¿Valió la pena? Siempre lo vale. Algunos dirán que es una exageración, pero para quienes amamos el béisbol, es simplemente una gran idea.

Porque no se trata solo de ver a tu equipo favorito. Se trata del ritual: la gorra ajustada, el hot dog en una mano y la esperanza de un jonrón en la otra. Se trata de gritar cuando la bola vuela por encima del jardín central o cuando hay una gran atrapada. Se trata de mirar al cielo en la séptima entrada y cantar con extraños como si fueran viejos amigos.

Un juego no es cualquier juego, es el juego; es ese juego. El primero, el siguiente, el nuevo de la temporada. El que abre la puerta a nuevas oportunidades y a la posibilidad de llegar al playoff y, por qué no, a la Serie Mundial. El que devuelve la esperanza a los que llevan un equipo en el alma (y hay equipos que se tejen en el corazón). Es el juego
que te hace sentir que la vida —por un momento— tiene el ritmo perfecto de una entrada completa: inicio, tensión, emoción… y cierre con ovación de pie.

Sí, claro, hay quienes no lo entienden.
Te preguntan por qué viajar tanto, por qué el apuro, por qué el riesgo. Está el tráfico, el cansancio, el regreso tarde.
Y la respuesta siempre es simple: porque el verdadero fanático no lo piensa, lo vive.

Pero también está la magia.
Y esa no se vive desde el sofá.

Para muchos, el béisbol es solo un deporte.
Para nosotros, es una tradición, una historia compartida, una celebración de la vida.

La vida pasa rápido. Pero hay momentos que se quedan contigo para siempre.
Y muchos de esos momentos...
Se viven en un estadio.

Porque el béisbol no es solo un deporte.

Es una razón para vivir intensamente, aunque sea por nueve entradas.

Luis Vicente Garcia

martes, 18 de junio de 2024

Willie Mays: The Life and Legacy of Baseball's Greatest All-Around Player

Willie Howard Mays Jr., born on May 6, 1931, in Westfield, Alabama, emerged from humble beginnings to become one of the most celebrated figures in the history of baseball. Growing up in the segregated South, Mays displayed prodigious talent from a young age. His father, a gifted baseball player in his own right, and his mother, a talented basketball player, provided the genetic foundation and encouragement that would set Mays on his path to greatness. By his teenage years, he was already showcasing his exceptional skills with the Birmingham Black Barons of the Negro American League, balancing school and professional play with remarkable poise.

Mays made his Major League Baseball debut on May 25, 1951, with the New York Giants. Despite a challenging start, he quickly found his footing and began to demonstrate the extraordinary combination of power, speed, and defensive prowess that would define his career. His ability to excel in every aspect of the game earned him the nickname "The Say Hey Kid."

One of the defining moments of Mays' career came in the 1954 World Series, when he made an iconic over-the-shoulder catch, known simply as "The Catch," a play that remains one of the most celebrated in baseball history. That same year, he won the first of his two MVP awards, solidifying his status as one of the game's premier talents.

Over a career spanning more than two decades, Mays accumulated a remarkable list of achievements:

  • Home Runs: 660, placing him among the all-time leaders.
  • Hits: 3,283.
  • Batting Average: .302.
  • Stolen Bases: 338.
  • All-Star Appearances: 24 times.
  • Gold Glove Awards: 12, underscoring his defensive excellence.
  • World Series Champion: 1954.

Mays' combination of power and speed was rare, but it was his defensive skills that set him apart. His ability to cover vast expanses of outfield territory with grace and precision made him a constant highlight reel and a perennial Gold Glove winner.

Willie Mays is more than just his statistics. He played with a joy and flair that captivated fans and earned the respect of his peers. His style of play helped to popularize the sport and inspired countless young athletes. As one of the first African American players to break into Major League Baseball, Mays also played a crucial role in the integration of the sport, following in the footsteps of pioneers like Jackie Robinson.


Mays' influence extends beyond the diamond. He has been an ambassador for the game, engaging in philanthropic efforts and working to promote baseball to new generations. His autobiography and numerous biographies detail not just his on-field achievements but also his experiences off the field, offering a window into the life of a man who has seen and shaped so much of baseball history. In 1979, Willie Mays was inducted into the Baseball Hall of
Fame on his first ballot, a testament to his unparalleled career. His legacy is celebrated annually through various awards and honors, and he remains a fixture at baseball events, where his presence is a reminder of the game's rich history.

"In order to excel, you must be completely dedicated to your chosen sport. You must also be prepared to work hard and be willing to accept constructive criticism. Without one-hundred percent dedication, you won't be able to do this."

Today, as we learn about Willie Mays’ death at 93, we honor the great man, incredible baseball player and wonderful human being who he was: a center fielder whose all-around brilliance in sports and in life will perdure forever. For he was named “the greatest all-around player in baseball history”.

 Mays' life and career are testaments to the power of talent, determination, and character. From his early days in Alabama to his legendary status in Major League Baseball, Mays has left an indelible mark on the sport. His legacy is not just in the records he set but in the countless players he inspired and the joy he brought to fans. Willie Mays is, and always will be, one of baseball's greatest all-around players.

viernes, 29 de marzo de 2024

Openning Day en las Grandes Ligas y los retos para las organizaciones.

Hoy en los Estados Unidos es el Día Inaugural (u Openning Day) de la Major League Baseball (MLB); es el día en el que comienza oficialmente la nueva temporada. Es un momento emocionante para los fanáticos del béisbol, ya que marca el inicio de una nueva temporada en la que todos los equipos tendrán un nuevo comienzo y la oportunidad de competir por el campeonato. Y quiero hablarles de cómo el béisbol puede enseñarnos mucho sobre liderazgo, actitud y motivación tanto para nosotros como para nuestras empresas

El día inaugural suele celebrarse con eventos especiales, festividades y ceremonias en los estadios de toda la liga y es un momento en el que los fanáticos se reúnen para apoyar a sus equipos y jugadores favoritos. Con cada nueva temporada de la MLB, los fanáticos podemos esperar mucha emoción, competencia y sorpresas. Aquí hay algunas cosas a tener en cuenta en esta nueva temporada:

  •         Rivalidades: Uno de los aspectos más emocionantes del béisbol son las intensas rivalidades entre los equipos; seguro van a haber enfrentamientos emocionantes entre rivales de larga data, lo que crea una atmósfera eléctrica en los estadios.
  •         Estrellas emergentes: Cada temporada hay nuevos jugadores que emergen como estrellas emergentes, haciéndose un nombre con actuaciones impresionantes y que podrían tener un impacto significativo en el éxito de su equipo.
  •         Nuevos Récords: Cada temporada, los jugadores tienen la oportunidad de lograr hitos importantes en sus carreras, lo que podría incluir alcanzar una cierta cantidad de jonrones, ponches, hits o victorias; y con eso se crea parte de la historia del beisbol.
  •         Carrera por los playoffs: A medida que avanza la temporada, los equipos competirán por un lugar en los playoffs y por una oportunidad de ganar el campeonato de la Serie Mundial; una carrera intensa, impredecible y llena de emociones.


Aquí me quiero detener con dos de los aspectos que más me gusta del beisbol, que son su competitividad y el desempeño que se alcanza. El objetivo de muchos equipos es llegar a los playoffs y, finalmente, a la Serie Mundial. Para lograrlo y convertirse en campeones del mundo, los equipos tendrán que desempeñarse a un nivel excepcional durante la temporada regular y sobresalir en los playoffs. 

Algunos de los pasos clave que los equipos deben seguir para llegar a la Serie Mundial son los siguientes:

  1. Tener un buen rendimiento en la temporada regular: los equipos compiten para clasificarse para los playoffs, por lo que deben desempeñarse consistentemente bien durante toda la temporada ganando juegos, jugando una defensa
    sólida y obteniendo buenas actuaciones tanto de sus lanzadores como de sus bateadores.
  2. Clasificar para los Playoffs: En la MLB, el formato de los playoffs incluye juegos de comodines, series divisionales, series de campeonato y, en última instancia, la Serie Mundial. Es una competencia de durabilidad, resistencia, tácticas y consistencia.
  3. Ganar en la postemporada: una vez que un equipo se ha clasificado para los playoffs, debe tener un buen desempeño para avanzar a la siguiente ronda. Ganar en los playoffs requiere de un cuerpo fuerte de lanzadores, un bateo oportuno, una defensa sólida y la capacidad de desempeñarse bajo presión en situaciones de alta presión.
  4. Avanzar a través de las Rondas: A medida que los equipos avanzan en los playoffs, enfrentan una competencia cada vez más dura de otros contendientes; ganar estas series requiere profundidad, talento y resistencia para superar a oponentes formidables.
  5. Competir en la Serie Mundial: La serie de campeonato definitiva de la MLB, donde los campeones de la Liga Americana y la Liga Nacional se enfrentan en una serie al mejor de siete juegos para determinar el campeón de la Serie Mundial. 

Por supuesto, para llegar a la Serie Mundial un equipo necesita demostrar una serie de características como, por ejemplo, consistencia, resiliencia, talento y capacidad para corregir y cambiar de estrategias si es necesario. Para ganar juegos necesitan una defensa sólida y obtener fuertes contribuciones tanto de sus lanzadores como de sus bateadores; se requiere una combinación de desempeño individual, química de equipo, toma de decisiones estratégicas y gran performance para afrontar los desafíos de una larga temporada regular (162 juegos).

Al igual que los equipos que ganan una Serie Mundial, las empresas y sus equipos de trabajo requieren una combinación de talento, coordinación, entrenamiento, aprendizaje, determinación, resiliencia, la capacidad de estar a la altura de las circunstancias en los momentos más críticos de la temporada, y en especial, de un gran liderazgo.

Los invito a que esta nueva temporada de la MLB podamos disfrutar de todos estos retos, logros, oportunidades y nuevos récords y que sepamos utilizar y aplicar estos mismos conceptos en nuestras organizaciones.

jueves, 12 de agosto de 2021

Miguel Cabrera: la cuenta rumbo a los 500

Los últimos días han sido muy emocionantes para todo lo relacionado con el mundo deportivo. Las olimpiadas marcaron un momento muy especial para quienes disfrutamos tanto de estas competencias donde vimos el lado humano de los deportistas, su preparación y su dedicación que llevaron a que muchos recibieran medallas olímpicas y diplomas de reconocimiento en sus respectivas disciplinas. Un tema que ha sido disruptivo en el mundo futbolístico fue la salida de Messi del Barcelona (donde dio una de las conferencias de prensa más emotivas que jamás yo haya visto) y su inmediata contratación por el PSG, en donde fue realmente muy bien recibido por sus compañeros.  

Pero dejando esto de lado, para quienes nos apasiona el baseball en este momento no hay uno sino varios hitos que estamos siguiendo este año 2021, entre tantas cosas de este deporte que estamos siguiendo. Pero lo que entre hoy y este domingo estaremos sin duda siguiendo la mayoría de los venezolanos será el HR #500 de Miguel Cabrera.

El número mágico de Miguel Cabrera quedó en uno. Y es que el grandeliga venezolano, jugador de los Tigres de Detroit está a las puertas de lograr la astronómica cifra de 500 jonrones, luego que en el partido de la noche de este miércoles conectó su vuelacerca 499 de su carrera, en lo que fue el triunfo de los Tigres ante los Orioles de Baltimore de 5-2, en el Oriole Park at Camden Yards. Este Home Run, el número 12 de la temporada para Cabrera y sirvió para romper el empate que se mantenía en el juego y que inició un racimo de tres anotaciones para los Tigres.

Cuando lo haga, Miguel Cabrera se convertirá en el pelotero número 28 en sumar al menos 500 jonrones en las Grandes Ligas y el primero de Venezuela o en jugar para los Tigres. Será alcanzar el punto de referencia que lo coloca entre los grandes del beisbol.

Llegar a los 500 jonrones sigue siendo hoy uno de los hitos más famosos del béisbol, desde los días de Babe Ruth hasta hoy. El batear consistentemente home runes durante largos años en el baseball de las grandes ligas requiere, más allá de fuerza, un entrenamiento continuo, una buena estrategia, mejorar o mantener la posición continuamente y definitivamente un gran compromiso consigo mismo y con este bello deporte. Y a pesar de los años, el Club de los 500 Home Runs sigue siendo muy exclusivo, cuando a hoy, sólo 27 de los casi 20.000 jugadores en la historia de las grandes ligas logran formar parte de él.

Los próximos 6 juegos serán en Detroit. Se espera casa llena para cada uno de esos juegos; se espera que haya grandes cantidades de periodistas cubriendo los juegos. Las pelotas estarán marcadas para cada turno al bate de Miguel. Y no solo está en la carrera por los 500 HR sino que de seguir así, este mismo año llegaría a otro hito, el de los 3.000 hits, pero de eso escribiremos mas adelante.

Mientras tanto, sigamos el rumbo a los 500. 

#MiguelCabrera500

domingo, 15 de noviembre de 2020

The Dodgers Way in 2020


Ocho años; sí, ocho años llegando a la postemporada. Fueron ocho títulos divisionales consecutivos; con este, tres veces campeones de la Liga Nacional. Llegaron al Clásico de Otoño en 2017 perdiendo frente a los Astros de Houston y lo volvieron a hacer al año siguiente, perdiendo en casa, ante los Boston Red Sox.

Si vemos las estadísticas, quizás esta no fue la sequía de campeonatos más larga en la historia del béisbol; tampoco de las más traumáticas que haya vivido un equipo o sus fanáticos. Pero de lo que si estamos seguros es que la frustración de estar tan cerca de un triunfo como este en la MLB y de no lograrlo en siete años consecutivos, es algo verdaderamente preocupante para cualquier equipo profesional.

Pero en este 2020, en este extraño y convulsionado año, los Dodgers de los Ángeles se convirtieron en los campeones al ganar la Serie Mundial en 6 juegos frente a los Tampa Bay Rays. Fue la primera vez desde aquella temporada de 1988 cuando comandados por el célebre Tommy Lasorda, le ganaron en cinco juegos a los Atléticos de Oakland dirigidos en aquel entonces por Tony La Rusa, dos de los grandes managers de todos los tiempos. 

La del 2020 será una temporada para el recuerdo. La temporada regular completa de 162 juegos, originalmente programada para comenzar el 26 de marzo, fue inicialmente pospuesta y luego se anunció que la misma sería reducida por efectos del COVID-19 a tan solo 60 juegos. El spring training fue suspendido, reanudado después el 1 de julio y rebautizado como "Summer training". Con un torneo de postemporada ampliado de 16 equipos, todos los juegos menos la primera ronda se jugaron en sitios neutrales. Los estadios estaban vacíos, en los cuales vimos por TV figuras sentadas que semejaban a los fanáticos; esos eran buenos efectos por lo menos para quienes veíamos los juegos por la televisión. Nuevas reglas y cambios en los formatos de los juegos, incluyendo sus horarios, fueron implementados. Los viajes entre Canadá y los Estados Unidos para los juegos de los Blue Jays fueron modificados para reducir los viajes a través de la frontera. Y adicionalmente, los protocolos de bio seguridad implementados por la MLB fueron tan rígidos y estrictos que solo tuvieron un caso sospechoso en el último juego de la serie mundial después de 58 días sin haber tenido ningún contagio. En resumen, en un año de cambios como en todo, también la MLB y todo el baseball fue impactado.

Pero regresando al tema de los Dodgers y su triunfo en la serie mundial, creo que nos sirve para pensar y reflexionar sobre tres temas que creo que son importantes hoy: la gerencia, el equipo y la tenacidad.

En primer lugar, no solo fue éste su octavo viaje consecutivo a la postemporada, sino que terminaron con 32 años de desilusión y con el cual, ya son siete los títulos mundiales para los Dodgers. En estos ocho años adquirieron una nueva gerencia y con ellos a un nuevo Manager, Dave Roberts, quien fue jugador profesional durante 10 años y ha sido manager de los Dodgers desde 2016. Y Roberts fue necesario para unirlo todo, guiando al equipo a través de una temporada compleja, con un buen enfoque, alineado con nuevas metas, ayudando a sus jugadores a manejar la presión, manejando a un equipo muy valiente y manejando muy bien la rotación de sus pitchers. Y es que a veces se necesita bien una nueva gerencia o un nuevo enfoque en la estrategia para alcanzar las metas.

En segundo lugar, Roberts dirigió al equipo al mejor récord de temporada regular en las Grandes Ligas por segunda vez en sus años como mánager. Y eso se debió también a un cambio en el roster del equipo. Un cambio en el roster equivale a un cambio en el personal de nuestra organización, lo cual a veces es más que necesario. Los Dodgers construyeron su lista de jugadores para llegar a esta Serie Mundial a través del free trade (intercambios), agentes libres y el draft, pero principalmente a través de su sistema de granjas. Los equipos deportivos exitosos adquieren talento a través de todas las vías disponibles. De la misma manera una empresa entrena a su propio personal, contrata a jóvenes recién salidos de las universidades y contrata a personal ya con experiencia. Y de todos se nutren las empresas. Lo que si es importante saber es que llega un momento en que ningún jugador de equipo es indispensable, pues si no rinde lo pueden cambiar.

Y en tercer lugar la tenacidad, que es esa fuerza que nos impulsa a continuar con empeño y sin desistir en algo que se quiere conseguir. La tenacidad implica esfuerzo, empeño y resistencia. Y los Dodgers lograron la victoria, con una gran tenacidad. El pitcher Julio Urías de 24 años fue el último de siete lanzadores de Los Ángeles en el Juego 6, logrando los últimos siete outs sin ceder un hit. ¿Cómo se logra eso?  Pues con tenacidad, que puede ser entendida como la actitud que nos impulsa a resistir ante las adversidades. Es dedicación y sobre todo constancia, pero en especial, es haberse preparado para dar lo mejor de sí en los últimos siete años para conseguir el triunfo ya en el octavo intento.

Hay muchas razones por las que este equipo de los Dodgers tuvo éxito en la postemporada cuando los siete anteriores no lo lograron. Pero como  le dijo Cody Bellinger, right fielder del equipo, a la revista Sports Illustrated: 

"Creo que hemos estado allí antes y no había forma de que pudiéramos perder de nuevo. No había manera. Y cuando estábamos deprimidos, nunca dudamos de nosotros mismos. Es solo el talento que tenemos. Confiamos en nosotros mismos".

 

Las conversaciones que resuelven

  Las conversaciones que resuelven El liderazgo no consiste en hablar más, sino en lograr que algo cambie después de conversar Por Luis Vice...