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martes, 22 de abril de 2025

🌍 Día Mundial de la Tierra 2025: Un Compromiso que Renace Cada Día

“Liderar con propósito también es cuidar la Tierra. Porque no hay futuro sostenible sin conciencia presente.”

Luis Vicente García

 Desde hace más de una década, cada 22 de abril me detengo a escribir unas líneas para honrar a nuestro planeta. No porque un día al año sea suficiente (que no lo es), sino porque creo firmemente que cada ocasión es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con la Tierra —nuestra casa común, nuestro origen y nuestro futuro.

En este Día Mundial de la Tierra 2025, el mundo nos exige más que conciencia: nos exige acción, coherencia y una transformación profunda de la manera en que vivimos, producimos y nos relacionamos con el entorno.

Este año, me detengo a reflexionar sobre tres ideas clave que nos invitan a actuar desde donde estamos, con lo que tenemos, empezando hoy:

🌱 1. Regresar a lo esencial

En medio del ruido digital y la velocidad de la vida moderna, a veces olvidamos lo más sencillo: respirar aire limpio, ver una montaña a lo lejos, oír el canto de un ave. Cuidar la Tierra comienza cuando volvemos a valorarla. Cuando dejamos de verla como un recurso y comenzamos a tratarla como un ser vivo que nos sostiene.

Volver a conectar con la Tierra empieza con observar, agradecer y respetar lo que nos rodea.

Recomendaciones prácticas:

  • Sal a caminar sin prisa por un parque, jardín o sendero natural. Escucha y observa.
  • Haz una pausa diaria para mirar el cielo, oler una flor o tocar una planta.
  • Enseña a los niños (o reaprende tú) a sembrar una semilla y verla crecer.
  • Apoya espacios de conservación o voluntariado ecológico en tu comunidad.
  • Dedica un momento diario a agradecer algo de la naturaleza: el agua, la luz del sol, la sombra de un árbol.

🔄 2. Cambiar nuestros hábitos con intención

No se trata solo de reciclar o usar menos plástico —aunque eso también importa—, sino de revisar nuestras decisiones diarias: ¿De dónde viene lo que consumo? ¿Cómo me muevo? ¿Qué impacto tiene mi estilo de vida? Cada pequeño cambio suma. Y si lo hacemos con propósito, el cambio se multiplica.

La sostenibilidad comienza en casa, en nuestras decisiones cotidianas. No se trata de perfección, sino de conciencia y compromiso.

Recomendaciones prácticas:

  • Reduce el uso de plásticos de un solo uso. Lleva tu bolsa, termo o cubiertos reutilizables.
  • Prefiere productos locales y de temporada. Apoya la agricultura responsable.
  • Ahorra agua: cierra el grifo mientras te cepillas los dientes o lavas los platos.
  • Revisa tu consumo eléctrico: apaga luces innecesarias, desenchufa cargadores.
  • Usa menos el carro: camina, usa bicicleta o transporte compartido cuando puedas.

🌍 3. Educar, inspirar y actuar

Como formadores, líderes, padres o ciudadanos, tenemos la oportunidad de influir en la comunidad, de cambiar el comportamiento y de transformar vidas. De conversar sobre sostenibilidad, de promover una economía más circular, de apoyar causas ambientales y, sobre todo, de inspirar a otros -sobre todo los jóvenes- con el ejemplo. El planeta no necesita solo discursos; necesita manos que siembren, voces que defiendan y corazones que amen la vida en todas sus formas.

No basta con hacer lo correcto en silencio. Necesitamos contagiar entusiasmo, sumar voces y construir una nueva cultura de respeto por la Tierra.


Recomendaciones prácticas:

  1. Comparte contenido positivo y educativo sobre el cuidado del planeta.
  2. Crea espacios de diálogo sobre sostenibilidad en tu entorno familiar o profesional.
  3. Invita a tus hijos, sobrinos o alumnos a ver documentales o leer cuentos sobre la naturaleza.
  4. Participa en jornadas de limpieza, siembra o reciclaje.
  5. Sé ejemplo: actúa con coherencia, habla desde la acción.

Este Día de la Tierra, más que una fecha, es una invitación.
Una invitación a vivir con gratitud por el planeta que tenemos; a caminar con respeto; y a construir un futuro donde desarrollo y naturaleza no sean opuestos, sino aliados.

Porque cuidar la Tierra no es una tarea de ambientalistas.
Es una responsabilidad de todos los que queremos seguir llamándola hogar.

Feliz Día Mundial de la Tierra.
Hoy es un buen día para volver a sembrar.
🌿

sábado, 22 de abril de 2023

Día Mundial de la Tierra 2023: Un mundo vulnerable y nuestro compromiso

En la noche del 11 al 12 de octubre de 1492 se dio aquel famoso grito de "¡Tierra!", y la historia de Europa y de América, por no decir del mundo entero, cambió para siempre de manera irreversible. Cristóbal Colón posteriormente llamado "Nuevo Mundo". Con ello se iniciaban nuevos temas, como el intercambio alimentario con un nuevo continente; la incorporación de los numerosos alimentos y materiales comestibles de América a la dieta europea y mundial, como, por ejemplo, la papa, el maíz, el cacao, la batata, la calabaza, el maní, la vainilla, los ajíes, el aguacate, el tabaco y la goma, entre otros; se inició un importante cambio en la cultura culinaria de occidente para siempre. A su vez, las culturas americanas heredaron alimentos y formas de comer europeas, como el trigo, la avena, la cebada, el centeno y la caña de azúcar. Se intercambiaron nuevas especies de animales (el caballo, el burro, la res, la oveja, el cerdo, la gallina y el conejo) y se trajeron nuevas especies al ecosistema americano.

Lo mismo ya había sucedido cuando poblaciones de Asia migraron al medio oriente y de allí al África, o viceversa, o cuando comenzaron las invasiones y conquista europeas hacia los nuevos destinos como lo fueron inicialmente la China, la India o el África, los cual continuo con la potencia marítima que desarrollaron los europeos y las grandes caravanas que salían de la península arábica o desde y hacia Asia. Ahora bien, todo descubrimiento, conquista, migración o invasión, trae más necesidades, nuevas realidades y grandes impactos que precipitaron cambios no solo en las culturas locales y mundiales, sino en el clima y ecosistemas locales, algunos con significativos impactos en el clima mundial.

La investigadora Julia Pongratz del Departamento de Ecología Global de la Institución Carnegie, dice que “Es un error común pensar que el impacto humano en el clima comenzó con la quema de carbón y petróleo a gran escala en la era industrial. En realidad, los humanos comenzaron a influir en el medio ambiente hace miles de años al cambiar la cubierta vegetal de los paisajes de la Tierra cuando talamos los bosques para la agricultura”.

Existen varias teorías de que el cambio climático inducido por el hombre comenzó mucho antes de la era industrial, en las que las prácticas agrícolas destructivas de la civilización temprana o que las invasiones masivas y destructivas de los tiempos, pudieron haber alterado el clima mucho antes de la era industrial. Les presento tres de estas teorías, todas muy interesantes, aunque han resultado algo polémicas:


  • La Revolución Neolítica. El profesor William Ruddiman, profesor emérito de ciencias ambientales en la Universidad de Virginia, se ha hecho muy conocido (y criticado) por su teoría de 2003, de que la Revolución Neolítica de hace 7.000 años, provocó un cambio en el clima global cuando algunos humanos pasaron de ser cazadores-recolectores a la agricultura a gran escala.
  • La Invasión Mongola. El estudio publicado por la profesora Julia Pongratz[1] junto con el colega Ken Caldeira, del Carnegie Institution for Science en los Estados Unidos, junto a investigadores del Instituto Max Planck de Meteorología de Alemania, compila un modelo de cobertura terrestre global a partir del año 800 d.C., y señalaron que “durante los eventos más duraderos, como la invasión de los mongoles, hubo tiempo suficiente para que los bosques volvieran a crecer y absorbieran cantidades significativas de carbono”. Con ello se dio a conocer que la invasión mongola, iniciada por Genghis Khan en 1206 d.C., creó el imperio más grande del mundo y tuvo otro impacto global: esta invasión enfrió la Tierra. La respuesta a cómo sucedió esto se puede decir, en una palabra: “reforestación”. La invasión dejó un gran número de muertos, despoblando muchas regiones. Con menos gente, grandes extensiones de campos cultivados eventualmente regresaron a los bosques, absorbiendo dióxido de carbono de la atmósfera. Según la contabilidad del estudio, la regeneración de los bosques durante la invasión de los mongoles absorbió 700 millones de toneladas de carbono de la atmósfera, lo que equivale a la cantidad de carbono que la sociedad global ahora produce anualmente a partir de la gasolina.
  • El Descubrimiento de América. Por su parte, Richard Nevle y Dennis Bird, investigadores en el Departamento de Ciencias Geológicas y Ambientales de la Universidad de Stanford[2] indican en su estudio que las enfermedades introducidas por los europeos pueden haber matado a más del 90 por ciento de la población del Nuevo Mundo dentro de un siglo del primer contacto, lo que posiblemente condujo al abandono a gran escala y la posterior reforestación de tierras agrícolas en las Américas. Las evidencias de su investigación sugieren que esta regeneración forestal secuestró suficiente carbono para haber impulsado el período de enfriamiento global de 1500-1750 conocido como la Pequeña Edad de Hielo.

Pero este impacto positivo y sustancial en el clima global y el ciclo del carbono, no fue intencional y no logró revertir lo que hoy conocemos como el calentamiento global y hoy, lamentablemente, la situación es totalmente lo contrario. A pesar de la preocupación mundial y las numerosas iniciativas a lo largo de los años (tanto locales como globales), los bosques continúan cayendo a un ritmo asombroso. Actualmente, alrededor del 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo provienen de la deforestación.

América Latina y África han sido algunas de las regiones de más rápido crecimiento, más pobladas y ricas en recursos del mundo. Sin embargo, a pesar de todas sus oportunidades, ambos continentes continúan siendo los más vulnerables a los efectos del cambio climático. Los líderes mundiales a menudo reconocen esta discrepancia y la necesidad de proteger la belleza natural y los abundantes recursos de los continentes, pero, la falta de dinero, el poco compromiso, las diferencias regionales, los factores políticos y económicos y las diferencias en cultura y comunicación, las perspectivas sobre cómo avanzar en soluciones al desafío climático son muy diferentes, no se logran acuerdos y no se llegan a implementar.

De acuerdo a un artículo publicado por Ellasandra Walsh, Gerente Asociado y Líder de Sostenibilidad del Centro de Negocios EE. UU.-África[3], señala que hay áreas de desacuerdo más generalizadas que siguen arraigadas, por ejemplo, en las realidades diferenciadas de los países africanos:

  • ¿Cuáles son las prioridades únicas de mitigación y adaptación climática de África?
  • ¿Cuáles deberán se los alcances ante los distintos puntos de vista?
  • ¿Cómo se ponen en prácticas nuevas medidas que corrijan, mejoren y logren enfocar las incongruentes soluciones que se presentan o la aplicación de recursos mal administrada?

Por supuesto, lo mismo ocurre en el Medio Oriente, en América Latina y hasta en los continentes con los países mas avanzados. La falta de coherencia, el no ponerse de acuerdo, no impulsar los cambios legislativos requeridos, o la falta de compromiso gubernamental (federal y local) así como de la sociedad, no nos permiten avanzar.

Cada 22 de abril se celebra el Día de la Tierra o Día Mundial de la Madre Tierra, un día en que las Naciones Unidas nos invita a crear conciencia en la humanidad sobre los problemas de la superpoblación, la contaminación y la importancia de la conservación de la biodiversidad. A fines de la década de 1960, hubo una mayor conciencia de las preocupaciones ambientales y se buscó galvanizar el movimiento de conservación mediante la creación de una celebración nacional en los Estados Unidos. El primer Día de la Tierra, tuvo lugar el 22 de abril de 1970 y fue diseñado como una “enseñanza ambiental” que educaría a los participantes sobre la importancia de la conservación ambiental. En 1990 se organizó un Día mundial de la Tierra, que fue observado por unos 200 millones de personas en más de 140 países y desde entonces, el Día de la Tierra ha tenido un alcance internacional.

Hoy nuestro planeta Tierra tiene demasiados desafíos por delante y se enfrenta a un buen número de retos para avanzar en sostenibilidad. Nosotros somos los máximos responsables de su sostenimiento y mantenimiento y debemos buscar, obtener o crear todas las herramientas necesarias para hacerlo. El agua, el oxígeno, la temperatura y tantos otros temas son cruciales para la vida terrestre y el cuidado y gestión de todos los recursos naturales, en especial los no renovables, es fundamental para garantizar la buena salud de nuestro planeta. Pero afrontar el reto climático que el planeta tiene por delante también exige cambios, nuevas maneras de pensar, actuar y de proceder por parte todos, gobiernos, sociedad, sector privado, la ciencia y la academia, las industrias y sus procesos productivos, de la gestión de residuos y, por supuesto, de nuestros propios hábitos de consumo. Paola Amigo, en un artículo publicado en EdCreativo en 2020, resaltó algunas metas que son básicas, pero también las muy necesarias[4]:

  1. Luchar contra el cambio climático
  2. Preservar el agua, un bien escaso
  3. Implantar una economía circular
  4. Proteger la biodiversidad
  5. Concienciar sobre el cuidado del agua

Como vemos, son todas soluciones conocidas, necesarias y urgente.

Comenzar por frenar el cambio climático es empezar por el principio. El cambio climático no es un problema que está por llegar, es una realidad que vivimos en nuestro día a día y que podemos observar con nuestros propios ojos. Para luchar contra él, el primer paso es reducir las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero que provocan el aumento de las temperaturas. Es entender que debemos cuidar y conservar el agua, no solo repetir que el agua es vida. Es darnos cuenta de que la sociedad pueda siquiera considerar la reforestación global, se debe detener la deforestación global. Es definir estrategias para conseguir avances en la implantación de una economía circular. Es trabajar en la restauración de los ecosistemas naturales y en la preservación de la biodiversidad. Es generar confianza para lograr cualquier colaboración exitosa, ya sea para comunidades, gobiernos u organizaciones internacionales. Y, es entender, en definitiva, que la sostenibilidad del planeta, sus habitantes y su propia economía, es tarea de todos.

A principios del siglo XXI, las muchas actividades del Día de la Tierra incluían crear conciencia sobre una serie de crecientes preocupaciones ambientales, especialmente la amenaza del calentamiento global y la necesidad de fuentes de energía limpias y renovables. De hecho, en 2016, el Acuerdo Climático de París se abrió de manera emblemática a las firmas en el Día de la Tierra. Pero creo que más allá de alentar e invitar a entidades y organizaciones a nivel mundial a organizar actividades relacionadas con el cuidado y mantenimiento de la naturaleza, creo que este día pasa desapercibido y los seres humanos, en conjunto, estamos fallando.

Hace algunos años escribía que un solo día al año no era suficiente para crear consciencia; hoy todas las acciones que se realizan cada mes no logran crear esa conciencia necesaria para entender lo que verdaderamente esta en juego y es la sostenibilidad de nuestro planeta. Con base en el conocimiento que hemos obtenido del pasado, ahora estamos en condiciones de tomar mejores decisiones sobre el uso de la tierra que disminuirán nuestro impacto en el clima y el ciclo del carbono. “No podemos ignorar el conocimiento que hemos adquirido sobre el medio ambiente”.

El planeta Tierra está en peligro, no le prestamos atención, no logramos influir con impacto en los temas ambientales y le dejamos la responsabilidad a las autoridades o a otras personas. Entender que nuestro planeta Tierra es vulnerable y que corregir y cambiar, además de ser urgente, es exclusivamente nuestra responsabilidad, es nuestro compromiso.

Luis Vicente / @LVGarciaG


Fotos: Luis Vicente García / Imágenes creadas en Canvas.



[1] Julia Pongratz, Ken Caldeira, Martin Claussen. Coupled climate–carbon simulations indicate minor global effects of wars and epidemics on atmospheric CO2 between ad 800 and 1850. Enero 2010. https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0959683610386981

[2] Rhett Butler. European conquest of the Americas may have driven global cooling. https://news.mongabay.com/2008/12/european-conquest-of-the-americas-may-have-driven-global-cooling/

[3] Ellasandra Walsh. April 2023. Earth Day for Africa: Overcoming “Differentiated Realities”. https://www.uschamber.com/international/earth-day-for-africa-overcoming-differentiated-realities

[4] Paola Amigo. Cinco Retos Para Hacer De Nuestro Planeta Un Mundo Más Sostenible. https://branded.eldiario.es/retos-planeta-mas-sostenible/

 

sábado, 23 de abril de 2022

Celebrando el Dia Mundial de la Tierra en 2022: es hora de actuar


Es hora de tomar acción. Esta frase ya la hemos dicho y escuchado innumerables veces y durante muchos años, pero todavía hoy no le hacemos caso:
el cambio climático está generando efectos muy importantes en las temperaturas de nuestro planeta Tierra, y si no nos decidimos a hacer algo juntos y ahora, ya podrá ser demasiado tarde. Es hora de actuar.

Quizá como se ha explicado anteriormente, muchos perciben que el cambio climático no es cosa suya, o que ocurre en tierras lejanas, o que es una exageración, o usan cualquier otra excusa. La realidad es que sí está ocurriendo y no nos damos cuenta. Pero en lo personal, he vivido muchos de estos efectos durante los últimos 14 meses. Me explico:

  • En febrero de 2021 estuve en la ciudad de Austin, TX durante el llamado Polar Vortex, cuando las temperaturas descendieron a -18 grados centígrados por 4 días, dejando como resultado millones de personas sin agua ni
    luz por semanas y decenas de fallecidos;
  • A mitad del mes de mayo, nos nevó en un recorrido por el estado Michigan.
  • Se estima que, durante septiembre 2021, la temperatura en Caracas habría sobrepasado los 33 grados centígrados, la más alta en los últimos 68 años.

Sé que suena poco, pero si contamos la cantidad de eventos
similares en todo el mundo todos los días, vemos que las inundaciones, sequias, incendios forestales o lamentablemente fallecidos o millones de personas que quedan desplazadas o sin servicios públicos durante semanas por estas cusas, va en aumento.

Por ello como nos dice el movimiento EarthDay.org, “este es el momento de cambiarlo todo: el clima de negocios, el clima político y cómo tomamos medidas sobre el clima. Ahora es el momento del coraje imparable para preservar y proteger nuestra salud, nuestras familias, nuestros medios de subsistencia... juntos, debemos invertir en nuestro planeta.”

Ya hemos hablado de que un mundo más verde nos da un futuro más próspero. Pero para ello hay que actuar. El año pasado en este Blog escribía que no hemos hecho lo suficiente en todos estos años, y esa es una realidad. Hoy necesitamos actuar rápida y audazmente, innovar de una mejor manera e implementar equitativamente acciones y políticas que nos permitan iniciar un proceso de disminución del calentamiento global junto a sus efectos y consecuencias. Lamentablemente los gobiernos del planeta no han actuado como se debe, ni con la intensidad, ni con la rapidez ni comprometiendo la cantidad de fondos necesarios para contener el calentamiento global. Si no actuamos, los efectos del clima nos afectarán a todos, empresas, gobiernos y ciudadanos.

El tema del Día de la Tierra 2022 es Invertir en nuestro planeta. La pregunta que nos hace EarthDay es: ¿Qué vamos a hacer o que estamos haciendo ya?

Hoy se están llevando a cabo muchas iniciativas, desde los TED Countdown, hasta los eventos realizados por el Smithonian Institution, NatGeo, la NASA o la ONU, además de diferentes organizaciones a nivel mundial. Pero si no hacemos nada, si no alzamos nuestras voces, si no exigimos cambios o si no llevamos y proponemos nosotros mismos cambios por más pequeños que sean, nada va a cambiar.

Este año, para conmemorar el Día Mundial de la Tierra, algunas empresas, organizaciones, instituciones y hasta ciudades están llevando a cabo diversas acciones relacionadas con este día. Algunos ejemplos son los siguientes:

  •  El Google Doodle para el Dia de la Tierra destaca imágenes reales de lapso de tiempo de Google Earth y otras fuentes que muestran los impactos del cambio climático en nuestro planeta.
  • El Día de la Tierra sin automóviles es un evento anual que se realiza en la ciudad de Nueva York, cuando se  cierran para los vehículos más de 100 calles y 22 plazas, accediendo a más de 1,000 millas para peatones y bicicletas durante un fin de semana.
  • En Suiza, la Escuela Internacional de Ginebra está organizando una "venta verde" de alimentos orgánicos para recaudar fondos para plantar árboles en los terrenos de la escuela.
  • En Chisinau, Moldavia, el Gutta-Club organizará una variedad de eventos del Día de la Tierra con esfuerzos para limpiar 30 aldeas, junto un movimiento de plantación de árboles y la construcción de nidos para pájaros.
  • Y en Caracas, el domingo 24 de abril se lleva a cabo en TopoTepuy un Canto a la Tierra con un espectáculo musical ecológico único junto a un bello concierto de la Sinfonica Ayacucho. 

El cambio climático según la Organización de las Naciones Unidas, puede ser un proceso natural en el que la temperatura, las precipitaciones, el viento y otros elementos varían durante décadas o más. Durante millones de años, nuestro mundo ha sido más cálido y más frío de lo que es ahora. No obstante, en la actualidad estamos experimentando un rápido calentamiento sin precedentes debido a las actividades humanas, principalmente por la quema de combustibles fósiles que generan emisiones de gases de efecto invernadero. En este sentido, la ONU nos invita a pensar sobre una serie de aspectos relacionados con el cambio climático y nos da ideas para tomar acción en temas como los siguientes:

  1. La Tierra tiene en la actualidad una temperatura 1,1 °C superior a la que tenía en el siglo XIX. No estamos en vías de cumplir el objetivo del Acuerdo de París de evitar que la temperatura global supere los 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. Se considera que ese es el límite superior para evitar las peores consecuencias del cambio climático.
  2. La adaptación al cambio climático protege a las personas del aumento de las temperaturas, la subida de los mares, tormentas más fuertes, lluvias imprevisibles y de océanos más ácidos. Las personas que viven en la pobreza son los más vulnerables a estos efectos.
  3. El financiamiento público para el clima, incluidos los 100 000 millones de dólares que los países desarrollados han acordado proporcionar a los países en desarrollo cada año, apoya infraestructuras críticas para la adaptación, la resiliencia y la nueva economía basada en las energías renovables.
  4. El empoderamiento de las mujeres y las niñas, permite que ellas tengan poder de acción y participen en la toma de decisiones sobre temas relacionados con el cambio climático, lo que es esencial para lograr un desarrollo sostenible y una mayor igualdad de género.
  5. La acción climática no es un factor destructor de los presupuestos ni de la economía. El cambio a una economía ecológica podría suponer una ganancia económica directa de 26 billones de dólares hasta 2030 en comparación con la situación actual. Esto podría producir más de 65 millones de nuevos puestos de trabajo con bajas emisiones de carbono.
  6. El uso insostenible de la tierra, el suelo, el agua y la energía para la alimentación contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el aumento de las temperaturas, lo que, a su vez, afecta a los recursos para producir alimentos. 811 millones de personas en el mundo se enfrentaron al hambre en 2020, 161 millones más que en 2019.

   Hace unas pocas semanas escuché un bello concierto de la Orquesta Sinfonica Gran Mariscal de Ayacucho, interpretando tres piezas muy importantes para crear consciencia sobre la protección de nuestro medio ambiente. La periodista Andrea Matthies, la narradora durante en ese concierto, nos explicó que a través de la música y las palabras podemos elegir acciones que nos permitan hacer algo positivo por nuestro planeta. Y nos hizo una pregunta que creo que nos hace pensar a todos: “¿Cómo sonará nuestro futuro si no actuamos ahora en materia de cambio climático?”

En octubre de 2021, la Sinfónica Ayacucho recibió la invitación para formar parte de la iniciativa global llamada “The Uncertain Four Seasons” en el marco de la cumbre de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP 26), celebrada en Glasgow, Escocia. La premisa de estas Cuatro Estaciones Inciertas es: ¿Cómo sonará nuestro futuro si no actuamos ahora en materia de cambio climático? El día inaugural de la COP 26, 14 orquestas de todo el mundo interpretaron las variaciones de las Cuatro Estaciones de Vivaldi, desarrolladas por compositores, climatólogos e informáticos utilizando predicciones climáticas geoespaciales para el 2050, que, junto a un algoritmo matemático sofisticado, combinaron modelos climáticos para generar variaciones locales de la composición original de Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. Y la Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho fue invitada a participar en este importante evento global durante la COP26. Pueden ver la grabación original de la Primavera Incierta, escrita por La Humanidad e interpretada por la Sinfónica Ayacucho, bajo la dirección de la Maestra Elisa Vegas y con la participación de la reconocida violinista María Fernanda Montero como solista en el siguiente link: https://www.youtube.com/watch?v=eooiRtXNR6U. O también pueden ver las 14 diferentes interpretaciones en la página principal en YouTube de The Uncertain Four Seasons en el link: https://www.youtube.com/channel/UC0Gc2I6blObDsZlmxVIcQjA   

Ya hoy podemos decir que hemos avanzado mucho; pero ahora es que falta. No esperemos más. La tierra es nuestro único hogar. ¡Conservarla es nuestra responsabilidad! Y aunque todavía hay tiempo para resolver la crisis climática, tiempo para elegir todos un futuro próspero y sostenible, y tiempo para restaurar la naturaleza y construir un planeta saludable para nuestros hijos y sus hijos, el tiempo es corto.

Hagamos de este un año memorable para la tierra. No esperemos más, hay mucho por hacer. Y hoy y todos los días démonos cuenta de que ya hoy es hora de actuar para cuidar nuestro Medio Ambiente.

jueves, 22 de abril de 2021

World Earth Day 2021: WE ARE NOT DOING ENOUGH!

World Earth Day is celebrated as every year on April 22 to raise awareness about the environmental problems that our planet earth suffers. But just one day a year, neither the great efforts that have been made so far, nor the thousands of voices raised on this serious issue have been enough to change the pattern of destruction that we continue to see.

Global warming, CO2 emissions, the pollution of our oceans due to the number of plastics and polluted river springs, excess garbage, the lack of recycling and reuse possibilities -as well as the lack of education on the subject-, the lack of civility and the poor citizen conscience of the inhabitants of the planet, are part of the problem. The list can go on, and on, and on… But the reality is, as the movement called Global Citizen says, Global Citizen, climate change and environmental degradation threaten ecosystems, animals, and human livelihoods, being the most vulnerable people living in poverty. From plastic pollution to extreme weather events, environmental challenges persist and the world -our planet Earth- suffers as a result. We are not doing enough.

And why is it that after so many years, so many efforts and programs, so many people dedicated to making known the problems that global warming and environmental pollution are causing, has nothing changed?; What has happened to the messages from Bill Gates, Al Gore, Gretha Thunberg, Ban Ki Moon, Hindou Oumarou Ibrahim, and so many others that seems do not reach a greater number of people and, therefore, are not enough? Ban Ki-Moon, former UN Secretary-General, recently said that “Continued economic growth and global poverty reduction are possible despite these daunting challenges, but only if societies invest much more in adaptation,” and urged world leaders, businesses, and citizens to invest in adaptation to ensure that all communities can withstand extreme weather events, but again, this is not enough.

Adaptation: maybe this is the magic approach. According to the United Nations Framework Convention on Climate Change, climate adaptation refers to “adjustments in ecological, social or economic systems in response to actual or expected climate stimuli and their effects or impacts. It refers to changes in processes, practices, and structures to moderate the potential damages or to benefit from the opportunities associated with climate change. In simple terms, countries and communities must develop an adaptation solution and implement actions to respond to the impacts of climate change that are already occurring, as well as prepare for future impacts.” [1]

But there is no "one-size-fits-all": adaptation can range from building flood defenses, establishing early warning systems for cyclones, and switching to drought-resistant crops, to redesigning communication systems, business operations and government policies. But overly ambitious actions and plans will be needed to profitably and quickly manage the number of investments required, as well as the risks to be faced, both now and in the future. Again, what we are doing is Not Enough.

Storms, floods, and waves of cold or heat are becoming more frequent, drastic, and dangerous all over the world; just in the month of February more than half of the US had freezing temperatures reaching -10 or -15 Fahrenheit Degrees, followed by days of close to 100 degrees to be followed by hail in several parts of the southwest. This is a clear example of the global warming issues. Also, as we know, people living in poverty are increasingly at risk of suffering the consequences of an environmental catastrophe. Moving towards a more sustainable and resilient future requires a greater collaborative effort between countries and sectors, between companies and society. But what is done, what ideas and initiatives are carried out, depends on each one of us. The plans are not made alone, they require the active participation of people. But it seems that there are not enough committed people either.

TIME magazine in its September 12, 2019, published an interesting article about entrepreneurial and empowered women around the world who are raising their voices and leading the fight against climate change. I invite you to read this interesting article so that we can continue to see what is being done today: TIME: Meet 15 Women Leading the Fight Against Climate Change

The TED organization, for its part, in October 2020 launched a new idea, a global initiative called TED Countdown to defend and accelerate solutions to the climate crisis, turning ideas into actions. I had the opportunity to organize the first TED Countdown held in Caracas, Venezuela with speakers from Venezuela, Panama, and Spain, who spoke to us about the subject, which is worrying for so many of us. But like everything, it requires action and education. TED Countdown continues to promote these and many other initiatives that you can read at this link: TED Countdown: for a better future

We must do a better job of stopping global warming. "Five years since the adoption of the Paris Agreement, the world is still far from meeting its climate goals," said Inger Andersen, executive director of the United Nations Environment Program. The report released by the UN in 2020 is a vivid reminder that we are a long way from avoiding the worst impacts of climate change.

Humans have already caused major climate change, and we have set more changes in motion. Even if we stopped emitting greenhouse gases today, global warming would continue to occur for several more decades. That is because the planet (the oceans, for example) takes a long time to respond, and because carbon dioxide, the predominant heat-trapping gas, stays in the atmosphere for hundreds of years. There is a time lag between what we do and when we feel it. But it may not be too late to avoid or limit some of the worst effects of climate change.

Responding to climate change will involve a two-tiered approach: 1) "mitigation": reducing the flow of greenhouse gases into the atmosphere; and 2) “adaptation”: learning to live and adapt to climate change that has already started. Climate change is a truly global and a complex problem with economic, social, political, and moral ramifications; its solutions will require both a globally coordinated response (such as international policies and agreements between countries) and a local one, such as efforts at the city and regional level (for example, improvements in public transport, improvements in energy efficiency, sustainable urban planning, etc.). What happens next is up to us.

In an interesting article by Art Markman published October 11, 2018 in the Harvard Business Review[2] and titled Why People Are Not Motivated to Address Climate Change, the author indicated that people are often highly motivated to avoid threats, but only if they see or feel them. In this sense, why is it so difficult to get people to act on climate change? People should be motivated to avoid threats to their existence, but unfortunately, climate change involves a combination of factors that make it difficult for people to motivate themselves. Markman points out first, that acting on climate change represents a compromise between short-term and long-term benefits, which is the hardest compromise for people to make. Secondly, he indicates that climate change is a non-linear problem and that it is therefore more difficult to understand. Third, many effects of climate change are or seem far from most people, which makes it hard to grasp. And finally, the future is always more uncertain than the present. And all these factors together are working against us to understand the true impact that climate change has today and what it will have in the not-too-distant future. Again, we already know the answer, we have not done enough.

But maybe all is not lost. There are many initiatives underway; we just must look for them. There is a large number of NGOs working on the issue; we just must connect with what they do. There are a lot of ideas that come up every day; we just must own them. Whether we are trying to get involved in more activities that reduce the impact on the climate or trying to convince others to act, there are some things that can be done.

In short, we must look for and join initiatives, connect with the people who are working on it and own the ideas that could have an impact on climate change.

Consider the probability that global climate change is real; that the future of our children and grandchildren may be different. Let us ask ourselves how taking climate change seriously is different; let us consider what we would be willing to give up today knowing that in a generation there will be serious and catastrophic consequences due to inaction. Let us start a serious discussion about values ​​among colleagues. And let us decide to know and promote more about the environment.

As customers, employees, and shareholders we must urge companies and governments to do more on climate change. And as members of society, we must drive the changes that are necessary and involve our communities in this crucial issue. Michael E. Mann, in his article Everyone Faces Choices Every Day That Has a Climate Cost for TIME Magazine[3], wrote that "lifestyle changes are not enough to save the planet."

We are running out of time. As Ban Ki Moon said, "we don't have plan B because we don't have planet B." Let us make this World Earth Day, in this 2021, living in a pandemic and with a planet that does not resist any more abuse, be the day when all together, as a great community, we commit to having a better world. Our children, grandchildren and the future of the planet will thank us.

Luis Vicente García

@LVGarciaG



[1] What do adaptation to climate change and climate resilience mean? United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) In https://unfccc.int/topics/adaptation-and-resilience/the-big-picture/what-do-adaptation-to-climate-change-and-climate-resilience-mean

[2] Markman, Art:  Why People Aren’t Motivated to Address Climate Change, Harvard Business Review.  October 11, 2018. https://hbr.org/2018/10/why-people-arent-motivated-to-address-climate-change Sustainability

[3] Mann, Michael E. Lifestyle Changes Aren’t Enough to Save the Planet. Here’s What Could. Climate 2019. TIME 2050: THE FIGHT FOR EARTH: https://time.com/5669071/lifestyle-changes-climate-change/

 


lunes, 19 de abril de 2021

Dia Mundial de la Tierra 2021: ¡NO ES SUFICIENTE!

El Día Mundial de la Tierra se celebra como todos los años el 22 de abril para crear consciencia acerca de los problemas medioambientales que sufre nuestro planeta tierra. Pero
un solo día al año, ni los grandes esfuerzos que se han realizado hasta ahora, ni las miles de voces alzadas sobre este tema tan grave han sido suficientes para cambiar el patrón de destrucción que seguimos viendo.

El calentamiento global, las emisiones de CO2, la contaminación de nuestros océanos por la cantidad de plásticos y vertientes de ríos contaminados, el exceso de basura, la falta de posibilidades de reciclaje y reuso -junto a la falta de educación sobre el tema-, la falta de civismo y la poca consciencia ciudadana de los habitantes del planeta, son parte del problema. The list can go on, and on, and on…  Pero la realidad es que, como dice el movimiento llamado Global Citizen, Global Citizen, el cambio climático y la degradación ambiental amenazan los ecosistemas, los animales y los medios de vida humanos, siendo los más vulnerables las personas que viven en la pobreza. Desde la contaminación plástica hasta los eventos climáticos extremos, los desafíos ambientales persisten y el mundo -nuestro planeta Tierra- sufre como resultado. Es que lo que hacemos no es Suficiente.

Y, por qué será que luego de tantos años, tantos esfuerzos y programas, tantas personas dedicadas a dar a conocer los problemas que el calentamiento global y la contaminación ambiental están causando, ¿no ha cambiado nada?; ¿Qué ha pasado con los mensajes de Bill Gates, Al Gore, Gretha Thunberg, Ban Ki Moon, Hindou Oumarou Ibrahim y tantos otros que parece que no le llegan a una mayor cantidad de personas y, por ende, no son suficientes? Ban Ki-Moon, ex Secretario General de la ONU, dijo recientemente que “El crecimiento económico continuo y la reducción de la pobreza mundial son posibles a pesar de estos enormes desafíos, pero solo si las sociedades invierten mucho más en la adaptación", e instó a los líderes mundiales, empresas y ciudadanos a invertir en la adaptación para garantizar que todas las comunidades puedan resistir los eventos climáticos extremos. Pero de nuevo, esto No Es Suficiente.

Adaptación: quizá esto sea el enfoque mágico. Según el United Nations Framework Convention on Climate Change, la adaptación climática se refiere a “ajustes en los sistemas ecológicos, sociales o económicos en respuesta a estímulos climáticos reales o esperados y sus efectos o impactos. Se refiere a cambios en procesos, prácticas y estructuras para moderar los daños potenciales o para beneficiarse de las oportunidades asociadas al cambio climático. En términos simples, los países y las comunidades deben desarrollar una solución de adaptación e implementar acciones para responder a los impactos del cambio climático que ya están ocurriendo, así como también prepararse para impactos futuros.” [1]

Pero no existe una "solución única para todos": la adaptación puede abarcar desde la construcción de defensas contra inundaciones, el establecimiento de sistemas de alerta temprana para ciclones y el cambio a cultivos resistentes a la sequía, hasta el rediseño de sistemas de comunicación, operaciones comerciales y políticas gubernamentales. Pero como para todo, se necesitarán acciones y planes muy ambiciosos para gestionar de manera rentable y rápida el monto de la inversión requerida, así como los riesgos a enfrentar, tanto ahora como en el futuro. De nuevo, lo que estamos haciendo No Es Suficiente.

Las tormentas, inundaciones y olas de frío o de calor son cada vez más frecuentes, drásticas y peligrosas en todo el mundo; las personas que viven en la pobreza corren, cada vez más, un mayor riesgo de sufrir las consecuencias de una catástrofe ambiental. Avanzar hacia un futuro más sostenible y resiliente exige un mayor esfuerzo de colaboración entre países y sectores, entre las empresas y la sociedad. Pero en realidad el que se haga, el que las ideas e iniciativas se lleven a cabo, depende de cada uno de nosotros. Los planes no se hacen solos, requieran de la participación activa de las personas. Pero parece que tampoco hay suficientes personas comprometidas.

La revista TIME en su edición del 12 de septiembre de 2019, publicó un interesante artículo sobre mujeres emprendedoras y empoderadas que alrededor del mundo están levantando su voz y liderando la lucha contra el cambio climático. Los invito a leer este interesante artículo para que sigamos viendo lo que se hace hoy día: TIME: Meet 15 Women Leading the Fight Against Climate Change

La organización TED, por su parte, en octubre de 2020 lanzó una nueva idea, una iniciativa global llamada TED Countdown para defender y acelerar las soluciones a la crisis climática, convirtiendo las ideas en acciones. Tuve la oportunidad de organizar el primer TED Countdown realizado en Caracas, Venezuela con ponentes de Venezuela y Panamá que nos hablaron del tema, preocupante por demás. Pero como todo, requiere de acción y de educación.  El TED Countdown sigue promoviendo estas iniciativas que pueden leer en este link: TED Countdown: for a better future

Tenemos que hacer un mejor trabajo para detener el calentamiento global. "Cinco años desde la adopción del Acuerdo de París, el mundo aún está lejos de cumplir sus objetivos climáticos", dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. El informe presentado por la ONU en 2020 es un vívido recordatorio de que estamos muy lejos de evitar los peores impactos del cambio climático.

Los seres humanos ya hemos provocado cambios climáticos importantes, y aún hemos puesto en marcha más cambios. Incluso si dejáramos de emitir gases de efecto invernadero hoy, el calentamiento global continuaría ocurriendo durante varias décadas más. Eso se debe a que el planeta (por ejemplo, los océanos) tarda un tiempo en responder y porque el dióxido de carbono, el gas predominante que atrapa el calor, permanece en la atmósfera durante cientos de años. Hay un lapso de tiempo entre lo que hacemos y cuando lo sentimos. Pero puede que no sea demasiado tarde para evitar o limitar algunos de los peores efectos del cambio climático.

Responder al cambio climático implicará un enfoque de dos niveles: 1) "mitigación": reducir el flujo de gases de efecto invernadero a la atmósfera; y 2) “adaptación”: aprender a vivir y adaptarse al cambio climático que ya se ha puesto en marcha. El cambio climático es un problema verdaderamente global y complejo con ramificaciones económicas, sociales, políticas y morales; su solución requerirá tanto una respuesta globalmente coordinada (como políticas y acuerdos internacionales entre países) como local, tales como esfuerzos a nivel de ciudad y regional (por ejemplo, mejoras en el transporte público, mejoras en la eficiencia energética, planificación urbana sostenible, etc.). Depende de nosotros lo que suceda a continuación.

En un interesante artículo de Art Markman publicado 11 de octubre de 2018 en la revista Harvard Business Review[2] y titulado Por qué la gente no está motivada para abordar el cambio climático, se indica que las personas suelen estar muy motivadas para evitar amenazas, pero solo si las ven o las sienten. En tal sentido ¿por qué es tan difícil lograr que las personas actúen sobre el cambio climático? Las personas deberían estar motivadas para evitar amenazas a su existencia, pero desafortunadamente, el cambio climático involucra una combinación de factores que dificultan la motivación de las personas. Markman señala en primer lugar, actuar frente al cambio climático representa un compromiso entre los beneficios a corto y largo plazo, que es el compromiso más difícil de hacer para las personas. En segundo lugar, indica que el cambio climático es un problema no lineal y que por ello es más difícil comprenderlo. En tercer lugar, muchos efectos del cambio climático están lejos de la mayoría de las personas. Y, en cuarto lugar, el futuro siempre es más incierto que el presente. Y todos estos factores están trabajando en nuestra contra para entender el verdadero impacto que el cambio climático tiene en la actualidad y el que tendrá en un futuro no muy lejano. De nuevo ya sabemos la respuesta, no hemos hecho lo suficiente.

Pero quizá no todo este perdido. Hay una gran cantidad de iniciativas en marcha; solo tenemos que buscarlas. Hay una gran cantidad de ONG’s trabajando en ello; solo debemos unirnos. Hay una gran cantidad de ideas que surgen todos los días; solo tenemos que hacernos dueños de ellas. Ya sea que estemos tratando de participar en más actividades que reduzcan el impacto en el clima o tratando de convencer a otros para que actúen, hay algunas cosas que si se puede hacer.

Consideremos la probabilidad de que el cambio climático global sea real; que el futuro de nuestros hijos y nietos puede ser diferente. Preguntémonos en qué se diferencia el tomar en serio el cambio climático; consideremos lo que estaríamos dispuestos a renunciar hoy sabiendo que en una generación habrá consecuencias graves y catastróficas debido a la inacción. Iniciemos una discusión seria sobre los valores entre los compañeros. Y decidamos conocer y promover más sobre el medio ambiente.

Como clientes, empleados y accionistas debemos instar a las empresas y a los gobiernos a hacer más en lo que respecta al cambio climático. Y como miembros de la sociedad, debemos impulsar los cambios que sean necesarios e involucrar a nuestras comunidades en este tema tan crucial. Michael E. Mann, en su artículo Todos se enfrentan a opciones todos los días que tienen un costo climático para la revista TIME[3],  escribió que “los cambios en el estilo de vida no son suficientes para salvar el planeta.”

Se nos acaba el tiempo. Como dijo Ban Ki Moon:

“no tenemos plan B porque no tenemos planeta B”. 

Hagamos que este Día Mundial de la Tierra, en este 2021, viviendo en pandemia y con un planeta que no resiste más abusos sea el día en que todos juntos, como una gran comunidad, nos comprometamos a tener un mundo mejor. Nuestros hijos, nietos y el futuro del planeta nos lo agradecerán.

Hagamos que sea suficiente.



[1] What do adaptation to climate change and climate resilience mean? United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) en https://unfccc.int/topics/adaptation-and-resilience/the-big-picture/what-do-adaptation-to-climate-change-and-climate-resilience-mean

[2] Markman, Art:  Why People Aren’t Motivated to Address Climate Change, Harvard Business Review.  October 11, 2018. https://hbr.org/2018/10/why-people-arent-motivated-to-address-climate-change Sustainability

[3] Mann, Michael E. Lifestyle Changes Aren’t Enough to Save the Planet. Here’s What Could. Climate 2019. TIME 2050: THE FIGHT FOR EARTH: https://time.com/5669071/lifestyle-changes-climate-change/

 

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